Economía

Cambio de costumbres amenaza el consumo de la tortilla

La intención de aumentar el precio del producto básico puede estar relacionado a la baja de la demanda entre la población

CIUDAD DE MÉXICO (13/DIC/2010).-A pesar de que los productores de la tortilla argumentan que las subidas en los precios del maíz, agua, mano de obra, gas y gasolinas, son los factores que los obligan a reconsiderar el costo final para los consumidores, otro factor que comienza a presionar es el social, pues cada vez menos mexicanos buscan este producto para integrarlo en su alimentación.

De acuerdo a un estudio del Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la UNAM, la mayoría de los trabajadores mexicanos han disminuido el consumo de tortilla, pan blanco y leche.

De acuerdo con el investigador David Lozano, en 1982 con un minisalario los empleados podían comprar 51 kilogramos de tortillas y hoy solamente alcanza para siete kilogramos, porque muchas familias, con una percepción diaria de 57 pesos con 46 centavos, apenas adquieren algunos alimentos y pagan los servicios como agua, luz y teléfono.

En su opinión, los mexicanos han tenido que sacrificar algunos bienes y compras de alimentos.
Otro dato ratifica lo anterior: en 1998 el consumo per cápita era de 94.8 kilos, para 2009 se estima en 80 kilos, según la encuesta bianual de consumo de tortilla que elabora Gruma. En cambio, las ventas de pan blanco de caja crecieron 14.6% entre 2005 y 2009, según la encuesta industrial del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

“Las tortillas sí me gustan”, dice Sonia Nava, una joven de 25 años, “pero, por ejemplo, en mis huevos revueltos prefiero el pan, porque le echo catsup y sabe mejor que la tortilla, además no tienes que calentarlo”.

Este efecto también lo percibe Gloria Tenorio, dueña de una tortillería. “He visto muchas cosas pasar, que se pueden enfrentar, yo le entré cuando recién habían liberado los precios (1995), he visto precios caros del maíz, la luz cara, pero lo que no puedo hacer es obligar a la gente a que me compre y cada vez me compran menos”, comenta la microempresaria del Distrito Federal.

Según información de Gruma, tal vez no bajó el número de tortillas consumidas por mexicano, sino que ahora cada una pesa entre 22 y 23 gramos mientras que en los años 90 pesaban entre 28 y 29 gramos.

Gruma, el gigante de la tortilla, creció 12% en ventas netas en el tercer trimestre de 2009, contra Bimbo, cuyas ventas aumentaron 41% en el mismo lapso.

Para el Consejo Promotor Regulador de la cadena Maíz Tortilla (Protortilla), la baja en el consumo no es por el alza de precios sino por un cambio de costumbres.

“Los mexicanos están consumiendo más pan que tortilla, resulta más práctico, porque lo rico de la tortilla es que se consume caliente y el pan, no”, dice Guillermo Campos, director de Protortilla.

El pan tiene más publicidad. Bimbo es el octavo mayor anunciante de México, según una lista de las 20 empresas que más invierten en publicidad, elaborada por la consultora de mercados Mindshare. Ni Gruma ni Minsa, el otro gigante de la masa y la tortilla, aparecen en el listado.

A detalle

Argumentos de los industriales


* Según Lorenzo Mejía, líder de la Unión Nacional de Industriales de Molinos y Tortillerías, asegura que los costos de producción los orillan a tomar la determinación de incrementar el precio de la tortilla, que podría llegar a un mínimo de 12 pesos el kilogramo en promedio, pues en algunos estados del Norte se vende hasta en 14 y 15 pesos.


* Asegura que la situación para los productores de masa y tortilla es urgente por lo que proponen que la masa de nixtamal y tortilla tradicional de nixtamal cuenten con un precio oficial reglamentado y controlado por el Ejecutivo en todos sus niveles, por un periodo de al menos 10 años.


* También pide que se condonen a los pequeños productores de masa y de tortilla los adeudos con la Comisión Nacional del Agua, con la Comisión Federal de Electricidad, con el IMSS y con la Secretaría de Hacienda para agilizar la incorporación de todos los industriales a los programas de apoyo.

* A parte de la especulación, dice que sufren el aumento mensual de gas, gasolina y electricidad, y justo con otros costos como el pago de renta, empleados, seguro social, prestaciones, mantenimiento de maquinaria y equipo, han hecho que las escasas utilidades que tenían queden pulverizadas.

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