Deportes
Gresca en el Jalisco empaña el 1-1 entre Chivas y Atlas
Chivistas de la ''Barra Insurgencia'' atacaron a policías municipales que intentaban decomisar luces de bengala
GUADALAJARA, JALISCO (23/MAR/2014).- El Clásico Tapatío se tiñó de rojo, luego de que una bronca entre policías e integrantes de las barras del Guadalajara terminara con saldo de nueve policías heridos, dos de ellos de gravedad.
Al minuto 85 del partido que terminó empatado 1-1 entre Atlas y Chivas en el Estadio Jalisco, se suscitó un problema en la cabecera sur, cuando los gendarmes intentaron decomisar las luces de bengala que los porristas rojiblancos habían ingresado y que además arrojaban a los aficionados ubicados en la parte baja.
Un grupo de unos 15 policías fue atacado por una turba que se ensañó con dos agentes, quienes luego fueron reportados como graves. Todos los lesionados eran agentes municipales, y fueron trasladados al Centro Médico de Occidente.
Una hora después de terminado el cotejo, fueron presentados en el estacionamiento del Estadio Jalisco 18 detenidos, casi todos originarios del Distrito Federal y miembros de la denominada Barra Insurgencia. Este episodio podría provocar el veto del Estadio Jalisco para el próximo cotejo del Atlas.
El incidente exacerbó lo ocurrido en el terreno de juego, donde Guadalajara ganaba ante un lleno total a los 8 minutos de partido, con gol de Aldo de Nigris, quien se quitó con facilidad a Antonio Briseño, el sustituto del capitán Leandro Cufré, y disparó lejos del alcance de Vilar.
El Guadalajara se dedicó a cuidar su gol durante el resto del primer tiempo y no tuvo problemas para contrarrestar a los ansiosos rojinegros. Pero la tónica cambió en el segundo tiempo, y el Atlas poco a poco acorraló a Chivas hasta que al minuto 72 consiguió el empate: José María Ortigoza aprovechó un rebote derivado de la indecisión de la zaga rojiblanca para despejar, lo que permitió que el paraguayo disparara a placer en el área chica y empatara el juego.
Al minuto 85 del partido que terminó empatado 1-1 entre Atlas y Chivas en el Estadio Jalisco, se suscitó un problema en la cabecera sur, cuando los gendarmes intentaron decomisar las luces de bengala que los porristas rojiblancos habían ingresado y que además arrojaban a los aficionados ubicados en la parte baja.
Un grupo de unos 15 policías fue atacado por una turba que se ensañó con dos agentes, quienes luego fueron reportados como graves. Todos los lesionados eran agentes municipales, y fueron trasladados al Centro Médico de Occidente.
Una hora después de terminado el cotejo, fueron presentados en el estacionamiento del Estadio Jalisco 18 detenidos, casi todos originarios del Distrito Federal y miembros de la denominada Barra Insurgencia. Este episodio podría provocar el veto del Estadio Jalisco para el próximo cotejo del Atlas.
El incidente exacerbó lo ocurrido en el terreno de juego, donde Guadalajara ganaba ante un lleno total a los 8 minutos de partido, con gol de Aldo de Nigris, quien se quitó con facilidad a Antonio Briseño, el sustituto del capitán Leandro Cufré, y disparó lejos del alcance de Vilar.
El Guadalajara se dedicó a cuidar su gol durante el resto del primer tiempo y no tuvo problemas para contrarrestar a los ansiosos rojinegros. Pero la tónica cambió en el segundo tiempo, y el Atlas poco a poco acorraló a Chivas hasta que al minuto 72 consiguió el empate: José María Ortigoza aprovechó un rebote derivado de la indecisión de la zaga rojiblanca para despejar, lo que permitió que el paraguayo disparara a placer en el área chica y empatara el juego.