Cultura
Visiones hídricas
El trabajo multidisciplinario de Jeannette Betancourt se puede apreciar en Homero 45 Galería
GUADALAJARA, JALISCO (23/OCT/2013).- El agua en todas sus formas y la relación que mantiene el ser humano con ella son el punto de partida para que la artista Jeannette Betancourt explore las posibilidades de expresión a través de una muestra multidisciplinaria.
Pintura, video, arte-objeto, escultura, instalación y trabajos en arte digital son los que conforman la exposición Desplazamientos Hídricos que se inaugurará la noche del viernes en la Galería Homero 45 de la Colonia Jardines Vallarta.
“Son diversas percepciones en torno al tema del agua, como la relación del ser humano con ella, las contingencias o estados inminentes de peligro que yo veo en torno al uso del agua y esto no sólo se refiere al agua potable, porque estamos hablando de lo social, de la contaminación, tenemos islas flotantes”, asegura.
“Encontramos en las playas detritus, o basura plástica, que al incrementarse la presencia de los polímeros contaminan, pero cuando llegan al mar convertidos en pedacitos chiquitos, éstos, como son muy coloridos, los ven los peces y es lo que se están comiendo. El número de especies que se están desapareciendo es inmenso, pero como esto sucede no a la vista del ser humano, pues no mide los alcances de este deterioro masivo que estamos causando”.
Tela de organza, un polímero de producción industrial (malla plástica), acrílicos, madera, técnicas mixtas y el agua son elementos que la artista emplea para armar un recorrido que invita a la reflexión y al cuestionamiento en torno al líquido.
“Este es un proyecto que hago como parte de lo que estoy desarrollando para el Fondo Nacional de la Cultura y las Artes, FONCA, porque soy beneficiaria, tengo una beca hasta el 2015, entonces, este año lo he abocado al tema del agua y los estados de contingencia; el siguiente me voy a enfocar a la Producción de la alimentación y el tercero, a la tierra”, platica Betancourt.
Las obras que verán la luz en Guadalajara son el resultado del trabajo e investigación que la creadora realizó durante un año, y aunque hay dos piezas que ya se expusieron en el extranjero, Marruecos, lo que expondrá en la ciudad, dice, es totalmente nuevo.
Enamorada de México
“Yo nací en Nueva York, mis padres salieron en la Segunda Guerra Mundial de Puerto Rico y llegaron a Estados Unidos buscando oportunidades, pero después de un tiempo deciden volver a su país, así que me formo en Puerto Rico, pero mis nexos están entre México y Puerto Rico. Tengo 28 años en la Ciudad de México, pero voy y vengo todos los años, ya que trato de mantener un pie aquí y otro allá”, cuenta Jeannette Betancourt.
Su llegada al país fue en el año de 1985, unos cuantos meses antes del temblor del septiembre que devastó gran parte de la Ciudad de México y, recuerda, que cuando sucedió el fenómeno natural, ella se impactó al ver cómo operaba la gente en crisis, cómo respondía, cómo se daba la mano, así que decidió quedarse.
“Me di cuenta que México es un país que te obliga a pensar, que te exige tener conciencia social, te exige tener una mirada plural, porque México es así. Yo cada vez me enamoro más de este país y estoy feliz aquí”.
Con su marido, Eduardo Roel –músico multipremiado, autor de la música de Rojo Amanecer por la que ganó un Ariel- encontró la complicidad, el amor y el apoyo para desarrollarse como artista.
SABER MÁS
Más allá de las piezas
La creadora también impartirá dos conferencias en las que abordará los procesos creativos del arte, éstas serán en la Escuela Superior de Arquitectura y no tienen costo alguno.
Pintura, video, arte-objeto, escultura, instalación y trabajos en arte digital son los que conforman la exposición Desplazamientos Hídricos que se inaugurará la noche del viernes en la Galería Homero 45 de la Colonia Jardines Vallarta.
“Son diversas percepciones en torno al tema del agua, como la relación del ser humano con ella, las contingencias o estados inminentes de peligro que yo veo en torno al uso del agua y esto no sólo se refiere al agua potable, porque estamos hablando de lo social, de la contaminación, tenemos islas flotantes”, asegura.
“Encontramos en las playas detritus, o basura plástica, que al incrementarse la presencia de los polímeros contaminan, pero cuando llegan al mar convertidos en pedacitos chiquitos, éstos, como son muy coloridos, los ven los peces y es lo que se están comiendo. El número de especies que se están desapareciendo es inmenso, pero como esto sucede no a la vista del ser humano, pues no mide los alcances de este deterioro masivo que estamos causando”.
Tela de organza, un polímero de producción industrial (malla plástica), acrílicos, madera, técnicas mixtas y el agua son elementos que la artista emplea para armar un recorrido que invita a la reflexión y al cuestionamiento en torno al líquido.
“Este es un proyecto que hago como parte de lo que estoy desarrollando para el Fondo Nacional de la Cultura y las Artes, FONCA, porque soy beneficiaria, tengo una beca hasta el 2015, entonces, este año lo he abocado al tema del agua y los estados de contingencia; el siguiente me voy a enfocar a la Producción de la alimentación y el tercero, a la tierra”, platica Betancourt.
Las obras que verán la luz en Guadalajara son el resultado del trabajo e investigación que la creadora realizó durante un año, y aunque hay dos piezas que ya se expusieron en el extranjero, Marruecos, lo que expondrá en la ciudad, dice, es totalmente nuevo.
Enamorada de México
“Yo nací en Nueva York, mis padres salieron en la Segunda Guerra Mundial de Puerto Rico y llegaron a Estados Unidos buscando oportunidades, pero después de un tiempo deciden volver a su país, así que me formo en Puerto Rico, pero mis nexos están entre México y Puerto Rico. Tengo 28 años en la Ciudad de México, pero voy y vengo todos los años, ya que trato de mantener un pie aquí y otro allá”, cuenta Jeannette Betancourt.
Su llegada al país fue en el año de 1985, unos cuantos meses antes del temblor del septiembre que devastó gran parte de la Ciudad de México y, recuerda, que cuando sucedió el fenómeno natural, ella se impactó al ver cómo operaba la gente en crisis, cómo respondía, cómo se daba la mano, así que decidió quedarse.
“Me di cuenta que México es un país que te obliga a pensar, que te exige tener conciencia social, te exige tener una mirada plural, porque México es así. Yo cada vez me enamoro más de este país y estoy feliz aquí”.
Con su marido, Eduardo Roel –músico multipremiado, autor de la música de Rojo Amanecer por la que ganó un Ariel- encontró la complicidad, el amor y el apoyo para desarrollarse como artista.
SABER MÁS
Más allá de las piezas
La creadora también impartirá dos conferencias en las que abordará los procesos creativos del arte, éstas serán en la Escuela Superior de Arquitectura y no tienen costo alguno.