Internacional

Analiza BP cerrar el pozo definitivamente

Las pruebas de presión realizadas a la nueva cúpula indican que no hay fugas, pero estudian extenderlas para estar seguros

NUEVA ORLEÁNS, ESTADOS UNIDOS (19/JUL/2010).- British Petroleum (BP) anunció la posibilidad de sellar de manera definitiva el pozo que provocó la mayor catástrofe ecológica de la historia de los Estados Unidos.

Todo hacía pensar que el pozo se reabriría parcial o completamente y que el petróleo se recuperaría luego de los períodos de prueba que se están realizando a la nueva cúpula que ya logró contener el derrame, sin embargo la firma hizo ayer el sorpresivo anuncio.

“Esperamos que si continúan estas buenas señales, podremos continuar con las pruebas hasta sellar definitivamente el pozo averiado”, señaló el jefe de operaciones de BP, Doug Suttles, en teleconferencia de prensa.

BP excavó un pozo a un lado del otro que provocó el derrame con la intención de llenarlo de crudo y sellarlo de por vida, una operación que podría realizarse el próximo mes.

Suttles declaró que “el pozo (que provocó el derrame) está cerrado y la presión continúa aumentando lentamente, lo que es una muy buena señal”.

La principal preocupación de la firma es la posibilidad de que el petróleo comprimido pueda crear brechas en los nuevos pozos, lo que ocasionaría un nuevo derrame.

El alcalde de Nueva Orleans, Mitch Landrieu, dijo a la cadena de televisión CNN que “sería una noticia maravillosa” si la cúpula se mantuviera en su lugar.

“Debemos estar atentos que a que el pozo esté cerrado. Luego debemos captar el petróleo rápidamente, limpiar la costa, asegurarse de que todas las familias sean recompensadas y luego comenzar a restaurar los pantanos”.

Estudian nuevo diagnóstico

El Gobierno de Estados Unidos anunció que considera extender nuevamente las pruebas a la cúpula, pero mostró preocupación porque los niveles de presión sean menores a lo previsto.

Los diagnósticos buscan determinar si la estructura del pozo está en buenas condiciones y si la nueva cúpula resistirá.

El jueves pasado BP colocó la nueva cúpula y desde ese día comenzaron las pruebas que estaba previsto que finalizaran el sábado por la noche, pero tanto la petrolera como el Gobierno estadounidense acordaron ampliarlas hasta ayer por la noche.

Ahora Thad Allen, encargado gubernamental de la contención, anunció que se analiza la posibilidad de extenderlas un días más.

“El Gobierno estadounidense ha exigido como condición para que la extensión continúe una supervisión significativa, así como evaluaciones periódicas y la aprobación de los científicos gubernamentales”.

Allen expresó cierta preocupación debido a que los niveles de presión están siendo inferiores a lo previsto, e indicó que es necesario entender los motivos.

Mencionó que la situación puede obedecer o bien a la disminución de las existencias de crudo en el pozo, o a las potenciales fugas debido a algún daño en la estructura del pozo.

BP consiguió detener el derrame de crudo  87 días después de la explosión y posterior hundimiento de la plataforma Deepwater Horizon que operaba en la zona del Golfo de México.

La marea negra ha afectado seriamente la vida de todos los habitantes de los estados de Texas, Louisiana, Mississippi, Alabama y Florida, que viven de la pesca y el turismo.

FICHA TÉCNICA
La dimensión del desastre


Contaminación de costas: Cerca de 944 kilómetros del litoral estadounidense se han visto afectados por el petróleo. Luisiana es el Estado más perjudicado con 540 kilómetros cubiertos de crudo. Le siguen Misisipi (180 kilómetros), Florida (114 kilómetros) y Alabama (110 kilómetros).

Prohibición de pesca: La zona donde los pescadores no pueden trabajar abarca una superficie de 217 kilómetros cuadrados, casi un tercio del total de las aguas territoriales de Estados Unidos en el Golfo de México.

Gasto para BP: British Petroleum asegura que lleva gastados tres mil 500 millones de dólares (unos dos mil 700 millones de euros) en indemnizaciones, ayudas a los estados afectados y labores de limpieza y de control del vertido.

Barcos y aviones movilizados: Más de seis mil 470 barcos han participado en la recogida de petróleo y en los trabajos para intentar sellar la fuga. Para coordinar a esos barcos, y controlar desde el aire la evolución de la mancha, se han empleado un centenar de aviones.

Incendios controlados: Hasta 408 fuegos se han iniciado para quemar el petróleo en la superficie del mar y con ello reducir el impacto del vertido en el medio marino. Casi siete millones de litros de disolvente se han empleado con el mismo fin.

Voluntarios de la Guardia Nacional: 17 mil 500 miembros de la Guardia Nacional, salidos de los estados afectados, se han unido a las labores de control del vertido.

Total de empleados: En conjunto, más de 43 mil personas luchan actualmente contra las consecuencias de la marea negra. Hay 17 bases de coordinación de los trabajos.

Barreras flotantes: Para contener el vertido se han empleado hasta mil kilómetros de barreras flotantes y dios mil kilómetros de barreras flotantes absorbentes.

Países y organismos implicados: 16 países han prestado ayuda a Estados Unidos: España, Bélgica, Canadá, Francia, Alemania, Irlanda, Japón, Kenia, México, Holanda, Noruega, Qatar, Rusia, Túnez, Reino Unido y Emiratos Árabes Unidos. La Administración Obama también ha contado con el apoyo de la ONU, la Organización Marítima Internacional, la Agencia Europea de Seguridad Marítima, y el Centro de Vigilancia y de Información de la Unión Europea.

Petróleo recogido: Todo el esfuerzo realizado ha servido para recoger, hasta el momento, 128 millones de litros de petróleo mezclado con agua.

FUENTE:
BP.

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