Deportes
Guadalajara se paraliza durante 90 minutos
No sólo el Omnilife registró lleno, también bares y restaurantes tuvieron gran afluencia
Vea el interactivo del Clásico Nacional
GUADALAJARA, JALISCO (11/ABR/2011).- Ya nadie lo duda, la tarde de ayer fue histórica para el nuevo estadio de las Chivas porque se registró el primer lleno en el recinto. Y eso no fue todo, ya que el “Rebaño Sagrado” logró acumular tres puntos más tras la victoria frente al acérrimo rival. Pero el único lleno no se dio ahí, sino en la mayoría de los bares, hoteles, restaurantes y cafés que ofrecieron el servicio que comúnmente es de pago por evento.
En la zona del Centro Histórico, por ejemplo, los cafés lucían con poca concurrencia y las calles después de la hora en que inició el cotejo, 18:00, eran desiertas. Por primera vez en mucho tiempo el tráfico en las arterias viales era envidiable.
En cambio, los bares como el Cuba Libre o el billar California les faltaban sillas para poder dar cabida a todos los comensales que querían gritar los goles de los dos equipos más importantes del país.
Caras brillosas por el sudor, niños en lugares donde comúnmente no los dejan entrar y muchos jóvenes que en una mano sostenían una cerveza y en otra un teléfono celular con la capacidad de estar conectados a diversas redes sociales, fueron los comunes denominadores de los establecimientos donde se pudo ver el triunfo del Guadalajara sobre América.
La zona comercial de la colonia Americana, así como el paseo Chapultepec eran un eco de lo que sucedía en las calles del Centro: solitarias mientras transcurría el partido, pero con mucha gente emocionada dentro de los locales. La derrama económica por el partido también se gozó afuera del Estadio; en fin, la victoria fue de todos.
GUADALAJARA, JALISCO (11/ABR/2011).- Ya nadie lo duda, la tarde de ayer fue histórica para el nuevo estadio de las Chivas porque se registró el primer lleno en el recinto. Y eso no fue todo, ya que el “Rebaño Sagrado” logró acumular tres puntos más tras la victoria frente al acérrimo rival. Pero el único lleno no se dio ahí, sino en la mayoría de los bares, hoteles, restaurantes y cafés que ofrecieron el servicio que comúnmente es de pago por evento.
En la zona del Centro Histórico, por ejemplo, los cafés lucían con poca concurrencia y las calles después de la hora en que inició el cotejo, 18:00, eran desiertas. Por primera vez en mucho tiempo el tráfico en las arterias viales era envidiable.
En cambio, los bares como el Cuba Libre o el billar California les faltaban sillas para poder dar cabida a todos los comensales que querían gritar los goles de los dos equipos más importantes del país.
Caras brillosas por el sudor, niños en lugares donde comúnmente no los dejan entrar y muchos jóvenes que en una mano sostenían una cerveza y en otra un teléfono celular con la capacidad de estar conectados a diversas redes sociales, fueron los comunes denominadores de los establecimientos donde se pudo ver el triunfo del Guadalajara sobre América.
La zona comercial de la colonia Americana, así como el paseo Chapultepec eran un eco de lo que sucedía en las calles del Centro: solitarias mientras transcurría el partido, pero con mucha gente emocionada dentro de los locales. La derrama económica por el partido también se gozó afuera del Estadio; en fin, la victoria fue de todos.