Economía
Ingresaron tres millones de autos usados a partir de decreto de 2005
El gerente de Pronósticos para América Latina en el sector automotriz, Michel Pardal, comentó a su vez que la tendencia será fabricar motores más eficientes ante el alza de las gasolinas.
MÉXICO.- El vicepresidente de la
Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), Jorge Tame Ayub, señaló que con el decreto presidencial de agosto de 2005 han entrado al país unos tres millones de vehículos usados procedentes de Estados Unidos.
Este dato contrasta con las ventas de autos nuevos en el periodo 2006-2007, de unos dos millones 240 mil; es decir, prácticamente se colocó en el mercado interno el mismo número de unidades nuevas que usadas.
De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz ( AMIA), las ventas alcanzaron el año pasado un millón 99 mil 866 unidades, contra un millón 139 mil 718 de 2006, una baja de 3.5 por ciento en ese periodo.
Según expertos que participan en el Sexto Congreso Internacional de la Industria Automotriz, a la industria mexicana le preocupa más la importación irregular de autos chatarra provenientes del vecino país que la competencia de armadoras de China e India.
Ante esta situación, Tame Ayub propuso al gobierno mexicano un protocolo para que sea Estados Unidos el que emita los permisos para la exportación de sus autos usados, como ocurre en la actualidad con otras mercancías.
Dijo que la AMDA se dio a la tarea de importar un vehículo usado de Estados Unidos, emplacarlo e intentar reexportarlo al mercado del vecino país.
Sin embargo, continuó, las autoridades de ese país no aceptaron el automóvil con el argumento de que, por sus condiciones físicas, era imposible circular en la Unión Americana.
Lamentó que el ingreso de autos usados y la falta de estímulos para la compra de unidades nuevas han provocado un envejecimiento del parque vehicular en México, así como más gasto y contaminación para los automovilistas.
El parque vehicular es de 14.5 años en promedio, contra 7.1 de Estados Unidos y 9.2 años de Canadá. De esa forma, dijo, México va contra la tendencia mundial consistente en tecnologías limpias, mejora de combustibles, ahorro de energéticos, renovación del parque vehicular, autos híbridos y uso de diesel y biocombustibles.
El vicepresidente de la AMDA recordó que la importación de autos usados no es un nuevo, pues en los años 80 del siglo pasado, con el gobierno de Miguel de la Madrid, se autorizó el ingreso temporal de unidades, las cuales ya no regresaban a Estados Unidos. Sigue... Ingresaron tres millones... dos... Unidos
"Cada vez que había elecciones se daban decretos para regularizar más autos usados provenientes de Estados Unidos, con el ex presidente Vicente Fox, en agosto de 2005, hubo un decreto para que ingresaran vehículos de 10 a 15 años de antigüedad", refirió.
Por su parte, el analista de Mercado de Global Insight, Guido Vildozo, coincidió en que el ingreso de este tipo de autos tendrá un impacto negativo en el mercado interno, en comparación con la competencia de China.
Sin embargo, consideró que las armadoras chinas en México no tendrán mucho éxito, porque son más competitivas las instaladas en México.
Los vehículos asiáticos enfrentarán el desconcento del consumidor mexicano ante la calidad de sus autos, pero "los usados son las que crearán una situación difícil para los distribuidores mexicanos", insistió.
Asimismo, admitió que preocupa el incremento del precio del petróleo, las restricciones crediticias y el desempleo, pero opinó que la devaluación del dólar frente al euro favorecerá las exportaciones, lo que dará estabilidad a Estados Unidos en el corto y mediano plazos.
La economía de Estados Unidos es más fuerte de lo que se pensaba, pero a finales de la década el mercado automotriz de Asia será más grande que el de América del Norte, estimó.
El gerente de Pronósticos para América Latina en el sector automotriz, Michel Pardal, comentó a su vez que la tendencia será fabricar motores más eficientes ante el alza de las gasolinas, lo que ayudará a mejorar la rentabilidad de los vehículos.
En el Congreso Internacional del sector, opinó que el mercado resulta más afectado por la situación económica estadounidense que por el precio de los energéticos.
Este dato contrasta con las ventas de autos nuevos en el periodo 2006-2007, de unos dos millones 240 mil; es decir, prácticamente se colocó en el mercado interno el mismo número de unidades nuevas que usadas.
De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz ( AMIA), las ventas alcanzaron el año pasado un millón 99 mil 866 unidades, contra un millón 139 mil 718 de 2006, una baja de 3.5 por ciento en ese periodo.
Según expertos que participan en el Sexto Congreso Internacional de la Industria Automotriz, a la industria mexicana le preocupa más la importación irregular de autos chatarra provenientes del vecino país que la competencia de armadoras de China e India.
Ante esta situación, Tame Ayub propuso al gobierno mexicano un protocolo para que sea Estados Unidos el que emita los permisos para la exportación de sus autos usados, como ocurre en la actualidad con otras mercancías.
Dijo que la AMDA se dio a la tarea de importar un vehículo usado de Estados Unidos, emplacarlo e intentar reexportarlo al mercado del vecino país.
Sin embargo, continuó, las autoridades de ese país no aceptaron el automóvil con el argumento de que, por sus condiciones físicas, era imposible circular en la Unión Americana.
Lamentó que el ingreso de autos usados y la falta de estímulos para la compra de unidades nuevas han provocado un envejecimiento del parque vehicular en México, así como más gasto y contaminación para los automovilistas.
El parque vehicular es de 14.5 años en promedio, contra 7.1 de Estados Unidos y 9.2 años de Canadá. De esa forma, dijo, México va contra la tendencia mundial consistente en tecnologías limpias, mejora de combustibles, ahorro de energéticos, renovación del parque vehicular, autos híbridos y uso de diesel y biocombustibles.
El vicepresidente de la AMDA recordó que la importación de autos usados no es un nuevo, pues en los años 80 del siglo pasado, con el gobierno de Miguel de la Madrid, se autorizó el ingreso temporal de unidades, las cuales ya no regresaban a Estados Unidos. Sigue... Ingresaron tres millones... dos... Unidos
"Cada vez que había elecciones se daban decretos para regularizar más autos usados provenientes de Estados Unidos, con el ex presidente Vicente Fox, en agosto de 2005, hubo un decreto para que ingresaran vehículos de 10 a 15 años de antigüedad", refirió.
Por su parte, el analista de Mercado de Global Insight, Guido Vildozo, coincidió en que el ingreso de este tipo de autos tendrá un impacto negativo en el mercado interno, en comparación con la competencia de China.
Sin embargo, consideró que las armadoras chinas en México no tendrán mucho éxito, porque son más competitivas las instaladas en México.
Los vehículos asiáticos enfrentarán el desconcento del consumidor mexicano ante la calidad de sus autos, pero "los usados son las que crearán una situación difícil para los distribuidores mexicanos", insistió.
Asimismo, admitió que preocupa el incremento del precio del petróleo, las restricciones crediticias y el desempleo, pero opinó que la devaluación del dólar frente al euro favorecerá las exportaciones, lo que dará estabilidad a Estados Unidos en el corto y mediano plazos.
La economía de Estados Unidos es más fuerte de lo que se pensaba, pero a finales de la década el mercado automotriz de Asia será más grande que el de América del Norte, estimó.
El gerente de Pronósticos para América Latina en el sector automotriz, Michel Pardal, comentó a su vez que la tendencia será fabricar motores más eficientes ante el alza de las gasolinas, lo que ayudará a mejorar la rentabilidad de los vehículos.
En el Congreso Internacional del sector, opinó que el mercado resulta más afectado por la situación económica estadounidense que por el precio de los energéticos.