Internacional
Colombia y FARC mantienen conversaciones de paz: Santos
El presidente colombiano advierte no decaerá la ofensiva militar que ha debilitado a la guerrilla
BOGOTÁ, COLOMBIA (27/AGO/2012).- El Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC mantienen conversaciones exploratorias de paz, en un nuevo intento por poner fin al violento conflicto interno que azota a la nación sudamericana desde hace casi cinco décadas, informó el lunes el presidente Juan Manuel Santos.
No obstante, advirtió que pese a las aproximaciones con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el grupo rebelde activo más antiguo del continente, no decaerá la ofensiva militar que ha debilitado a la guerrilla.
"Desde el primer día de mi Gobierno he cumplido con la obligación constitucional de buscar la paz. En esa dirección, se han desarrollado conversaciones exploratorias con las FARC para buscar el fin del conflicto", anunció en una declaración ante periodistas.
El mandatario se abstuvo de revelar detalles de las conversaciones exploratorias con las FARC, pero anticipó que en los próximos días se darán a conocer los resultados de los acercamientos con ese grupo rebelde.
"Cualquier proceso tiene que llevar al fin del conflicto, no a su prolongación", dijo. "Se mantendrán las operaciones y la presencia militar sobre cada centímetro del territorio nacional", advirtió en el breve mensaje en el que no respondió preguntas.
Aunque hasta ahora había negado cualquier versión de acercamiento con la guerrilla, el lunes se vio obligado a admitir los diálogos con las FARC luego de que una fuente de inteligencia adelantó a Reuters que el proceso estaba en marcha.
Asimismo sostuvo que el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda fuerza rebelde del país, también podría ser incluido en un proceso de paz, luego que el máximo comandante del grupo, Nicolás Rodríguez, expresó a Reuters estar abiertos a un diálogo para poner fin al conflicto.
Santos, un economista de 61 años educado en Estados Unidos e Inglaterra que gobierna Colombia desde hace poco más de dos años, aseguró que en este proceso en curso y en los que se hagan en el futuro se tendrán en cuenta los errores del pasado para no repetirlos.
"Los colombianos pueden confiar plenamente en que el Gobierno está obrando con prudencia, seriedad y firmeza, anteponiendo siempre el bienestar y la tranquilidad de todos los habitantes de nuestro país", declaró Santos.
En Cuba o en Noruega
Una fuente de inteligencia dijo a Reuters más temprano que las conversaciones, de las que están enterados los gobiernos de Estados Unidos, Noruega, Venezuela y Cuba, podrían iniciarse en La Habana o en Oslo, aunque ese punto todavía no está definido.
Entre una de sus revelaciones está que el diálogo de paz entre el Gobierno de Santos y las FARC incluiría la no extradición de los máximos jefes del grupo guerrillero, muchos solicitados por Estados Unidos por cargos de narcotráfico y terrorismo.
Santos habló sobre la negociación de paz con las FARC con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y de Cuba, Raúl Castro, en un encuentro en La Habana, en marzo de este año, antes de la Cumbre de las Américas que se realizó en Colombia, afirmó.
En esas conversaciones previas -que contaron con el acompañamiento de Cuba, Noruega y Venezuela-, dijo que participaron altos comandantes de las FARC y representantes del Gobierno colombiano.
Arrecia conflicto
La noticia se conoce en medio de una intensificación del conflicto en diferentes zonas de Colombia, que ha impactado con inusual fuerza a sectores productivos como el petrolero, minero y energético, pero que también ha golpeado a la población civil.
Sólo el domingo, seis personas, incluidos dos niños, murieron por la explosión de una bomba cerca de Vista Hermosa, un pueblo del departamento del Meta, en el sureste de Colombia, acción que el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, atribuyó a las FARC.
Aunque se han visto debilitadas por una ofensiva militar apoyada por Estados Unidos en la que han muerto varios de sus comandantes y miles de combatientes han desertado, el grupo rebelde aún mantiene la capacidad de cometer ataques de gran impacto.
Con sus acciones del último tiempo, las FARC, que cuentan con unos 8 mil combatientes y que son consideradas terroristas por Estados Unidos y la Unión Europea, aparentemente intentarían demostrar su poderío militar de cara a una eventual negociación de paz, según analistas.
El deterioro de la seguridad ha sido el principal factor que ha incidido en la caída de la popularidad del presidente Santos, quien en agosto cumplió la mitad de su periodo de cuatro años y comenzó un proceso de reorganización de su gabinete y de reorientación de sus principales políticas.
Las últimas negociaciones de paz con las FARC se produjeron durante el Gobierno del ex presidente conservador Andrés Pastrana y se extendieron entre 1999 y el 2002, pero fracasaron por una intensificación de los ataques y los secuestros por parte del grupo rebelde.
Ese diálogo fue en Colombia, en una zona desmilitarizada de 42 mil kilómetros cuadrados -dos veces el tamaño de El Salvador- cuyo control fue cedido por el Gobierno a los rebeldes que la usaron para resguardarse, realizar actividades de narcotráfico y fortalecerse militarmente, de acuerdo con fuentes de seguridad.
El máximo comandante de las FARC actualmente es Rodrigo Londoño, conocido como Timoleón Jiménez o "Timochenko", quien asumió en noviembre en reemplazo de Alfonso Cano, quien murió en una operación militar en una zona montañosa del sur del país.
Apoyo y critica
El presidente del Congreso colombiano, Roy Barreras, apoyó cualquier proceso de paz para poner fin a la confrontación.
"Estamos a la expectativa, pendientes y con el mejor ánimo facilitador para intentar terminar este conflicto absurdo e inútil que lleva 50 años", declaró a periodistas.
El ex mandatario colombiano Alvaro Uribe, quien se ha convertido en el más fuerte crítico de Santos, ha hablado sobre un diálogo de paz en su cuenta de Twitter.
"Para llegar a la negociación, este Gobierno debilitó la seguridad y permitió la recuperación terrorista de las FARC", dijo el ex presidente a través de esa red social.
Uribe, quien con el apoyo de Estados Unidos inició en el 2002 una fuerte ofensiva militar contra las FARC, sostuvo posteriormente que lo único que se debe negociar con la guerrilla es su sometimiento a la justicia y que un eventual acuerdo "le sirve de propaganda a Chávez", quien busca su reelección en Venezuela.
El ex presidente, que gobernó Colombia del 2002 al 2010, tuvo tensas relaciones con Chávez, a quien acusó de permitir que líderes guerrilleros se refugiaran en Venezuela para eludir la ofensiva militar, versión negada constantemente por Caracas.
No obstante, advirtió que pese a las aproximaciones con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el grupo rebelde activo más antiguo del continente, no decaerá la ofensiva militar que ha debilitado a la guerrilla.
"Desde el primer día de mi Gobierno he cumplido con la obligación constitucional de buscar la paz. En esa dirección, se han desarrollado conversaciones exploratorias con las FARC para buscar el fin del conflicto", anunció en una declaración ante periodistas.
El mandatario se abstuvo de revelar detalles de las conversaciones exploratorias con las FARC, pero anticipó que en los próximos días se darán a conocer los resultados de los acercamientos con ese grupo rebelde.
"Cualquier proceso tiene que llevar al fin del conflicto, no a su prolongación", dijo. "Se mantendrán las operaciones y la presencia militar sobre cada centímetro del territorio nacional", advirtió en el breve mensaje en el que no respondió preguntas.
Aunque hasta ahora había negado cualquier versión de acercamiento con la guerrilla, el lunes se vio obligado a admitir los diálogos con las FARC luego de que una fuente de inteligencia adelantó a Reuters que el proceso estaba en marcha.
Asimismo sostuvo que el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda fuerza rebelde del país, también podría ser incluido en un proceso de paz, luego que el máximo comandante del grupo, Nicolás Rodríguez, expresó a Reuters estar abiertos a un diálogo para poner fin al conflicto.
Santos, un economista de 61 años educado en Estados Unidos e Inglaterra que gobierna Colombia desde hace poco más de dos años, aseguró que en este proceso en curso y en los que se hagan en el futuro se tendrán en cuenta los errores del pasado para no repetirlos.
"Los colombianos pueden confiar plenamente en que el Gobierno está obrando con prudencia, seriedad y firmeza, anteponiendo siempre el bienestar y la tranquilidad de todos los habitantes de nuestro país", declaró Santos.
En Cuba o en Noruega
Una fuente de inteligencia dijo a Reuters más temprano que las conversaciones, de las que están enterados los gobiernos de Estados Unidos, Noruega, Venezuela y Cuba, podrían iniciarse en La Habana o en Oslo, aunque ese punto todavía no está definido.
Entre una de sus revelaciones está que el diálogo de paz entre el Gobierno de Santos y las FARC incluiría la no extradición de los máximos jefes del grupo guerrillero, muchos solicitados por Estados Unidos por cargos de narcotráfico y terrorismo.
Santos habló sobre la negociación de paz con las FARC con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y de Cuba, Raúl Castro, en un encuentro en La Habana, en marzo de este año, antes de la Cumbre de las Américas que se realizó en Colombia, afirmó.
En esas conversaciones previas -que contaron con el acompañamiento de Cuba, Noruega y Venezuela-, dijo que participaron altos comandantes de las FARC y representantes del Gobierno colombiano.
Arrecia conflicto
La noticia se conoce en medio de una intensificación del conflicto en diferentes zonas de Colombia, que ha impactado con inusual fuerza a sectores productivos como el petrolero, minero y energético, pero que también ha golpeado a la población civil.
Sólo el domingo, seis personas, incluidos dos niños, murieron por la explosión de una bomba cerca de Vista Hermosa, un pueblo del departamento del Meta, en el sureste de Colombia, acción que el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, atribuyó a las FARC.
Aunque se han visto debilitadas por una ofensiva militar apoyada por Estados Unidos en la que han muerto varios de sus comandantes y miles de combatientes han desertado, el grupo rebelde aún mantiene la capacidad de cometer ataques de gran impacto.
Con sus acciones del último tiempo, las FARC, que cuentan con unos 8 mil combatientes y que son consideradas terroristas por Estados Unidos y la Unión Europea, aparentemente intentarían demostrar su poderío militar de cara a una eventual negociación de paz, según analistas.
El deterioro de la seguridad ha sido el principal factor que ha incidido en la caída de la popularidad del presidente Santos, quien en agosto cumplió la mitad de su periodo de cuatro años y comenzó un proceso de reorganización de su gabinete y de reorientación de sus principales políticas.
Las últimas negociaciones de paz con las FARC se produjeron durante el Gobierno del ex presidente conservador Andrés Pastrana y se extendieron entre 1999 y el 2002, pero fracasaron por una intensificación de los ataques y los secuestros por parte del grupo rebelde.
Ese diálogo fue en Colombia, en una zona desmilitarizada de 42 mil kilómetros cuadrados -dos veces el tamaño de El Salvador- cuyo control fue cedido por el Gobierno a los rebeldes que la usaron para resguardarse, realizar actividades de narcotráfico y fortalecerse militarmente, de acuerdo con fuentes de seguridad.
El máximo comandante de las FARC actualmente es Rodrigo Londoño, conocido como Timoleón Jiménez o "Timochenko", quien asumió en noviembre en reemplazo de Alfonso Cano, quien murió en una operación militar en una zona montañosa del sur del país.
Apoyo y critica
El presidente del Congreso colombiano, Roy Barreras, apoyó cualquier proceso de paz para poner fin a la confrontación.
"Estamos a la expectativa, pendientes y con el mejor ánimo facilitador para intentar terminar este conflicto absurdo e inútil que lleva 50 años", declaró a periodistas.
El ex mandatario colombiano Alvaro Uribe, quien se ha convertido en el más fuerte crítico de Santos, ha hablado sobre un diálogo de paz en su cuenta de Twitter.
"Para llegar a la negociación, este Gobierno debilitó la seguridad y permitió la recuperación terrorista de las FARC", dijo el ex presidente a través de esa red social.
Uribe, quien con el apoyo de Estados Unidos inició en el 2002 una fuerte ofensiva militar contra las FARC, sostuvo posteriormente que lo único que se debe negociar con la guerrilla es su sometimiento a la justicia y que un eventual acuerdo "le sirve de propaganda a Chávez", quien busca su reelección en Venezuela.
El ex presidente, que gobernó Colombia del 2002 al 2010, tuvo tensas relaciones con Chávez, a quien acusó de permitir que líderes guerrilleros se refugiaran en Venezuela para eludir la ofensiva militar, versión negada constantemente por Caracas.