Deportes
Se arriesgaron
La fuerza municipal de Guadalajara habría omitido recomendaciones básicas de la Secretaría Pública Federal sobre manejo de eventos masivos
GUADALAJARA, JALISCO (25/MAR/2014).- Para realizar una intervención en un operativo, los policías deben seguir una serie de condiciones para resguardar su integridad y no ponerse en riesgo como sucedió con los agentes tapatíos durante el clásico entre Chivas y Atlas.
Por ejemplo el Manual Básico del Policía Preventivo de la Secretaría de Seguridad Pública Federal establece que por razones de seguridad el agente se debe ajustarse a lineamientos básicos como salvaguardar la vida, empezando por la de él.
También debe evaluar las posibilidades de éxito que se tienen al intervenir en una acción policial, esto con relación a la fuerza que opone resistencia.
El policía debe hacer una valoración de la situación a la que se enfrenta y considerar el entorno, su ubicación, el tipo de evento que atiende, características de las personas que participan, ventaja numérica policial, entre otras.
Es prioridad que cada agente sepa qué hacer en cada incidente y hasta donde llegar. No se debe confiar en la suerte o pensar que una demostración de fuerza cambiará necesariamente una actitud agresiva
El manual recomienda que no asumir una actitud del “Síndrome del Supermán” en la que se convierta en superhéroe y afronte una situación solo sin respaldo de sus compañeros.
Los mandos de la Policía tapatía habrían subestimado a los barristas agresivos en el Clásico Tapatío, al mandar a un grupo de policías que era superado en número y fuerza a tratar de someterlos, consideró Felipe de Jesús Garibay Valle, experto en seguridad de la Universidad de Guadalajara.
“Subestimaron la fuerza del contingente alebrestado. Debieron de haber esperado que el contingente de policías se reforzara y pudieran tener los elementos técnicos suficientes y enfrentar a un grupo que estaba en desorden absoluto”, afirmó Garibay Valle.
Para Guillermo Zepeda Lecuona, experto en seguridad del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (Iteso), se trata de un caso de violencia inédita porque generalmente la Policía impone respeto o un freno ante actos violentos.
Consideró que antes de intervenir los policías debieron pedir refuerzos para poder someter a los aficionados que estaban causando desmanes. Expuso que la violencia se excedió porque se trató de un ataque directo a la autoridad que trataba de imponer el orden.
Proponen seguro
Los clubes deportivos deberían estar obligados a contar con seguros de vida para toda su afición y con ello garantizar que en casos de violencia, como la ocurrido este sábado en el Estadio Jalisco, serán atendidos de manera adecuada, consideró el diputado del PRI, Miguel Castro Reynoso.
Por ello presentó una iniciativa que crea un Capítulo a la Ley de Cultura Física y Deporte de Jalisco que denomina, “De la Prevención de la Violencia Deportiva”. De acuerdo con esta iniciativa, “los clubes deportivos y organizadores de eventos están obligados a contar con un seguro de vida a favor de los asistentes, que además cubra el daño a las cosas, atención médica y hospitalaria a las personas, mediante la obtención de un seguro obligatorio, con montos y condiciones que se especifiquen en los reglamentos”.
. En la imagen se ve a un oficial rodeado y siendo agredido.
Por ejemplo el Manual Básico del Policía Preventivo de la Secretaría de Seguridad Pública Federal establece que por razones de seguridad el agente se debe ajustarse a lineamientos básicos como salvaguardar la vida, empezando por la de él.
También debe evaluar las posibilidades de éxito que se tienen al intervenir en una acción policial, esto con relación a la fuerza que opone resistencia.
El policía debe hacer una valoración de la situación a la que se enfrenta y considerar el entorno, su ubicación, el tipo de evento que atiende, características de las personas que participan, ventaja numérica policial, entre otras.
Es prioridad que cada agente sepa qué hacer en cada incidente y hasta donde llegar. No se debe confiar en la suerte o pensar que una demostración de fuerza cambiará necesariamente una actitud agresiva
El manual recomienda que no asumir una actitud del “Síndrome del Supermán” en la que se convierta en superhéroe y afronte una situación solo sin respaldo de sus compañeros.
Los mandos de la Policía tapatía habrían subestimado a los barristas agresivos en el Clásico Tapatío, al mandar a un grupo de policías que era superado en número y fuerza a tratar de someterlos, consideró Felipe de Jesús Garibay Valle, experto en seguridad de la Universidad de Guadalajara.
“Subestimaron la fuerza del contingente alebrestado. Debieron de haber esperado que el contingente de policías se reforzara y pudieran tener los elementos técnicos suficientes y enfrentar a un grupo que estaba en desorden absoluto”, afirmó Garibay Valle.
Para Guillermo Zepeda Lecuona, experto en seguridad del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (Iteso), se trata de un caso de violencia inédita porque generalmente la Policía impone respeto o un freno ante actos violentos.
Consideró que antes de intervenir los policías debieron pedir refuerzos para poder someter a los aficionados que estaban causando desmanes. Expuso que la violencia se excedió porque se trató de un ataque directo a la autoridad que trataba de imponer el orden.
Proponen seguro
Los clubes deportivos deberían estar obligados a contar con seguros de vida para toda su afición y con ello garantizar que en casos de violencia, como la ocurrido este sábado en el Estadio Jalisco, serán atendidos de manera adecuada, consideró el diputado del PRI, Miguel Castro Reynoso.
Por ello presentó una iniciativa que crea un Capítulo a la Ley de Cultura Física y Deporte de Jalisco que denomina, “De la Prevención de la Violencia Deportiva”. De acuerdo con esta iniciativa, “los clubes deportivos y organizadores de eventos están obligados a contar con un seguro de vida a favor de los asistentes, que además cubra el daño a las cosas, atención médica y hospitalaria a las personas, mediante la obtención de un seguro obligatorio, con montos y condiciones que se especifiquen en los reglamentos”.
. En la imagen se ve a un oficial rodeado y siendo agredido.