Economía
Facebook decepciona en la bolsa de Nueva York
Precedidas por una verdadera fanfarria mediática, las acciones de la mayor red social del mundo tan sólo ganaron 23 centavos
NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS (19/MAY/2012).- Mucho ruido y pocas nueces. Después de todo el bombo que precedió a su Oferta Pública Inicial (OPI), el primer día de Facebook como una empresa pública terminó donde comenzó. Sus acciones cerraron a 38.23 dólares, un alza de 23 centavos de dólar, después de fijar la noche del jueves un precio de 38 dólares por acción.
Pero como muchas personas buscaban un gran salto en el primer día de la acción en Facebook, el aumento de un dígito fue de alguna manera decepcionante.
“No fue tan emocionante como pudo haber sido”, opinó Nick Einhorn, analista de la firma asesora de OPI, Renaissance Capital. “Pero no creo que debamos ver esto como un fracaso”.
De hecho, el avance pequeño en el precio sería una señal de que Facebook y los bancos de inversiones que organizaron la OPI fijaron un margen acertado de precios.
Tras media hora de retraso llena de ansiedad, sus acciones comenzaron a cotizar en el Nasdaq por primera vez y los inversionistas por fin pudieron poner un valor monetario a la empresa que convirtió a las redes sociales en línea en un fenómeno cultural mundial.
La acción abrió a las 11:32 horas a 42.05 dólares, pero luego cayó a 38.01 dólares. Al mediodía, subía a 40.40 dólares, un aumento de seis por ciento. Fluctuó durante toda la tarde, pero nunca alcanzó el salto de dos dígitos que muchos observadores de Facebook había esperado. Al final de la jornada, más de 500 millones de acciones habían cambiado de manos.
Más temprano, el director general de la empresa, Mark Zuckerberg, hizo sonar la campana que marcó la apertura de las operaciones, desde las oficinas generales de Facebook en Menlo Park, California.
Rodeado y vitoreado por los empleados de Facebook, y vestido con su clásica sudadera con capucha, el empresario de 28 años presionó el botón que activó el campanazo del Nasdaq en Nueva York.
Los actos de la mañana siguieron a una sesión de trabajo que duró toda la noche en la compañía, cuyos ingenieros se quedaron codificando software y sopesando nuevas ideas para Facebook y sus 900 millones de usuarios.
“Por ahora, parece que todo esto es algo grande. Salir al mercado es un hito en nuestra historia, pero lo importante es que nuestra misión no consiste en ser una empresa en bolsa. Nuestra misión es hacer que el mundo sea más abierto y esté más conectado”, dijo Zuckerberg. “En los últimos ocho años, todos ustedes han conformado la mayor comunidad en la historia del mundo. Han hecho cosas asombrosas en las que nosotros no hubiéramos soñado siquiera, y estoy ansioso por ver lo que hacen ahora”.
La acción de Facebook comenzó a cotizarse en el Nasdaq un día después de que la empresa recaudó 16 mil millones de dólares en una OPI, en un reflejo de la evolución de una empresa que comenzó hace ocho años sin manera de obtener dinero.
Facebook cotizó el jueves su OPI a 38 dólares por acción, en la parte superior de las expectativas. La acción se negocia bajo el símbolo de FB.
Ahora, el mercado bursátil asignará un valor en dólares a Facebook, que subirá y bajará de acuerdo con las esperanzas y miedos de los inversionistas. La compañía estará sujeta a implicaciones más amplias de la economía y será responsabilizada por las ganancias o pérdidas trimestrales.
Numeralia
Floreciente negocio
606 millones de dólares ganó Facebook en 2010.
Mil millones de dólares fueron los ingresos netos la empresa durante 2011.
205 millones de dólares percibió la red social en el primer trimestre de 2012.
138 millones de dólares pedió Facebook durante 2007.
La voz del experto
Oportunidades comerciales
ENRIQUE SÁNCHEZ RUIZ (investigador del Departamento de Estudios de la Comunicación Social de la UdeG)
La entrada de Facebook a la bolsa abre expectativas a la red, con una gama de oportunidades comerciales que ya se vislumbran, y ante el riesgo de caer en una concentración mediática producto del éxito financiero.
Enrique Sánchez Ruíz, profesor investigador del Departamento de Estudios de la Comunicación Social de la Universidad de Guadalajara (UdeG), indica que Facebook “es cada vez menos un vehículo de interacción social, y cada vez más comercial; es claro que las expectativas financieras son garantizar ganancias y el crecimiento continuo de la red”.
El académico recuerda que antes de entrar a la Bolsa, Facebook se había consolidado como un aparato publicitario importante a nivel mundial, cada vez con mayor penetración, y han crecido los espacios utilizados para fines comerciales y políticos en esta temporada: “La entrada en la Bolsa le daría grandes oportunidades, pues fijó su precio de salida en lo más alto en virtud de la demanda”.
El especialista en redes sociales recuerda que hace poco más de un decenio, con el boom de las empresas .com surgieron grandes expectativas; no obstante, “pronto hubo un razonamiento sobre el aceleramiento de las expectativas; se había inflado la esfera de las .com, lo que llevó a redimensionar este tipo de empresas. Cada vez más, este tipo de corporaciones demuestran que es posible generar servicios útiles para el usuario, y generar importantes cantidades de dinero”.
El problema con el éxito financiero, señala Sánchez Ruíz, es que las redes, que en principio funcionan como un vehículo de participación social, caigan en una concentración mediática y de las actividades en la web, llegando a ejercer censura en determinados casos.
Pero como muchas personas buscaban un gran salto en el primer día de la acción en Facebook, el aumento de un dígito fue de alguna manera decepcionante.
“No fue tan emocionante como pudo haber sido”, opinó Nick Einhorn, analista de la firma asesora de OPI, Renaissance Capital. “Pero no creo que debamos ver esto como un fracaso”.
De hecho, el avance pequeño en el precio sería una señal de que Facebook y los bancos de inversiones que organizaron la OPI fijaron un margen acertado de precios.
Tras media hora de retraso llena de ansiedad, sus acciones comenzaron a cotizar en el Nasdaq por primera vez y los inversionistas por fin pudieron poner un valor monetario a la empresa que convirtió a las redes sociales en línea en un fenómeno cultural mundial.
La acción abrió a las 11:32 horas a 42.05 dólares, pero luego cayó a 38.01 dólares. Al mediodía, subía a 40.40 dólares, un aumento de seis por ciento. Fluctuó durante toda la tarde, pero nunca alcanzó el salto de dos dígitos que muchos observadores de Facebook había esperado. Al final de la jornada, más de 500 millones de acciones habían cambiado de manos.
Más temprano, el director general de la empresa, Mark Zuckerberg, hizo sonar la campana que marcó la apertura de las operaciones, desde las oficinas generales de Facebook en Menlo Park, California.
Rodeado y vitoreado por los empleados de Facebook, y vestido con su clásica sudadera con capucha, el empresario de 28 años presionó el botón que activó el campanazo del Nasdaq en Nueva York.
Los actos de la mañana siguieron a una sesión de trabajo que duró toda la noche en la compañía, cuyos ingenieros se quedaron codificando software y sopesando nuevas ideas para Facebook y sus 900 millones de usuarios.
“Por ahora, parece que todo esto es algo grande. Salir al mercado es un hito en nuestra historia, pero lo importante es que nuestra misión no consiste en ser una empresa en bolsa. Nuestra misión es hacer que el mundo sea más abierto y esté más conectado”, dijo Zuckerberg. “En los últimos ocho años, todos ustedes han conformado la mayor comunidad en la historia del mundo. Han hecho cosas asombrosas en las que nosotros no hubiéramos soñado siquiera, y estoy ansioso por ver lo que hacen ahora”.
La acción de Facebook comenzó a cotizarse en el Nasdaq un día después de que la empresa recaudó 16 mil millones de dólares en una OPI, en un reflejo de la evolución de una empresa que comenzó hace ocho años sin manera de obtener dinero.
Facebook cotizó el jueves su OPI a 38 dólares por acción, en la parte superior de las expectativas. La acción se negocia bajo el símbolo de FB.
Ahora, el mercado bursátil asignará un valor en dólares a Facebook, que subirá y bajará de acuerdo con las esperanzas y miedos de los inversionistas. La compañía estará sujeta a implicaciones más amplias de la economía y será responsabilizada por las ganancias o pérdidas trimestrales.
Numeralia
Floreciente negocio
606 millones de dólares ganó Facebook en 2010.
Mil millones de dólares fueron los ingresos netos la empresa durante 2011.
205 millones de dólares percibió la red social en el primer trimestre de 2012.
138 millones de dólares pedió Facebook durante 2007.
La voz del experto
Oportunidades comerciales
ENRIQUE SÁNCHEZ RUIZ (investigador del Departamento de Estudios de la Comunicación Social de la UdeG)
La entrada de Facebook a la bolsa abre expectativas a la red, con una gama de oportunidades comerciales que ya se vislumbran, y ante el riesgo de caer en una concentración mediática producto del éxito financiero.
Enrique Sánchez Ruíz, profesor investigador del Departamento de Estudios de la Comunicación Social de la Universidad de Guadalajara (UdeG), indica que Facebook “es cada vez menos un vehículo de interacción social, y cada vez más comercial; es claro que las expectativas financieras son garantizar ganancias y el crecimiento continuo de la red”.
El académico recuerda que antes de entrar a la Bolsa, Facebook se había consolidado como un aparato publicitario importante a nivel mundial, cada vez con mayor penetración, y han crecido los espacios utilizados para fines comerciales y políticos en esta temporada: “La entrada en la Bolsa le daría grandes oportunidades, pues fijó su precio de salida en lo más alto en virtud de la demanda”.
El especialista en redes sociales recuerda que hace poco más de un decenio, con el boom de las empresas .com surgieron grandes expectativas; no obstante, “pronto hubo un razonamiento sobre el aceleramiento de las expectativas; se había inflado la esfera de las .com, lo que llevó a redimensionar este tipo de empresas. Cada vez más, este tipo de corporaciones demuestran que es posible generar servicios útiles para el usuario, y generar importantes cantidades de dinero”.
El problema con el éxito financiero, señala Sánchez Ruíz, es que las redes, que en principio funcionan como un vehículo de participación social, caigan en una concentración mediática y de las actividades en la web, llegando a ejercer censura en determinados casos.