Economía
Proteccionismo de Brasil, traba ante posible acuerdo comercial
Mientras el Gobierno y algunos sectores de la Iniciativa Privada consideran que habrá beneficios, otros indican que hay desventajas
CIUDAD DE MÉXICO (08/FEB/2011).- ¿Resulta benéfica la firma de un Acuerdo Estratégico de Integración Económica (AEIE) entre México y Brasil? Representantes de la iniciativa privada se reunirán con Bruno Ferrari, secretario de Economía, para conocer los problemas ante una eventual firma con Brasil, un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Perú y una ampliación del TLC Colombia.
A un año y medio de ponerse el tema sobre la mesa, la Secretaría de Economía (SE) insiste en realizarlo, mientras que los sectores productivos del país, algunos a favor y otros en contra, coinciden en que la mayor traba son las barreras proteccionistas de Brasil que parecen inquebrantables.
Si México cuenta con una red de 11 Tratados de Libre Comercio que cubre a 43 países y además seis Acuerdos de Complementación Económica (ACE), único país con tal cartera de socios comerciales en todo el mundo; entonces ¿por qué Brasil?
Para lograr una negociación, ambas naciones pactaron los términos de referencia que abordan el tema arancelario, servicios, inversión, compras de Gobierno y propiedad intelectual.
Sin embargo, sectores productivos como el químico, electrónico, de perfumería y cosméticos han mostrado interés por el acuerdo, mientras que el automotriz y de autopartes, que ya tienen actualmente preferencia arancelaria, consideran que una negociación les beneficiaría.
El sector servicios que incluye hotelería, telecomunicaciones, banca, construcción, entretenimiento, tecnologías de la información y tiendas departamentales, tienen presencia en el mercado brasileño y con un acuerdo éstas verían protegidas sus inversiones.
Pero los sectores agroalimentario y el del calzado han mostrado su descontento, pero la mayoría coincide en que el eje central de un posible acuerdo comercial dependerá de la eliminación de medidas proteccionistas que caracterizan a Brasil y generan el descontento de los empresarios.
El presidente de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (Ciceg), Armando Martín Dueñas, afirmó que su sector estaría en desigualdad para competir, ya que en términos comparativos México-Brasil, la producción brasileña es cuatro veces más grande que la mexicana.
Marcos Cherem, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido, reiteró que se insiste ante las autoridades en asegurar una real apertura del mercado brasileño si se quiere firma el acuerdo comercial.
“Estamos conscientes de que los brasileños son los expertos en protecciones no arancelarias y queremos ayudar en las negociaciones, pero buscamos ese punto de acuerdo y sólo así ayudaríamos en las negociaciones, porque de no quitar las barreras arancelarias, no podríamos exportar ni un hilo, pues industriales de México han visto su mercancía detenida hasta tres meses en aduanas de aquel país.
Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, coincidió en que la desventaja de la firma de un acuerdo es la acción proteccionista que inhibe la competencia leal.
De buscar un nuevo pacto, el empresario afirmó que se deben establecer con claridad las ventajas que traerá a los sectores mexicanos, pues “ambas economías son competencia en la mayoría de los sectores y es muy difícil exportar a ese país”.
El Universal
A detalle: Cinco puntos benéficos, según el Gobierno
1 Diversificación a mercados atractivos. Brasil es el segundo más grande después de Estados Unidos(EU) y crece al doble de los principales socios comerciales (EU, Unión Europea y Japón), e importa 173 mil millones de dólares, 95% son bienes industriales y México sólo le vende dos por ciento.
2 Regionalización. Entre los dos países, representan casi dos tercios del Producto Interno Bruto (PIB) de la zona y más de la mitad de la población de América Latina (AL), por lo tanto, su unión comercial sería un catalizador del comercio intra-regional.
3 Inversión. Desde 2005, el país sudamericano ha invertido en el extranjero cerca de 70 mil millones de dólares y un acuerdo atraería a México inversión brasileña y de otros países socios que tendrían acceso preferencial a Brasil vía México.
4 Economía en proceso de apertura. Aunque se ha caracterizado por ser cerrada, se muestra interesada en ser parte de la economía global.
5 Transferencia de tecnología. La firma del AEIE fomentaría alianzas tecnológicas en sectores estratégicos como el de energías alternativas. Más allá del interés por diversificar mercados, los industriales siguen en espera de una propuesta cimentada en los temas mencionados, que sea convincente y conveniente.
NOTA: En febrero de 2010 se anuncia el inicio de un proceso formal de trabajos para evaluar la posibilidad de negociar un acuerdo comercial. México y Brasil acordaron términos de referencia que regirán las negociaciones. Por más de un año, funcionarios de ambos países sostuvieron seis reuniones.
No existe fecha definida para otro encuentro formal para negociar la integración comercial.
A un año y medio de ponerse el tema sobre la mesa, la Secretaría de Economía (SE) insiste en realizarlo, mientras que los sectores productivos del país, algunos a favor y otros en contra, coinciden en que la mayor traba son las barreras proteccionistas de Brasil que parecen inquebrantables.
Si México cuenta con una red de 11 Tratados de Libre Comercio que cubre a 43 países y además seis Acuerdos de Complementación Económica (ACE), único país con tal cartera de socios comerciales en todo el mundo; entonces ¿por qué Brasil?
Para lograr una negociación, ambas naciones pactaron los términos de referencia que abordan el tema arancelario, servicios, inversión, compras de Gobierno y propiedad intelectual.
Sin embargo, sectores productivos como el químico, electrónico, de perfumería y cosméticos han mostrado interés por el acuerdo, mientras que el automotriz y de autopartes, que ya tienen actualmente preferencia arancelaria, consideran que una negociación les beneficiaría.
El sector servicios que incluye hotelería, telecomunicaciones, banca, construcción, entretenimiento, tecnologías de la información y tiendas departamentales, tienen presencia en el mercado brasileño y con un acuerdo éstas verían protegidas sus inversiones.
Pero los sectores agroalimentario y el del calzado han mostrado su descontento, pero la mayoría coincide en que el eje central de un posible acuerdo comercial dependerá de la eliminación de medidas proteccionistas que caracterizan a Brasil y generan el descontento de los empresarios.
El presidente de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (Ciceg), Armando Martín Dueñas, afirmó que su sector estaría en desigualdad para competir, ya que en términos comparativos México-Brasil, la producción brasileña es cuatro veces más grande que la mexicana.
Marcos Cherem, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido, reiteró que se insiste ante las autoridades en asegurar una real apertura del mercado brasileño si se quiere firma el acuerdo comercial.
“Estamos conscientes de que los brasileños son los expertos en protecciones no arancelarias y queremos ayudar en las negociaciones, pero buscamos ese punto de acuerdo y sólo así ayudaríamos en las negociaciones, porque de no quitar las barreras arancelarias, no podríamos exportar ni un hilo, pues industriales de México han visto su mercancía detenida hasta tres meses en aduanas de aquel país.
Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, coincidió en que la desventaja de la firma de un acuerdo es la acción proteccionista que inhibe la competencia leal.
De buscar un nuevo pacto, el empresario afirmó que se deben establecer con claridad las ventajas que traerá a los sectores mexicanos, pues “ambas economías son competencia en la mayoría de los sectores y es muy difícil exportar a ese país”.
El Universal
A detalle: Cinco puntos benéficos, según el Gobierno
1 Diversificación a mercados atractivos. Brasil es el segundo más grande después de Estados Unidos(EU) y crece al doble de los principales socios comerciales (EU, Unión Europea y Japón), e importa 173 mil millones de dólares, 95% son bienes industriales y México sólo le vende dos por ciento.
2 Regionalización. Entre los dos países, representan casi dos tercios del Producto Interno Bruto (PIB) de la zona y más de la mitad de la población de América Latina (AL), por lo tanto, su unión comercial sería un catalizador del comercio intra-regional.
3 Inversión. Desde 2005, el país sudamericano ha invertido en el extranjero cerca de 70 mil millones de dólares y un acuerdo atraería a México inversión brasileña y de otros países socios que tendrían acceso preferencial a Brasil vía México.
4 Economía en proceso de apertura. Aunque se ha caracterizado por ser cerrada, se muestra interesada en ser parte de la economía global.
5 Transferencia de tecnología. La firma del AEIE fomentaría alianzas tecnológicas en sectores estratégicos como el de energías alternativas. Más allá del interés por diversificar mercados, los industriales siguen en espera de una propuesta cimentada en los temas mencionados, que sea convincente y conveniente.
NOTA: En febrero de 2010 se anuncia el inicio de un proceso formal de trabajos para evaluar la posibilidad de negociar un acuerdo comercial. México y Brasil acordaron términos de referencia que regirán las negociaciones. Por más de un año, funcionarios de ambos países sostuvieron seis reuniones.
No existe fecha definida para otro encuentro formal para negociar la integración comercial.