Economía

Hay tensión mundial por 'guerra de divisas'

Estados Unidos y el FMI advierten daños por la intervención en la apreciación de las monedas en naciones subdesarrolladas

WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (07/OCT/2010).- El Fondo Monetario Internacional (FMI) y Estados Unidos coincidieron en alertar a los países emergentes de que pueden dañar su propia recuperación y la del resto del mundo si persisten en frenar la apreciación de su moneda.

La política de tipo de cambio que aplica cada país se ha convertido en motivo de tensión entre los países emergentes, que utilizan la baja apreciación de su moneda para impulsar las exportaciones, y los más ricos, que les acusan de manipulación y de dañar a sus empresas exportadoras.

La posibilidad de una “guerra de divisas”, como bautizó a esta situación hace unos días el ministro de Finanzas brasileño, Guido Mantega, va camino de convertirse en el eje central de la asamblea del FMI y del Banco Mundial, y de la reunión ministerial del G20, que se celebran esta semana en Washington.

El propio director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, se sumó a las palabras de Mantega y alertó a los Gobiernos de que puede desencadenarse una guerra entre divisas si se empeñan en resolver sus problemas internos manipulando los tipos de cambio.

“Ha comenzado a circular la idea de que pueden utilizarse las monedas como arma de política (económica)”, afirmó el funcionario en una entrevista con el “Financial Times”.

“Si llegara a traducirse en acciones concretas, esa idea representaría un riesgo muy grave para la recuperación mundial (...) Tendría un impacto negativo y muy dañino a largo plazo”.

Entre los países emergentes, ha sido tradicionalmente China la más criticada por “manipular” su moneda, el yuan, para fomentar las exportaciones, si bien en las últimas semanas otros países han tomado medidas para frenar la revalorización de sus monedas como vía para la recuperación, como Brasil y Corea del Sur.

Brasil ha amenazado con intervenir para impedir la revaluación de su moneda, el real, y el lunes pasado duplicó el impuesto que grava las compras extranjeras de sus bonos en un intento de frenar el encarecimiento de su moneda.
“Hemos visto informaciones de que algunos países emergentes cuyas economías se exponen a fuertes flujos de capital están diciendo que quizás sea ya hora de utilizar sus divisas para lograr ventajas, sobre todo en el comercio. No creo que sea una buena solución”, advirtió el director gerente del FMI.

Ayer en Washington, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, alertó por su parte de la “dinámica peligrosa” que están generando los países emergentes al mantener a sus divisas por debajo de la cotización natural, y que les puede dañar al crear burbujas especulativas y disparar la inflación.

“Más y mas países se sienten presionados para frenar la presión de los mercados sobre sus divisas”, dijo Geithner, quien reconoció que el asunto no puede ser solventado por Estados Unidos en solitario, sino que debe ser abordado en foros multilaterales.

Telón de fondo: Todo por exportar

Una de las medidas adoptadas por varios países es la llamada “guerra de divisas” que consiste en depreciar su moneda para impulsar las exportaciones, misma que seguirán aplicando mientras no haya una recuperación estable y que se cree se dará hasta mediados del próximo año.

Hubo una recuperación de seis a ocho meses, pero luego empezó una caída natural en la economía a nivel mundial, por lo tanto las exportaciones se redujeron, por lo que algunos países han adoptado acciones para depreciar su moneda porque con ello impulsan las exportaciones.

Los países para exportar tienen que depreciar su moneda, pero esto no es mágico, intervienen en los mercados, los bancos centrales de los países, comprando o vendiendo monedas a un precio más barato para que se deprecie su propia moneda, o bien reducen la tasas de interés con riesgos de inflación para que los capitalistas o inversionistas financieros no ahorren ahí y salgan capitales de los países y se deprecie la moneda.

Aunque hay países como los asiáticos que aprecian y deprecian continuamente su moneda, en el caso de México se le teme a las depreciaciones porque ello implica que aumente el precio de los productos importados disparando la inflación; por ello, las depreciaciones se deben dar en forma paulatina y evitando el nerviosismo entre los inversionistas, sin embargo, aplicada correctamente puede impulsar las exportaciones y la inversión directa en los países que aplican estas medidas.

Lo cierto es que la depreciación de una moneda no puede ser permanente ante el encarecimiento de las importaciones, ya que esto generaría una inflación permanentemente al alza, lo que se traduciría en una pérdida del poder adquisitivo de las personas y del consumo interno; asimismo, las tasas de interés se elevarían reduciendo con ello las inversiones directas nacionales.

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