Economía
Air Comet acuerda provisionalmente el despido definitivo de 705 trabajadores
Los empleados afectados cobrarán una indemnización de 20 días por año trabajado, con un límite de un año
MADRID, ESPAÑA (04/MAY/2010).- Air Comet, los administradores nombrados por el juzgado y los sindicatos acordaron hoy provisionalmente un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para despedir definitivamente a los 705 trabajadores de la aerolínea, afectados en su mayoría hasta ahora por un expediente suspensivo.
Según el acuerdo, los empleados cobrarán una indemnización de 20 días por año trabajado, con un límite de 12 meses, que se tendrá que reclamar ante el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), debido a la falta absoluta de liquidez de la compañía.
Para reclamar al FOGASA la indemnización y los salarios pendientes de los últimos 150 días, los trabajadores deberán esperar a que el acuerdo se eleve a definitivo, a que la autoridad laboral informe favorablemente y a que el ERE extintivo sea aprobado por el juez que supervisa el proceso por insolvencia.
Fuentes sindicales presentes en la reunión señalaron que una veintena de trabajadores de Air Comet permanecerá en sus oficinas para ayudar a los administradores concursales a gestionar el proceso por insolvencia.
Ese proceso acabará previsiblemente en la liquidación de la aerolínea del presidente de la patronal española, Gerardo Díaz Ferrán, y su socio Gonzalo Pascual, ya que no existe más que una remota posibilidad de que pueda ser vendida, según trasladaron los administradores concursales a los sindicatos.
No obstante, se ha acordado que en el caso de que Air Comet fuera adquirida, los trabajadores tendrían derecho a ser readmitidos en la empresa en función de distintos parámetros, como la antigüedad.
La mayoría de los trabajadores de Air Comet (605) estaban afectados por un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) suspensivo (que finalizaba en junio) que acordaron la empresa y los sindicatos el pasado 14 de enero.
La compañía aérea, que suspendió sus operaciones el 22 de diciembre de 2009, solicitó el concurso voluntario de acreedores (antigua suspensión de pagos) el 23 de marzo.
Fundada en 1996 por Marsans, primer grupo empresarial del sector turístico en España, volaba regularmente a Buenos Aires, Lima, Guayaquil, Quito, Bogotá, La Habana, Cancún y México.
Miles de viajeros entre España y Latinoamérica, muchos de ellos inmigrantes que viajaban a sus países de origen para pasar las Navidades con sus familias, resultaron afectados por el cese de actividades de la aerolínea, cuya licencia de vuelo fue suspendida.
Según el acuerdo, los empleados cobrarán una indemnización de 20 días por año trabajado, con un límite de 12 meses, que se tendrá que reclamar ante el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), debido a la falta absoluta de liquidez de la compañía.
Para reclamar al FOGASA la indemnización y los salarios pendientes de los últimos 150 días, los trabajadores deberán esperar a que el acuerdo se eleve a definitivo, a que la autoridad laboral informe favorablemente y a que el ERE extintivo sea aprobado por el juez que supervisa el proceso por insolvencia.
Fuentes sindicales presentes en la reunión señalaron que una veintena de trabajadores de Air Comet permanecerá en sus oficinas para ayudar a los administradores concursales a gestionar el proceso por insolvencia.
Ese proceso acabará previsiblemente en la liquidación de la aerolínea del presidente de la patronal española, Gerardo Díaz Ferrán, y su socio Gonzalo Pascual, ya que no existe más que una remota posibilidad de que pueda ser vendida, según trasladaron los administradores concursales a los sindicatos.
No obstante, se ha acordado que en el caso de que Air Comet fuera adquirida, los trabajadores tendrían derecho a ser readmitidos en la empresa en función de distintos parámetros, como la antigüedad.
La mayoría de los trabajadores de Air Comet (605) estaban afectados por un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) suspensivo (que finalizaba en junio) que acordaron la empresa y los sindicatos el pasado 14 de enero.
La compañía aérea, que suspendió sus operaciones el 22 de diciembre de 2009, solicitó el concurso voluntario de acreedores (antigua suspensión de pagos) el 23 de marzo.
Fundada en 1996 por Marsans, primer grupo empresarial del sector turístico en España, volaba regularmente a Buenos Aires, Lima, Guayaquil, Quito, Bogotá, La Habana, Cancún y México.
Miles de viajeros entre España y Latinoamérica, muchos de ellos inmigrantes que viajaban a sus países de origen para pasar las Navidades con sus familias, resultaron afectados por el cese de actividades de la aerolínea, cuya licencia de vuelo fue suspendida.