Cultura
Renata Petersen, el arte del diálogo
Con “Topografía de una conversación”, la artista busca recrear y reflexionar sobre los diálogos y encuentros que se sitúan a la hora de la comida
GUADALAJARA, JALISCO (06/JUL/2016).- Para Renata Petersen exponer su obra no es suficiente. Para ella el público no sólo debe limitarse a mirar el resultado de creación sobre los muros, pues que el espectador viva y forme parte del proceso imaginario y de ejecución es elemental para crear un diálogo más directo con el arte y sus medios de expresión.
Bajo esta idea es como Renata Petersen inicia su residencia artística en el Museo de las Artes (MUSA), titulada “Topografía de una conversación”, propuesta con la que la artista busca recrear y reflexionar sobre los diálogos y encuentros que se sitúan a la hora de la comida y el comedor.
“La idea de una residencia es que te apropies de un espacio, que abras tu taller y la gente esté invitada a observar tus métodos de trabajo, que te pregunten lo que quieran, que se genere un diálogo entre el visitante y el artista”, explica Renata Petersen al detallar que esta dinámica estará disponible al espectador hasta el 5 de agosto y posteriormente se exhiba el resultado obtenido del 19 de agosto al 18 de septiembre.
“Se realizará una comida, se invitará a los asistentes a comer conmigo, a dialogar, que me cuenten de su vida o sus preocupaciones sobre el arte contemporáneo, lo que sea. Voy a utilizar los utensilios, platos, servilletas, copas, como receptores de huellas de ese momento, las manchas y residuos para mi funcionan como registro de esas conversaciones”.
Petersen adelantó que en próximas fechas se dará a conocer esta comida pactada en el MUSA y que también se replicarán fuera del recinto, obteniendo así un registro fotográfico que después lo traduzca en obra en grafito.
Bajo esta idea es como Renata Petersen inicia su residencia artística en el Museo de las Artes (MUSA), titulada “Topografía de una conversación”, propuesta con la que la artista busca recrear y reflexionar sobre los diálogos y encuentros que se sitúan a la hora de la comida y el comedor.
“La idea de una residencia es que te apropies de un espacio, que abras tu taller y la gente esté invitada a observar tus métodos de trabajo, que te pregunten lo que quieran, que se genere un diálogo entre el visitante y el artista”, explica Renata Petersen al detallar que esta dinámica estará disponible al espectador hasta el 5 de agosto y posteriormente se exhiba el resultado obtenido del 19 de agosto al 18 de septiembre.
“Se realizará una comida, se invitará a los asistentes a comer conmigo, a dialogar, que me cuenten de su vida o sus preocupaciones sobre el arte contemporáneo, lo que sea. Voy a utilizar los utensilios, platos, servilletas, copas, como receptores de huellas de ese momento, las manchas y residuos para mi funcionan como registro de esas conversaciones”.
Petersen adelantó que en próximas fechas se dará a conocer esta comida pactada en el MUSA y que también se replicarán fuera del recinto, obteniendo así un registro fotográfico que después lo traduzca en obra en grafito.