Deportes
Castigo infernal de Federer a Murray
El suizo humilla al británico y mantiene el sueño por convertirse en el número uno
LONDRES, INGLATERRA (14/NOV/2014).- El suizo Roger Federer abrió su libro de maestro y dictó una lección magistral de tenis ante 20 mil espectadores en el majestuoso O2 para infligir al británico Andy Murray una de las derrotas más duras de su carrera, 6-0 y 6-1 en 56 minutos, y clasificarse así para las semifinales del Masters Cup.
Federer firmó su hoja de ruta hacia las Semifinales de la reunión de maestros en el Grupo B sin ceder un solo set en tres partidos, derrotando por K.O. al canadiense Milos Raonic, al japonés Kei Nishikori y ahora a Murray en una exhibición, que se fue transformando a medida que pasaba el tiempo en el más duro castigo para el ex campeón de Wimbledon, que dejó mudo al auditorio.
Murray no tuvo defensa, o no supo defenderse ante el vendaval de inspiración que ejerció Federer. El escocés sólo ganó una vez su saque (6-0 y 5-1) después de haber encajado un 11-0, y más que ganarlo, sonó como un regalo de su verdugo que no quería hacer tanta sangre.
El escocés no fue capaz de tan siquiera intimidar al suizo con una sola bola de rotura. Federer se multiplicó en la red y aprovechó su revés cortado para hacer sufrir al de Dunblane en una noche aciaga para él, ya que hasta ayer nunca había salido de una pista en bicicleta (6-0 y 6-0) y estuvo a punto de hacerlo.
Al final, Murray se salvó de una derrota flagrante, y no pasará a los anales del tenis, como la que el propio Federer infligió al argentino Gastón Gaudio en el Masters del 2005 en Shanghái.
Los dos jugadores estaban empatados 11-11 hasta ayer, pero Federer rompió el empate y consiguió la tercera victoria consecutiva este año, que empezó mal para Murray en el Abierto de Australia y continuó luego en el Masters 1000 de Cincinnati.
“Estoy muy contento por el gran partido. Sabía que estaba clasificado así puede que jugara un poco más relajado”, aseguró Federer.
Murray por su parte cierra de una manera humillante un mal año, en el que incluso se ha visto fuera del Top-10 por primera vez en seis años.
“He perdido finales de Gran Slam difíciles. Pero, tal y como he jugado ha sido duro. Aunque, es posible que incluso haciéndolo bien hubiera perdido”, reconoció el británico.
Su falta de brillo la aprovechó Federer con brutalidad, en su afán por acabar el año en los más alto de la clasificación Mundial.
Para ello necesita que Djokovic no gane al checo Tomas Berdych en su último duelo del otro grupo.
Federer firmó su hoja de ruta hacia las Semifinales de la reunión de maestros en el Grupo B sin ceder un solo set en tres partidos, derrotando por K.O. al canadiense Milos Raonic, al japonés Kei Nishikori y ahora a Murray en una exhibición, que se fue transformando a medida que pasaba el tiempo en el más duro castigo para el ex campeón de Wimbledon, que dejó mudo al auditorio.
Murray no tuvo defensa, o no supo defenderse ante el vendaval de inspiración que ejerció Federer. El escocés sólo ganó una vez su saque (6-0 y 5-1) después de haber encajado un 11-0, y más que ganarlo, sonó como un regalo de su verdugo que no quería hacer tanta sangre.
El escocés no fue capaz de tan siquiera intimidar al suizo con una sola bola de rotura. Federer se multiplicó en la red y aprovechó su revés cortado para hacer sufrir al de Dunblane en una noche aciaga para él, ya que hasta ayer nunca había salido de una pista en bicicleta (6-0 y 6-0) y estuvo a punto de hacerlo.
Al final, Murray se salvó de una derrota flagrante, y no pasará a los anales del tenis, como la que el propio Federer infligió al argentino Gastón Gaudio en el Masters del 2005 en Shanghái.
Los dos jugadores estaban empatados 11-11 hasta ayer, pero Federer rompió el empate y consiguió la tercera victoria consecutiva este año, que empezó mal para Murray en el Abierto de Australia y continuó luego en el Masters 1000 de Cincinnati.
“Estoy muy contento por el gran partido. Sabía que estaba clasificado así puede que jugara un poco más relajado”, aseguró Federer.
Murray por su parte cierra de una manera humillante un mal año, en el que incluso se ha visto fuera del Top-10 por primera vez en seis años.
“He perdido finales de Gran Slam difíciles. Pero, tal y como he jugado ha sido duro. Aunque, es posible que incluso haciéndolo bien hubiera perdido”, reconoció el británico.
Su falta de brillo la aprovechó Federer con brutalidad, en su afán por acabar el año en los más alto de la clasificación Mundial.
Para ello necesita que Djokovic no gane al checo Tomas Berdych en su último duelo del otro grupo.