Economía

'Vacaciones ilimitadas' atrae a sector empresarial de EU

Es un concepto atractivo para las corporaciones que buscan mas flexibilidad

WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (22/DIC/2013).- La política de "vacaciones ilimitadas", un  sistema basado en la confianza aplicado desde hace años por compañías  estadounidenses, hace felices a los empleados pero también a los empleadores,  que calcularon que la flexibilidad era más rentable.

En Ryan, una firma global de servicios de impuestos con mil 600 empleados, la  mayoría de los asalariados no reportan sus horas de trabajo desde 2008. Y nadie  cuenta los días de ausencia.  

En Estados Unidos, ninguna ley exige a las empresas dar licencias pagas, y  alrededor del 10% de los asalariados a tiempo completo no tiene derecho a nada,  según un análisis del Centro para la Investigación Económica y Política ( CEPR,  por su sigla en inglés). En promedio, los estadounidenses tienen dos semanas de  vacaciones pagas al año.

En verano, Steve Thompson, un gerente de 32 años en la oficina de  Washington de Ryan, suele comenzar su fin de semana el mediodía del viernes para evitar los atascos de tráfico en la carretera a la playa. Sólo tiene que  ponerse de acuerdo de antemano con su supervisor y su equipo para tomarse un  fin de semana de tres días. Puede organizar su tiempo como le parezca mejor.  

"Si estoy muy estresado y no tengo ninguna reunión, me voy al gimnasio",  dice a la AFP en la sala de su casa, junto a sus dos gatos.  

Al final, no necesariamente trabaja menos, porque luego compensa desde su  casa, de noche o el fin de semana.

Steve es evaluado en 80% en su productividad. En su evaluación anual, el  objetivo volumen de negocios representa el 40% y los índices de satisfacción  dados en forma anónima por sus clientes, un 40%. Su trabajo consiste en reducir  los impuestos de propiedad de sus clientes corporativos, y Ryan le paga un  porcentaje de las ganancias.  

"Las metas son muy altas. Si no se alcanzan, nunca se tendrá la máxima  puntuación, y eso es lo que nos mantiene bajo presión", explica.

Revolución en la calidad de vida


En la práctica, sus dos subordinados siguen limitando sus vacaciones  "reales" a dos semanas consecutivas, una vez al año, cuenta Steve, quien  insiste en que la revolución se vive sobre todo a diario en la calidad de vida.

Para Ryan, que por mucho tiempo los empleados debían tener al menos 50  horas semanales de asistencia a la oficina, esta flexibilidad supone un cambio  de tendencia.

"Era un ambiente de mucha presión", recuerda Delta Emerson, vicepresidente  de recursos humanos, que participó en 2008 en la aplicación de la nueva  política, denominada myRyan.

"La primera cosa que hicimos para evaluar a los empleados, fue una hoja de  cálculo de Excel con un ranking de los que trabajaban más horas", señala.  Actualmente, la tasa de deserción voluntaria ha caído a cerca de 10% al año,  frente a más del 20% antes de 2008.  

Ryan asegura no perder a sus mejores empleados. El equilibrio entre trabajo  y vida familiar se ha convertido en uno de sus principales atractivos al  contratar, y la empresa se ubica en los primeros lugares en cuanto a ambiente  laboral.

''Ni leyes, ni regulación''


Esta política beneficia tanto a empleados como a empleadores, explicó  Sheeva Ghassemi-Vanni, un abogado que acompaña a las empresas en este tipo de  transición, sobre todo en el Silicon Valley, donde se concentran las empresas  de informática y tecnología en el norte de California.

Para empezar, ya no tienen que dedicar recursos administrativos a  contabilizar los días libres de sus empleados. Por otra parte, ya no hay que  pagarle nada a quienes están de licencia o renuncian, porque no se les debe  nada.

Esto, sin embargo, tiene un efecto perverso: en una cultura empresarial muy  competitiva, los gerentes pueden ser reacios a conceder días libres y los  empleados pueden dudar en pedirlos, lo que potencialmente crea disparidades  entre los equipos.  

En algunas empresas, "la gente piensa que no se pueden tomar días, porque  aunque se habla de 'vacaciones ilimitadas', no existe un mínimo para cada año",  explicó a la AFP Kelly Sakai, del Families and Work Institute.

"Este es un fenómeno relativamente reciente, todavía es inusual", dijo  Cliff Palefsky, un abogado de California especializado en defender empleados.  "Es muy interesante, pero requiere de buena fe por parte de la empresa y los  empleados".  

Según Sakai, cuyo instituto reconoce anualmente empresas como Ryan por su  flexibilidad, cada vez más compañías adoptan esta política, sobre todo en los  sectores de finanzas y tecnología.

Pero el sistema no se adapta a todos: es difícil para un obrero o un médico  trabajar desde casa.  

"El concepto de 'vacaciones ilimitadas' es muy nuevo y no hay leyes ni  regulación. Es un poco el Far West", concluyó Ghassemi-Vanni.

Temas

Sigue navegando