Deportes

Un 'chiva hermano' en el Azteca

Iván Domínguez, aficionado rojiblanco, vive con emoción el duelo en la Capital

CIUDAD DE MÉXICO (02/NOV/2014).- Ahorró durante un mes para asistir a la catedral del futbol mexicano y apoyar al equipo de sus amores, las Chivas. Iván Domínguez, de 31 años de edad, oriundo de la Ciudad de México, se disponía a disfrutar el encuentro entre el América y el Guadalajara en el Estadio Azteca.

Subió las escaleras al lado de su primo Carlos y no dejaron de apoyar y gritar, pero siempre con respeto para evitar desaguisados. Llegó a la parte alta del Coloso de Santa Úrsula para tomar asiento y no dejó escapar ni dos minutos, cuando ya tenía una cerveza en la mano derecha.

Cuando ambos equipos saltaron al terreno de juego <strong>la afición</strong> gritó de manera ensordecedora, pero Iván no se quedó atrás, y entre silbidos y gritos, trató de hacerse escuchar.

Arrancó el duelo, y los nervios inundaron al rojiblanco. Se comía las uñas y así pasaron los minutos, aunque ni tardo ni perezoso buscó conseguir otra cerveza , pero el rostro de frustración no lo podía ocultar ante lo aburrido del juego.

Las llegadas en ambas porterías aparecieron a cuenta gotas.  El árbitro silbó el descanso e Iván fue al baño.

Durante todo el segundo tiempo, tanto Iván como su primo se pusieron de pie, gritaron, cantaron y apoyaron a Chivas con la esperanza de que  llegara el gol de su equipo. Pero ese ansiado gol jamás llego, el empate sin goles se consumó e Iván se fue a casa con el sentimiento de que Chivas pudo ganar, aunque lo más importante era no perder ante el archirrival nacional.

Javier Robles / Enviado

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