Internacional
Autoridad judicial suspende pena de muerte contra mujer iraní
El juicio ha sido revocado por razones humanitarias. Se calcula que una decena de iraníes pueden morir por el mismo motivo
TEHERÁN, IRÁN (12/JUN/2010).- El jefe de la autoridad judicial iraní decidió suspender hasta nueva orden la pena de muerte por lapidación a la que fue condenada Sakineh Mohamadi Ashtiani, acusada de adulterio, anunció la agencia oficial Irna, que cita a un responsable judicial.
“Aunque el juicio sea definitivo y aplicable, el veredicto ha sido suspendido por razones humanitarias y por orden (...) del jefe de la autoridad judicial, y no se aplicará por el momento”, declaró Malek Ajdar Sharifi, responsable judicial para la provincia de Azerbaiyán oriental.
Sakineh Mohamadi Ashtiani fue condenada a muerte el 15 de mayo de 2006 por “adulterio, asesinato y crímenes”.
La Corte Suprema había confirmado su pena en 2007, y una importante campaña de movilización internacional intenta actualmente evitarle ese castigo. Pero el caso no es único en el país, ya que se calcula que entre 10 iraníes (siete mujeres y tres hombres) corren el mismo riesgo de morir en los próximos meses.
A pesar de que Ashtiani no morirá lapidada, podría ser ahorcada, tal como perecieron los tres presos a los que el Gobierno de Irán les suspendió la pena de lapidación el año pasado, informaron organismos humanitarios.
“Si en cualquier momento el jefe de la autoridad judicial lo juzga oportuno, el veredicto será aplicado sin tener en cuenta la propaganda de la prensa occidental”, afirmó Ajdar Sharifi.
El viernes pasado, Mohammad Javad Larijani, jefe de la oficina de los derechos humanos de la justicia, dijo que esa pena estaba “siendo revisada”. “Fue condenada a 90 latigazos por un tribunal y a ser lapidada por otro, el veredicto está siendo revisado”.
“Aunque el juicio sea definitivo y aplicable, el veredicto ha sido suspendido por razones humanitarias y por orden (...) del jefe de la autoridad judicial, y no se aplicará por el momento”, declaró Malek Ajdar Sharifi, responsable judicial para la provincia de Azerbaiyán oriental.
Sakineh Mohamadi Ashtiani fue condenada a muerte el 15 de mayo de 2006 por “adulterio, asesinato y crímenes”.
La Corte Suprema había confirmado su pena en 2007, y una importante campaña de movilización internacional intenta actualmente evitarle ese castigo. Pero el caso no es único en el país, ya que se calcula que entre 10 iraníes (siete mujeres y tres hombres) corren el mismo riesgo de morir en los próximos meses.
A pesar de que Ashtiani no morirá lapidada, podría ser ahorcada, tal como perecieron los tres presos a los que el Gobierno de Irán les suspendió la pena de lapidación el año pasado, informaron organismos humanitarios.
“Si en cualquier momento el jefe de la autoridad judicial lo juzga oportuno, el veredicto será aplicado sin tener en cuenta la propaganda de la prensa occidental”, afirmó Ajdar Sharifi.
El viernes pasado, Mohammad Javad Larijani, jefe de la oficina de los derechos humanos de la justicia, dijo que esa pena estaba “siendo revisada”. “Fue condenada a 90 latigazos por un tribunal y a ser lapidada por otro, el veredicto está siendo revisado”.