Internacional
A Rusia le preocupa futuro de Siria: Putin
Putin, presidente de Rusia, destacó la necesidad de que las partes en conflicto logren un acuerdo sobre las garantías recíprocas de seguridad
MOSCÚ, RUSIA (20/DIC/2012).-El presidente de Rusia, Vladimir Putin, aseguró hoy que su país busca terminar con el conflicto en Siria, no ayudar al presidente Bashar al-Assad.
"Estamos abogando por la solución que prevendría el colapso de la región y la continua guerra civil en Siria. No para retener al presidente al-Assad y su régimen", dijo Putin durante su conferencia de prensa anual, la primera desde que asumió el cargo, en mayo pasado.
"Los acuerdos basados en una victoria militar no vienen al caso ni surtirán efecto", declaró el mandatario ruso ante mil 226 periodistas tanto nacionales como extranjeros congregados en el Word Trade Center de Moscú.
"No nos preocupa el destino (del presidente sirio), sino el futuro de ese país. Entendemos que su familia lleva 40 años en el poder. Sin duda, (el pueblo) demanda reformas. Nos preocupa otra cosa ¿Y después qué?", se preguntó el líder del Kremlin.
Manifestó que Rusia, que tiene pocos intereses en Siria, prácticamente nulos, teme que "la oposición de hoy, cuando asuma el poder, inicie una lucha con las autoridades actuales, que pasarán a la oposición, y que esto continúe eternamente".
Putin, quien asumió el 7 de mayo pasado su tercer mandato presidencial después una brecha de cuatro años, destacó la necesidad de que las partes en conflicto logren primero un acuerdo sobre las garantías recíprocas de seguridad y sobre la participación en el futuro gobierno.
En su conferencia de prensa, Putin rechazó haber construido un régimen autoritario y personalista en Rusia, aunque aseguró que como demócrata exige el cumplimiento de la ley y el orden.
"Si alguien cree que la democracia y el cumplimiento de la ley son cosas distintas, se equivoca", mencionó.
"No puedo estar de acuerdo con calificar de autoritario nuestro sistema", afirmó Putin que puso como ejemplo su negativa a una reforma de la Constitución que le habría permitido en 2008 ser reelegido por tercera vez consecutiva.
"La mejor prueba es la decisión de dejar mi puesto (de presidente) al cabo de dos mandatos. Si hubiera considerado que era mejor optar por la vía del autoritarismo hubiera cambiado la Constitución, era fácil hacerlo", dijo.
Asimismo, el jefe del Kremlin aseguró que los rumores y las informaciones sobre su estado de salud responden a un intento de la oposición de "poner en duda la legitimidad y la capacidad de trabajo de las autoridades".
Respecto a la prohibición de adoptar a niños rusos por parte de familias de Estados Unidos introducida la víspera por la Duma Estatal (Cámara de diputados), Putin consideró "apropiada" esa decisión, según la agencia rusa de noticias Novosti.
"Es una respuesta emocional por parte de la Duma, pero creo que es apropiada", declaró el presidente ruso.
La Duma aprobó el miércoles en segunda lectura una propuesta de ley que prohíbe a los estadunidenses adoptar niños rusos, en respuesta a las sanciones previstas por la llamada ley Magnitski del Congreso estadunidense.
Esa ley, adoptada por el Congreso, prohíbe la entrada en Estados Unidos de responsables rusos implicados en la muerte en la cárcel en 2009 en Moscú del jurista ruso Serguei Magnitski o en otras violaciones de los derechos humanos.
Durante la megaconferencia de prensa, Putin también habló sobre la lucha contra la corrupción en Rusia, las relaciones con China y hasta sobre la profecía incorrectamente atribuida a los mayas sobre el fin del mundo.
Sobre este último tema, el presidente ruso dijo: "Estoy seguro de que ocurrirá cuando concluya el ciclo del Sol, dentro de cuatro mil 500 millones de años".
"Estamos abogando por la solución que prevendría el colapso de la región y la continua guerra civil en Siria. No para retener al presidente al-Assad y su régimen", dijo Putin durante su conferencia de prensa anual, la primera desde que asumió el cargo, en mayo pasado.
"Los acuerdos basados en una victoria militar no vienen al caso ni surtirán efecto", declaró el mandatario ruso ante mil 226 periodistas tanto nacionales como extranjeros congregados en el Word Trade Center de Moscú.
"No nos preocupa el destino (del presidente sirio), sino el futuro de ese país. Entendemos que su familia lleva 40 años en el poder. Sin duda, (el pueblo) demanda reformas. Nos preocupa otra cosa ¿Y después qué?", se preguntó el líder del Kremlin.
Manifestó que Rusia, que tiene pocos intereses en Siria, prácticamente nulos, teme que "la oposición de hoy, cuando asuma el poder, inicie una lucha con las autoridades actuales, que pasarán a la oposición, y que esto continúe eternamente".
Putin, quien asumió el 7 de mayo pasado su tercer mandato presidencial después una brecha de cuatro años, destacó la necesidad de que las partes en conflicto logren primero un acuerdo sobre las garantías recíprocas de seguridad y sobre la participación en el futuro gobierno.
En su conferencia de prensa, Putin rechazó haber construido un régimen autoritario y personalista en Rusia, aunque aseguró que como demócrata exige el cumplimiento de la ley y el orden.
"Si alguien cree que la democracia y el cumplimiento de la ley son cosas distintas, se equivoca", mencionó.
"No puedo estar de acuerdo con calificar de autoritario nuestro sistema", afirmó Putin que puso como ejemplo su negativa a una reforma de la Constitución que le habría permitido en 2008 ser reelegido por tercera vez consecutiva.
"La mejor prueba es la decisión de dejar mi puesto (de presidente) al cabo de dos mandatos. Si hubiera considerado que era mejor optar por la vía del autoritarismo hubiera cambiado la Constitución, era fácil hacerlo", dijo.
Asimismo, el jefe del Kremlin aseguró que los rumores y las informaciones sobre su estado de salud responden a un intento de la oposición de "poner en duda la legitimidad y la capacidad de trabajo de las autoridades".
Respecto a la prohibición de adoptar a niños rusos por parte de familias de Estados Unidos introducida la víspera por la Duma Estatal (Cámara de diputados), Putin consideró "apropiada" esa decisión, según la agencia rusa de noticias Novosti.
"Es una respuesta emocional por parte de la Duma, pero creo que es apropiada", declaró el presidente ruso.
La Duma aprobó el miércoles en segunda lectura una propuesta de ley que prohíbe a los estadunidenses adoptar niños rusos, en respuesta a las sanciones previstas por la llamada ley Magnitski del Congreso estadunidense.
Esa ley, adoptada por el Congreso, prohíbe la entrada en Estados Unidos de responsables rusos implicados en la muerte en la cárcel en 2009 en Moscú del jurista ruso Serguei Magnitski o en otras violaciones de los derechos humanos.
Durante la megaconferencia de prensa, Putin también habló sobre la lucha contra la corrupción en Rusia, las relaciones con China y hasta sobre la profecía incorrectamente atribuida a los mayas sobre el fin del mundo.
Sobre este último tema, el presidente ruso dijo: "Estoy seguro de que ocurrirá cuando concluya el ciclo del Sol, dentro de cuatro mil 500 millones de años".