Cultura
Un ave llega al Munat
La muestra reúne 11 óleos y seis de esculturas en bronce
GUADALAJARA, JALISCO (18/ABR/2015).- Hace poco más de un año el Museo de las Artes (Musa) de la Universidad de Guadalajara le rindió un tributo a Víctor Hugo Pérez con una magna exhibición: “El Pájaro de los deseos”, una muestra que entonces se integró por 60 óleos en diversos formatos y una serie de esculturas en bronce.
Con aquella muestra el museo inauguró su nueva sección, en la planta alta, donde antes se situó la rectoría de la casa de estudios. Hoy, el trabajo del artistatapatío cobra de nuevo importancia al encontrar un nuevo techo —al menos una parte de ella— en el Museo Nacional de Tequila (Munat), donde se presentará con un nuevo enfoque y un par de piezas realizadas exprofeso para la ocasión.
Bajo el título “El tequila es un pájaro que vuela dentro de mí” —que, dice el creador, “refiere a lo que el tequila hace en mí cuando bebo un trago. Es una bebida espirituosa que me provoca eso, alegría, como una pájaro que revolotea dentro de mí”—, la exhibición se integra por 11 óleos y seis esculturas en bronce que podrán ser apreciadas por los habitantes de este Pueblo Mágico a partir de hoy y durante dos meses (el museo está en Ramón Corona 34).
Toda su obra redunda en marcados acentos por los colores primarios, tonos coloridos, líneas bruscas del figurativo en imágenes que muestran en su mayoría a perros, gatos y pájaros mostrando picudos dientes: “No traje dibujitos, todos son óleos de gran formato”.
Con aquella muestra el museo inauguró su nueva sección, en la planta alta, donde antes se situó la rectoría de la casa de estudios. Hoy, el trabajo del artistatapatío cobra de nuevo importancia al encontrar un nuevo techo —al menos una parte de ella— en el Museo Nacional de Tequila (Munat), donde se presentará con un nuevo enfoque y un par de piezas realizadas exprofeso para la ocasión.
Bajo el título “El tequila es un pájaro que vuela dentro de mí” —que, dice el creador, “refiere a lo que el tequila hace en mí cuando bebo un trago. Es una bebida espirituosa que me provoca eso, alegría, como una pájaro que revolotea dentro de mí”—, la exhibición se integra por 11 óleos y seis esculturas en bronce que podrán ser apreciadas por los habitantes de este Pueblo Mágico a partir de hoy y durante dos meses (el museo está en Ramón Corona 34).
Toda su obra redunda en marcados acentos por los colores primarios, tonos coloridos, líneas bruscas del figurativo en imágenes que muestran en su mayoría a perros, gatos y pájaros mostrando picudos dientes: “No traje dibujitos, todos son óleos de gran formato”.