Economía
EU despliega artillería pesada contra la evasión fiscal
Los bancos extranjeros estarán obligados a entregar información constante de sus clientes estadounidenses
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (29/JUN/2014).- Estados Unidos podrá usar a partir del martes un inédito
arsenal legislativo contra la evasión fiscal que le permita forzar el secreto bancario en las grandes plazas financieras mundiales, como Suiza o Luxemburgo.
"Es el terremoto que hace caer la represa", afirma Pascal Saint-Amans, jefe de la unidad de lucha contra los paraísos fiscales en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico ( OCDE).
El sismo se resume en un acrónimo, FATCA, nombre de la ley que entrará en vigor en Estados Unidos tras largas negociaciones y numerosos escándalos de evasión fiscal que implican a bancos suizos (UBS, Credit Suisse...) y sus ricos clientes estadounidenses.
Bajo esta regulación, decenas de miles de bancos extranjeros estarán obligados a entregar constantemente información detallada acerca de los depósitos de los clientes estadounidenses o sujetos de ser gravados por Estados Unidos.
Así, los bancos extranjeros tendrán la tarea de identificar qué clientes están sujetos a este reglamento y deberán asegurarse de que tienen la capacidad operativa para satisfacer las demandas de Washington.
Si no respetan esta obligación, destinada a las cuentas superiores a 50 mil dólares, se exponen a una sanción: una retención de 30 por ciento sobre los ingresos brutos percibidos por sus actividades en Estados Unidos.
"Es el arma atómica", comentó Saint-Amans.
Más de 77 mil bancos en todo el mundo se mostraron dispuestos a colaborar con Estados Unidos para curar en salud su relación con la economía más grande del mundo.
Y para consolidar el dispositivo, Washington obtuvo el compromiso de más de 70 países para hacer respetar la ley FATCA.
"Es el terremoto que hace caer la represa", afirma Pascal Saint-Amans, jefe de la unidad de lucha contra los paraísos fiscales en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico ( OCDE).
El sismo se resume en un acrónimo, FATCA, nombre de la ley que entrará en vigor en Estados Unidos tras largas negociaciones y numerosos escándalos de evasión fiscal que implican a bancos suizos (UBS, Credit Suisse...) y sus ricos clientes estadounidenses.
Bajo esta regulación, decenas de miles de bancos extranjeros estarán obligados a entregar constantemente información detallada acerca de los depósitos de los clientes estadounidenses o sujetos de ser gravados por Estados Unidos.
Así, los bancos extranjeros tendrán la tarea de identificar qué clientes están sujetos a este reglamento y deberán asegurarse de que tienen la capacidad operativa para satisfacer las demandas de Washington.
Si no respetan esta obligación, destinada a las cuentas superiores a 50 mil dólares, se exponen a una sanción: una retención de 30 por ciento sobre los ingresos brutos percibidos por sus actividades en Estados Unidos.
"Es el arma atómica", comentó Saint-Amans.
Más de 77 mil bancos en todo el mundo se mostraron dispuestos a colaborar con Estados Unidos para curar en salud su relación con la economía más grande del mundo.
Y para consolidar el dispositivo, Washington obtuvo el compromiso de más de 70 países para hacer respetar la ley FATCA.