El Super Mario mexicano
El actor encarna al villano 'Camilo Michel' en la serie de TV: 'Yago: Un amor traicionado'
GUADALAJARA, JALISCO (27/AGO/2016).- Algunos actores se contentan con entrar en la mente e sus personajes. Otros son capaces de cambiar física y mentalmente para darles más credibilidad. Y finalmente hay una casta de histriones que lleva el arte a un nivel superior. Son esos que no se contentan con entrar en pieles ajenas, sino que hacen crecer sus papeles hasta cotas que parecían imposibles. Aquellos que son capaces de transformar un trabajo de rutina en una apoteosis escénica. Y uno de ellos es Mario Zaragoza.
Con el cabello poblado de canas y una mirada siempre viva e inquisidora, Mario es otro sobre el escenario o frente a las cámaras. De hecho, suele salirse del margen de lo común. Si el papel le pide subir de peso lo hace. Si el papel le pide fortalecer su cuerpo también. Mario ha sido capaz hasta de sacarse dientes para darle credibilidad a su personaje (lo hizo para la serie “Cloroformo”). Y ahora se mete en el alma de Camilo, un hombre tan voluble como salvaje, antagonista en la serie “Yago: Un amor traicionado” (martes a viernes, 10:30 horas por Las Estrellas, antes Canal de Las Estrellas).
Durante la charla con este medio, Mario escudriña a su personaje, un hombre complejo empujado por la vida por los rumbos del mal. “’Camilo es un hombre poderoso, apasionado, inteligente, que tiene una lucha constante con sus enemigos. Pero dentro de lo complejo que es, tiene un enorme talón de Aquiles, que es el amor, un amor apasionado que siempre busca que sea correspondido y cuando no lo logra... el ansia de venganza lo domina”.
Los colores del mal
Durante décadas, la pantalla mexicana ha construido un mito alrededor de los villanos de telenovelas. Muchos eran malos porque así habían nacido, y sus motivaciones para las fechorías eran lo de menos. Pero Mario Zaragoza, tapatío de pura cepa, decidió que su papel no iba a caer en lo tradicional. Él le inyecta humanidad al desalmado “Camilo”.
“Es un hombre que siempre tiene a la mano la posibilidad de vengarse, pero no lo hace, porque no es un malo simplón. Tiene poder económico y político, pero disfruta de hacer sufrir a sus enemigos. Y sin embargo no se queda en eso, en la pura maldad”.
Mario dotó a su personaje de gustos que lo alejan del estereotipo de un villano. “Es sarcástico y divertido. La vida es un juego para él, y le interesa divertirse. Es buen conversador y le gustan las charlas, la botánica, las flores y el feng shui. Llega incluso a valorar más naturaleza que otros personajes. No es el típico malo que es así de nacimiento”.
Llenar con tantos colores y drama a un antagonista es algo que pocos artistas hubieran logrado, especialmente con el ritmo frenético de la televisión. Mario se confiesa satisfecho con su trabajo. La promesa es que los espectadores no se aburrirán con “Yago” y encontrarán en “Camilo” a un villano tan encantador como peligroso.
Cambio de aires
Camaleón de la pantalla, Mario Zaragoza está feliz de poder trabajar en televisión, aunque jamás ha negado que el cine es su gran amor. “Me llama la atención cómo ha cambiado el consumo de entretenimiento en la pantalla chica”
“Me gusta la televisión de hoy —prosigue el histrión—, porque nos da la posibilidad de hacer historias más cortas, concretas, con una dirección muy cuidada y rápidas.
Es más eficaz la manera en que llegamos al público así”.
El actor por ahora se prepara para el estreno en cine de “’El Día del temblor’ y otra que se llamará ‘La voz de un sueño’ para 2017. Esta semana voy a estar en Ensenada (Baja California) para rodar ‘Los internacionales’, un thriller muy bueno”.
Zaragoza agrega que se está preparando para debutar como director de cine, aunque se guardó el nombre del proyecto. “Son todavía varias opciones las que estoy viendo”.
EL DATO
Llegará con “El Hotel H2O”
Antes de acabar el año, el histrión visitará el Festival Internacional de Cine de Morelia (21 al 30 de octubre), donde presentará “una película de Carlos Markovich, que se llama ‘El Hotel H20’. Es una comedia muy bonita que trata del tema del agua, la escasez y las ideas que tienen las personas para beneficiarse o solucionar el problema. Está grabada en Playa del Carmen, en Quintana Roo”.
Trabajos selectos
• La Zona (2007)
• Desierto adentro (2008)
• Sin retorno (2009)
• El atentado (2010)