Internacional

Corea del Norte recurre a trueque para eludir sanciones

El trueque clandestino permite a Corea del Norte no dejar rastros oficiales de las transacciones y le hace economizar sus escasas reservas en divisa

SEÚL, COREA DEL SUR (18/JUL/2013).- La interceptación en Panamá de un carguero  norcoreano con armamento cubano es un ejemplo de las grandes operaciones de  trueque que lleva a cabo Pyongyang desde hace décadas con países no alineados  para eludir las sanciones internacionales.

Corea del Norte afirma que las armas incautadas, no declaradas, son  "obsoletas" y están destinadas a ser devueltas a Cuba una vez reacondicionadas,  en cumplimiento de un "contrato legal".

Según los expertos, este caso revela una práctica de trueque sistemático  practicado para sortear las sanciones cada vez más draconianas aprobadas por  las Naciones Unidas para impedir que el hermético régimen comunista desarrolle  armamento balístico y nuclear.

El trueque clandestino permite a Corea del Norte no dejar rastros oficiales de las transacciones y le hace economizar sus escasas reservas en divisas extranjeras.

Para Hugh Griffiths, especialista de tráficos ilícitos en el Instituto  Internacional de Investigaciones sobre la Paz (SIPRI), de Estocolmo, en estas  operaciones, de "envergadura desconocida", en las cuales Pyongyang ofrece  reparar material militar chino o soviético vetusto a cambio de dinero en  efectivo o de alimentos.  

En el navío interceptado en Panamá fueron halladas 220 toneladas de azúcar  con las armas.

"La mayor parte escapa a los radares. La atención se centra sobre todo en  las capacidades de Corea del Norte en materia de misiles balísticos y  nucleares, pero en un gran porcentaje de su comercio exterior concierne en  realidad las armas convencionales con un pequeño grupo de países", explica  Griffiths, citando el caso de otras naciones pobres y políticamente aisladas  como Birmania, Eritrea o Yemen.

"En ese contexto necesitan comerciar y Corea del Norte tiene los técnicos  que pueden trabajar con el material", añade el investigador.

Corea del Norte domina actualmente las técnicas de la disimulación,  haciendo con frecuencia transportar su material en contenedores embarcados en  cargueros que pertenecen a compañías marítimas conocidas, sin que estas lo  sepan.

"Es en consecuencia algo muy anónimo y muy difícil de identificar. La  globalización y el hecho de meter todo en contenedores han facilitado el  comercio, pero también los tráficos", comenta.

Para Chang Yong-Seok, del Instituto para la Paz y la Unificación de la  Universidad de Seúl, la interceptación del barco norcoreano en Panamá no es más  que "la parte visible del iceberg" y coincide con el fortalecimiento de las  sanciones y la vigilancia por parte de Estados Unidos y sus aliados.

Pero "en el caso de Cuba, Corea del Norte participa en ese tipo de canjes  desde los años 1960, cuando Pyongyang estableció relaciones con los países no  alineados", recalca.

Un informe de la ONU publicado en junio acusaba a Corea del Norte de  proseguir sus exportaciones e importaciones de piezas relacionadas con el  desarrollo de sus misiles, pese a las sanciones.

Ham Hyeong-Pil, del Instituto surcoreano para Estudios de Defensa, juzga  "admisible" la versión cubana de que las armas deben ser reparadas en Corea del  Norte.

"Un disidente norcoreano bien informado, que llegó recientemente al Sur,  dijo que el Norte había enviado un centenar de militares a Cuba para proceder a  una transferencia de tecnología y participar en entrenamientos comunes en el  marco de su cooperación militar", afirma.

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