Entretenimiento
Brandon Flowers muestra sus colores
El vocalista de The Killers enseñó en el Teatro Estudio Cavaret su faceta como solista, ante un público entregado
ZAPOPAN, JALISCO (11/ABR/2011).- Brandon Flowers no será el primer vocalista de un grupo famoso que prueba suerte por su propia cuenta, y aunque el club de quienes logran trascender a la banda que les dio fama es ciertamente pequeño, el nativo de Las Vegas demostró que tiene mucho que ofrecer cuando no se encuentra acompañado del conjunto que lo dio a conocer.
Mientras The Killers se acostumbró a llenar el Auditorio Telmex, Flowers ayer se contentó con atiborrar el Teatro Estudio Cavaret, donde tres mil seguidores del vocalista se entregaron de principio a fin en un recital que comenzó en punto de las 21:30 horas.
Ataviado con una camisa en color rojo y un chaleco negro, Flowers hizo gala del magnetismo que ya había explotado con su anterior banda y logró encender el ánimo de un público que necesitó poco para prenderse. Y es que la mayoría de los asistentes ya estaban familiarizados con la propuesta de The Killers, aunque lo que Brandon mostró sobre el escenario fue una variante algo más sobria del rock pop que caracteriza al conjunto estadounidense.
A pesar de que ni la acústica ni la ventilación son los puntos positivos que caractericen al Teatro Estudio Cavaret, el show que ofreció el cantante pudo superar este par de inconvenientes. Brandon Flowers se movió a sus anchas por el escenario, arengando al público, animándolo a aplaudir cuando fue necesario, hacerle coro, gritar e incluso a saltar. Y como buen maestro de ceremonias, siempre logró su cometido.
“Guadalajara, me haces sentir como en casa, gracias por hacer tanto ruido”, afirmó el vocalista, con una sonrisa de satisfacción evidente ante la entrega del público. Con el público en la bolsa, el cantante procedió a desplegar un set musical que estaba basado en su mayoría en Flamingo, su material debut como solista y donde si bien el rock domina el sonido, también se da tiempo para explorar el folk, la balada e incluso temas un tanto melancólicos, aunque siempre encontrando el corazón del público.
Contador de historias
A diferencia de otros artistas que se limitan a cantar sin parar o que sólo saludan y se despiden, la interacción de Brandon Flowers a lo largo del concierto fue intensa. El cantante hizo pausas cuando fue necesario físicamente (principalmente para secarse el sudor de la frente o beber agua, pues el calor dentro del recinto era notable) y también supo detenerse para presentar algunos temas.
“Les quiero hablar de Las Vegas, la ciudad donde nací y me crié. Siempre me ha parecido maravillosa por haber nacido y crecido en medio de un desierto, en condiciones muy duras.
Crecí pensando que era el lugar perfecto para vivir, pero ahora que soy un adulto me doy cuenta que como todas las ciudades, tiene sus defectos. Aun así, y con todo que he viajado y vuelto de ella una y otra vez en los últimos años, mi corazón aún se sobresalta cuando ve el letrero de entrada a la ciudad, ése que dice Bienvenido a las fabulosas Vegas. Hay algo en ella que me hace regresar siempre”, afirmó Flowers, como preludio a lo que fue la canción Welcome to fabulous Las Vegas.
Temas como Hard enough, Crossfire, Swallow it, Only the young y Playing with fire, todos emanados de Flamingo, sonaron a lo largo del recital, aunque Flowers incluyó algunos covers y se dio el lujo de presentar algunos temas de The Killers.
Sorpresa bohemia
La recta final del concierto todavía tuvo espacio para una sorpresa final cortesía de Flowers, quien no olvidó que Guadalajara es la capital de la música vernácula mexicana, por lo que decidió que una buena forma de honrar su visita sería subir a un mariachi al escenario, lo que provocó la sorpresa de los presentes, que no daban crédito del peculiar homenaje del vocal de The Killers, quien interpretó el tema Happy Birthday, Guadalupe!
Con trompetas, sombreros y un ambiente que se aproximaba más al de una verbena popular con toques bohemios, Brandon Flowers demostró tener un encanto capaz de atrapar al público así venga en solitario o acompañado. Y es que los colores de su paleta musical parecen no conocer límite.
Mientras The Killers se acostumbró a llenar el Auditorio Telmex, Flowers ayer se contentó con atiborrar el Teatro Estudio Cavaret, donde tres mil seguidores del vocalista se entregaron de principio a fin en un recital que comenzó en punto de las 21:30 horas.
Ataviado con una camisa en color rojo y un chaleco negro, Flowers hizo gala del magnetismo que ya había explotado con su anterior banda y logró encender el ánimo de un público que necesitó poco para prenderse. Y es que la mayoría de los asistentes ya estaban familiarizados con la propuesta de The Killers, aunque lo que Brandon mostró sobre el escenario fue una variante algo más sobria del rock pop que caracteriza al conjunto estadounidense.
A pesar de que ni la acústica ni la ventilación son los puntos positivos que caractericen al Teatro Estudio Cavaret, el show que ofreció el cantante pudo superar este par de inconvenientes. Brandon Flowers se movió a sus anchas por el escenario, arengando al público, animándolo a aplaudir cuando fue necesario, hacerle coro, gritar e incluso a saltar. Y como buen maestro de ceremonias, siempre logró su cometido.
“Guadalajara, me haces sentir como en casa, gracias por hacer tanto ruido”, afirmó el vocalista, con una sonrisa de satisfacción evidente ante la entrega del público. Con el público en la bolsa, el cantante procedió a desplegar un set musical que estaba basado en su mayoría en Flamingo, su material debut como solista y donde si bien el rock domina el sonido, también se da tiempo para explorar el folk, la balada e incluso temas un tanto melancólicos, aunque siempre encontrando el corazón del público.
Contador de historias
A diferencia de otros artistas que se limitan a cantar sin parar o que sólo saludan y se despiden, la interacción de Brandon Flowers a lo largo del concierto fue intensa. El cantante hizo pausas cuando fue necesario físicamente (principalmente para secarse el sudor de la frente o beber agua, pues el calor dentro del recinto era notable) y también supo detenerse para presentar algunos temas.
“Les quiero hablar de Las Vegas, la ciudad donde nací y me crié. Siempre me ha parecido maravillosa por haber nacido y crecido en medio de un desierto, en condiciones muy duras.
Crecí pensando que era el lugar perfecto para vivir, pero ahora que soy un adulto me doy cuenta que como todas las ciudades, tiene sus defectos. Aun así, y con todo que he viajado y vuelto de ella una y otra vez en los últimos años, mi corazón aún se sobresalta cuando ve el letrero de entrada a la ciudad, ése que dice Bienvenido a las fabulosas Vegas. Hay algo en ella que me hace regresar siempre”, afirmó Flowers, como preludio a lo que fue la canción Welcome to fabulous Las Vegas.
Temas como Hard enough, Crossfire, Swallow it, Only the young y Playing with fire, todos emanados de Flamingo, sonaron a lo largo del recital, aunque Flowers incluyó algunos covers y se dio el lujo de presentar algunos temas de The Killers.
Sorpresa bohemia
La recta final del concierto todavía tuvo espacio para una sorpresa final cortesía de Flowers, quien no olvidó que Guadalajara es la capital de la música vernácula mexicana, por lo que decidió que una buena forma de honrar su visita sería subir a un mariachi al escenario, lo que provocó la sorpresa de los presentes, que no daban crédito del peculiar homenaje del vocal de The Killers, quien interpretó el tema Happy Birthday, Guadalupe!
Con trompetas, sombreros y un ambiente que se aproximaba más al de una verbena popular con toques bohemios, Brandon Flowers demostró tener un encanto capaz de atrapar al público así venga en solitario o acompañado. Y es que los colores de su paleta musical parecen no conocer límite.