Deportes
Jason Kidd dice adiós a las duelas
El guardia anuncia su retiro de la NBA, tras 19 años de carrera y un título de campeón
NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS (04/JUN/2013).- Jason Kidd se convirtió en uno de los mejores basquetbolistas haciendo de otros los mejores.
Él revirtió el destino de una franquicia marcada con el estigma de perdedora, guio a otra a un campeonato y ayudó a la última con la que estuvo a conquistar el primer título de división desde el año en que entró a la NBA, hace 19 años. Sus compañeros lo adoraban. La Selección Nacional de Estados Unidos lo necesitaba.
Pero Kidd se mostró cansado en la recta final de la temporada y ayer decidió ponerle punto final a una de las más grandes carreras de un guardia en la historia de la Liga.
“Mi tiempo en el basquetbol profesional ha sido un viaje increíble, pero uno que ha tenido que llegar a su final, tras 19 años”, reveló Kidd en un comunicado que distribuyeron los Knicks de Nueva York. “Al reflexionar sobre mi tiempo con los cuatro equipos que representé en la NBA, miro hacia atrás con cariño en cada temporada y agradezco a cada uno de mis compañeros de equipo y entrenadores que me acompañaron en la cancha”.
Kidd ganó un título de la NBA y dos medallas olímpicas, es el segundo mejor en asistencias y robos en la historia de la Liga y ha sido seleccionado 10 veces al Juego de Estrellas. Pero falló 22 de sus 25 disparos en esta postemporada y se fue sin puntos sus últimos 10 cotejos de playoffs y decidió retirarse, a pesar de que aún tiene contrato por dos años más y seis millones de dólares en el pacto que firmó el pasado verano con los Knicks.
Kidd tuvo gran impacto en cada equipo en el que jugó. El guardia condujo a los Nets a dos finales de la NBA (2002 y 2003), ayudó a los Mavericks de Dallas a ganar un título en 2011 y militó en el plantel de los Knicks que logró llegar a la segunda ronda de los playoffs desde 2000.
Tuvo un promedio de 12.6 puntos por partido, 8.7 asistencias, 6.3 rebotes y 1.93 robos en una carrera que incluye una parada en Phoenix. Kidd, además, tiene cifras que marcan su grandeza, es tercero en la lista de triples-dobles, con 107, y es tercero en triples encestados, a pesar de ser considerado un mal lanzador de larga distancia cuando llegó a la Liga.
Los Knicks firmaron a Kidd, procedente de Dallas, el pasado verano con un contrato de tres años y él los ayudó a ganar 54 partidos y terminar en la cima de la División Atlántica, por primera vez desde 1994, justo ese año Kidd fue tomado en el Draft por Mavericks con la selección número dos global.
Jason comenzó la temporada 2012-2013 de manera difícil con los Knicks, fue arrestado por manejar bajo la influencia del alcohol, poco después de firmar su contrato.
Promedió 6.0 puntos, 3.3 asistencias y 4.3 rebotes en 76 partidos con los Knicks, pero el recuerdo que permanecerá será el de la pobre actuación que tuvo en la postemporada. Falló todos sus 17 disparos en los últimos 10 partidos en los que participó, y tuvo limitada acción en los últimos dos cotejos de Nueva York ante Indiana en la semifinal de la Conferencia Este.
En el plano internacional, Kidd siempre salió victorioso. Se colgó el oro olímpico en las citas de Sydney 2000 y luego en Beijing 2008. Sin Kidd dentro del equipo, Estados Unidos no ganó el título en las otras tres grandes competencias internacionales que disputaron durante ese tiempo.
LEGADO
Entre los mejores de la Liga
Jason Kidd está entre los primeros sitios de varias estadísticas de la NBA: Es segundo en apariciones en temporada (19), sexto en juegos disputados (1,391) segundo en asistencias (12,091), segundo en robos (2,684) tercero en triples (1,988) primero en rebotes en cuanto a guardias se refiere (8,725) y tercero en triples-dobles (107).
Juntos llegaron... juntos se fueron
El retiro de Jason Kidd se da a unos días de que otro grande la NBA se despidió: Grant Hill (der.), con quien compartió el premio al Novato del Año en 1995.
La decisión del retiro llegó el pasado fin de semana después de haber asistido a una boda en Georgia y conocer que el alero Grant Hill anunció el sábado su despedida de las duelas.
Tanto Jason Kidd como Grant Hill debutaron en 1994 y se retiran en 2013.
Él revirtió el destino de una franquicia marcada con el estigma de perdedora, guio a otra a un campeonato y ayudó a la última con la que estuvo a conquistar el primer título de división desde el año en que entró a la NBA, hace 19 años. Sus compañeros lo adoraban. La Selección Nacional de Estados Unidos lo necesitaba.
Pero Kidd se mostró cansado en la recta final de la temporada y ayer decidió ponerle punto final a una de las más grandes carreras de un guardia en la historia de la Liga.
“Mi tiempo en el basquetbol profesional ha sido un viaje increíble, pero uno que ha tenido que llegar a su final, tras 19 años”, reveló Kidd en un comunicado que distribuyeron los Knicks de Nueva York. “Al reflexionar sobre mi tiempo con los cuatro equipos que representé en la NBA, miro hacia atrás con cariño en cada temporada y agradezco a cada uno de mis compañeros de equipo y entrenadores que me acompañaron en la cancha”.
Kidd ganó un título de la NBA y dos medallas olímpicas, es el segundo mejor en asistencias y robos en la historia de la Liga y ha sido seleccionado 10 veces al Juego de Estrellas. Pero falló 22 de sus 25 disparos en esta postemporada y se fue sin puntos sus últimos 10 cotejos de playoffs y decidió retirarse, a pesar de que aún tiene contrato por dos años más y seis millones de dólares en el pacto que firmó el pasado verano con los Knicks.
Kidd tuvo gran impacto en cada equipo en el que jugó. El guardia condujo a los Nets a dos finales de la NBA (2002 y 2003), ayudó a los Mavericks de Dallas a ganar un título en 2011 y militó en el plantel de los Knicks que logró llegar a la segunda ronda de los playoffs desde 2000.
Tuvo un promedio de 12.6 puntos por partido, 8.7 asistencias, 6.3 rebotes y 1.93 robos en una carrera que incluye una parada en Phoenix. Kidd, además, tiene cifras que marcan su grandeza, es tercero en la lista de triples-dobles, con 107, y es tercero en triples encestados, a pesar de ser considerado un mal lanzador de larga distancia cuando llegó a la Liga.
Los Knicks firmaron a Kidd, procedente de Dallas, el pasado verano con un contrato de tres años y él los ayudó a ganar 54 partidos y terminar en la cima de la División Atlántica, por primera vez desde 1994, justo ese año Kidd fue tomado en el Draft por Mavericks con la selección número dos global.
Jason comenzó la temporada 2012-2013 de manera difícil con los Knicks, fue arrestado por manejar bajo la influencia del alcohol, poco después de firmar su contrato.
Promedió 6.0 puntos, 3.3 asistencias y 4.3 rebotes en 76 partidos con los Knicks, pero el recuerdo que permanecerá será el de la pobre actuación que tuvo en la postemporada. Falló todos sus 17 disparos en los últimos 10 partidos en los que participó, y tuvo limitada acción en los últimos dos cotejos de Nueva York ante Indiana en la semifinal de la Conferencia Este.
En el plano internacional, Kidd siempre salió victorioso. Se colgó el oro olímpico en las citas de Sydney 2000 y luego en Beijing 2008. Sin Kidd dentro del equipo, Estados Unidos no ganó el título en las otras tres grandes competencias internacionales que disputaron durante ese tiempo.
LEGADO
Entre los mejores de la Liga
Jason Kidd está entre los primeros sitios de varias estadísticas de la NBA: Es segundo en apariciones en temporada (19), sexto en juegos disputados (1,391) segundo en asistencias (12,091), segundo en robos (2,684) tercero en triples (1,988) primero en rebotes en cuanto a guardias se refiere (8,725) y tercero en triples-dobles (107).
Juntos llegaron... juntos se fueron
El retiro de Jason Kidd se da a unos días de que otro grande la NBA se despidió: Grant Hill (der.), con quien compartió el premio al Novato del Año en 1995.
La decisión del retiro llegó el pasado fin de semana después de haber asistido a una boda en Georgia y conocer que el alero Grant Hill anunció el sábado su despedida de las duelas.
Tanto Jason Kidd como Grant Hill debutaron en 1994 y se retiran en 2013.