Economía
EU brinda fuerte respaldo para revisión Gobierno FMI
Más de 300 mil millones de dólares ya están prometidos pero Estados Unidos y otros países tratan de incorporar más naciones para que se vuelvan contribuyentes
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS.- Estados Unidos prometió el sábado un robusto apoyo para una revisión general del poder que rige en el seno del Fondo Monetario Internacional (
FMI) para que naciones emergentes importantes obtengan más voz en cómo la institución de préstamo opera.
En un discurso ante el comité directivo del FMI, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, instó también al Fondo a prepararse para ofrecer créditos con el fin de recapitalizar bancos o para ayudar a países en desarrollo a renovar deuda corporativa.
Las propuestas de Geithner, manifestadas en un discurso de fuerte tono en la reunión bianual del FMI, podrían provoquen alguna controversia en los otros países industrializados que, con Estados Unidos, han dominado durante largo tiempo el área crediticia mundial.
Sin embargo, dijo que era necesario reestructurar el FMI para reflejar un cambio de la realidad económica mundial.
"Esto es esencial para fortalecer la legitimidad del FMI, asegurando que permanezca en el centro del sistema monetario internacional y refleje las realidades del siglo 21", dijo Geithner.
El compromiso de Washington de reformar posee un peso especial porque es el mayor accionista dentro del FMI.
Geithner instó a la aceleración de un lento movimiento de ofertas para realinear acciones con derecho a voto, conocidas como cuotas, que determinan el poder en el seno del FMI y dijo que era necesario un menor número de miembros en su consejo directivo.
"Muchas medidas más audaces se requieren para realinear las cuotas hacia las economías dinámicas de los mercados emergentes, y la próxima revisión general de cuotas es una oportunidad que debe aprovecharse", expresó Geithner en su discurso en la reunión del FMI.
"Ajustes menores alrededor de los márgenes son inadecuados para un FMI para el siglo 21", agregó.
Geithner omitió mencionar a países por su nombre, pero China es habitualmente citada entre las naciones que califican para más poder de votación del FMI, especialmente en un momento en que Estados Unidos y las potencias europeas que han dominado el área de préstamos están tratando de lograr que Pekín ponga más dinero en el Fondo.
Con gran parte de la economía mundial en recesión y los mercados emergentes bajo severa presión, porque sus oportunidades de exportación se agotan, las instituciones financieras internacionales como el FMI y el Banco Mundial han estado enfrentando un aumento de la demanda crediticia.
Geithner sugirió reducir el tamaño de la junta del FMI a 22 escaños desde 24 en el 2010 y a 20 para el 2012, pero preservando el número existente de asientos para países de mercados emergentes y en desarrollo mientras hacen eso.
Mientras las reuniones de este fin de semana se desarrollan, intensas negociaciones a puertas cerradas están encaminadas a cumplir un compromiso conjunto de una reunión en Londres de líderes políticos del Grupo de los 20 países desarrollados y emergentes para recaudar 500 mil millones de dólares en nuevos fondos para el FMI.
Más de 300 mil millones de dólares ya están prometidos pero Estados Unidos y otros países tratan de incorporar más naciones para que se vuelvan contribuyentes o para que eleven sus compromisos existentes.
En un discurso ante el comité directivo del FMI, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, instó también al Fondo a prepararse para ofrecer créditos con el fin de recapitalizar bancos o para ayudar a países en desarrollo a renovar deuda corporativa.
Las propuestas de Geithner, manifestadas en un discurso de fuerte tono en la reunión bianual del FMI, podrían provoquen alguna controversia en los otros países industrializados que, con Estados Unidos, han dominado durante largo tiempo el área crediticia mundial.
Sin embargo, dijo que era necesario reestructurar el FMI para reflejar un cambio de la realidad económica mundial.
"Esto es esencial para fortalecer la legitimidad del FMI, asegurando que permanezca en el centro del sistema monetario internacional y refleje las realidades del siglo 21", dijo Geithner.
El compromiso de Washington de reformar posee un peso especial porque es el mayor accionista dentro del FMI.
Geithner instó a la aceleración de un lento movimiento de ofertas para realinear acciones con derecho a voto, conocidas como cuotas, que determinan el poder en el seno del FMI y dijo que era necesario un menor número de miembros en su consejo directivo.
"Muchas medidas más audaces se requieren para realinear las cuotas hacia las economías dinámicas de los mercados emergentes, y la próxima revisión general de cuotas es una oportunidad que debe aprovecharse", expresó Geithner en su discurso en la reunión del FMI.
"Ajustes menores alrededor de los márgenes son inadecuados para un FMI para el siglo 21", agregó.
Geithner omitió mencionar a países por su nombre, pero China es habitualmente citada entre las naciones que califican para más poder de votación del FMI, especialmente en un momento en que Estados Unidos y las potencias europeas que han dominado el área de préstamos están tratando de lograr que Pekín ponga más dinero en el Fondo.
Con gran parte de la economía mundial en recesión y los mercados emergentes bajo severa presión, porque sus oportunidades de exportación se agotan, las instituciones financieras internacionales como el FMI y el Banco Mundial han estado enfrentando un aumento de la demanda crediticia.
Geithner sugirió reducir el tamaño de la junta del FMI a 22 escaños desde 24 en el 2010 y a 20 para el 2012, pero preservando el número existente de asientos para países de mercados emergentes y en desarrollo mientras hacen eso.
Mientras las reuniones de este fin de semana se desarrollan, intensas negociaciones a puertas cerradas están encaminadas a cumplir un compromiso conjunto de una reunión en Londres de líderes políticos del Grupo de los 20 países desarrollados y emergentes para recaudar 500 mil millones de dólares en nuevos fondos para el FMI.
Más de 300 mil millones de dólares ya están prometidos pero Estados Unidos y otros países tratan de incorporar más naciones para que se vuelvan contribuyentes o para que eleven sus compromisos existentes.