Economía
Capitalizan al FMI para rescatar al euro
Los ministros de Finanzas de los países de la Eurozona acordaron otorgarle préstamos por 150 mil millones para sortear la crisis
BRUSELAS, BÉLGICA (20/DIC/2011).- En una teleconferencia de tres horas, los ministros de Finanzas de los 17 países que conforman la Zona Euro acordaron dar al Fondo Monetario Internacional (FMI) 150 mil millones de euros en préstamos bilaterales para ayudarlo a resolver la crisis de deuda de la región.
La idea con la que llegaron los ministros a la conferencia era que la Eurozona aportara 150 mil millones de euros y el resto de miembros de la Unión Europea aportaran 50 mil millones más para completar los 200 mil millones de euros prometidos en la última cumbre europea.
Pero de momento los países del euro solo han logrado compromisos por parte de la República Checa, Dinamarca, Polonia y Suecia, mientras que el Reino Unido se ha negado a participar y ha indicado que solo lo hará en el marco del G-20.
“El Reino Unido ha indicado que definirá su contribución a principios del próximo año”, señaló el presidente del Eurogrupo y primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker.
“Fuimos claros en que no haríamos una contribución”, dijo una fuente del Tesoro británico.
El reparto de la contribución de los 150 mil millones de euros por parte de la Eurozona al FMI se basará en las cuotas establecidas a partir de la reforma que se acordó en 2010 en el Fondo.
La mayor aportación le corresponderá a Alemania (41 mil 500 millones), seguida de Francia (31 mil 400 millones) y de Italia (23 mil 480 millones).
El FMI dio la bienvenida a la decisión de la Eurozona de aportarle 150 mil millones de euros.
En un escueto comunicado, un portavoz del FMI subrayó que esas nuevas aportaciones supondrán un “aumento sustancial” de los recursos con los que cuenta el organismo.
Además, recordó que el FMI continúa trabajando para “fortalecer” su capacidad de cumplir con sus responsabilidades con todos sus miembros a nivel global.
El incremento de los recursos del FMI es visto como un pilar en una estrategia de objetivos múltiples para fortalecer la capacidad de la zona euro y construir mejores defensas para el futuro.
Otro de los pilares es hacer al existente Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), más flexible en la forma de hacer frente a la debacle.
Para la Unión Europea, el aumento de los recursos del FMI, con sede en Washington, “reforzará la capacidad del Fondo para cumplir sus responsabilidades sistémicas de apoyar a sus miembros, lo que es especialmente importante teniendo en cuenta la desaceleración económica actual y las tensiones en los mercados financieras”.
En cualquier caso, subrayan los ministros de Finanzas, cualquier ayuda del FMI a los países europeos se basará en las condiciones normales del Fondo, lo que se traduce en una supervisión y en planes de ajustes y reformas como es el caso de Grecia, Irlanda y Portugal.
El dato
Un proyecto irreversible
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, llamó al euro un “proyecto irreversible”. “No tengo ninguna duda acerca de la fortaleza del euro, su permanencia, su irreversibilidad”.
Pero Draghi fue muy claro al insistir en que el BCE no intervendrá más comprando deuda de países amenazados. “Eso lo prohiben los tratados”. El futuro del euro no depende del BCE, explicó el presidente de la institución.
La idea con la que llegaron los ministros a la conferencia era que la Eurozona aportara 150 mil millones de euros y el resto de miembros de la Unión Europea aportaran 50 mil millones más para completar los 200 mil millones de euros prometidos en la última cumbre europea.
Pero de momento los países del euro solo han logrado compromisos por parte de la República Checa, Dinamarca, Polonia y Suecia, mientras que el Reino Unido se ha negado a participar y ha indicado que solo lo hará en el marco del G-20.
“El Reino Unido ha indicado que definirá su contribución a principios del próximo año”, señaló el presidente del Eurogrupo y primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker.
“Fuimos claros en que no haríamos una contribución”, dijo una fuente del Tesoro británico.
El reparto de la contribución de los 150 mil millones de euros por parte de la Eurozona al FMI se basará en las cuotas establecidas a partir de la reforma que se acordó en 2010 en el Fondo.
La mayor aportación le corresponderá a Alemania (41 mil 500 millones), seguida de Francia (31 mil 400 millones) y de Italia (23 mil 480 millones).
El FMI dio la bienvenida a la decisión de la Eurozona de aportarle 150 mil millones de euros.
En un escueto comunicado, un portavoz del FMI subrayó que esas nuevas aportaciones supondrán un “aumento sustancial” de los recursos con los que cuenta el organismo.
Además, recordó que el FMI continúa trabajando para “fortalecer” su capacidad de cumplir con sus responsabilidades con todos sus miembros a nivel global.
El incremento de los recursos del FMI es visto como un pilar en una estrategia de objetivos múltiples para fortalecer la capacidad de la zona euro y construir mejores defensas para el futuro.
Otro de los pilares es hacer al existente Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), más flexible en la forma de hacer frente a la debacle.
Para la Unión Europea, el aumento de los recursos del FMI, con sede en Washington, “reforzará la capacidad del Fondo para cumplir sus responsabilidades sistémicas de apoyar a sus miembros, lo que es especialmente importante teniendo en cuenta la desaceleración económica actual y las tensiones en los mercados financieras”.
En cualquier caso, subrayan los ministros de Finanzas, cualquier ayuda del FMI a los países europeos se basará en las condiciones normales del Fondo, lo que se traduce en una supervisión y en planes de ajustes y reformas como es el caso de Grecia, Irlanda y Portugal.
El dato
Un proyecto irreversible
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, llamó al euro un “proyecto irreversible”. “No tengo ninguna duda acerca de la fortaleza del euro, su permanencia, su irreversibilidad”.
Pero Draghi fue muy claro al insistir en que el BCE no intervendrá más comprando deuda de países amenazados. “Eso lo prohiben los tratados”. El futuro del euro no depende del BCE, explicó el presidente de la institución.