Internacional
Cuba rechaza supuesta campaña contra su papel en diálogo colombiano
El diario oficial Granma criticó este viernes reportes de prensa según los cuales autoridades cubanas negaron la entrada de un grupo de madres de secuestrados y desparecidos
LA HABANA, CUBA (16/NOV/2012).- Cuba rechazó lo que llamó "manipulación informativa" para desacreditar su papel como garante del proceso de paz que abrirán aquí el próximo lunes la guerrilla de las FARC y el gobierno de Colombia.
El diario oficial Granma criticó este viernes reportes de prensa según los cuales autoridades cubanas negaron la entrada de un grupo de madres de secuestrados y desparecidos colombianos que querían acercarse a la mesa de negociaciones.
Noruega es el otro país garante de las pláticas, segundo intento en 10 años por poner fin al sangriento conflicto en el país sudamericano, mientras Chile y Venezuela oficiarán como acompañantes.
La denuncia contra Cuba la hizo en Bogotá la ex rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Clara Rojas, quien dirige la Fundación País Libre, una de las organizaciones que se encargaban de los trámites del viaje.
"Campaña mediática intenta desacreditar papel de Cuba en proceso de paz colombiano", tituló el periodico isleño, órgano del gobernante Partido Comunista de Cuba.
La réplica cubana apareció un día después que Granma publicó declaraciones del presidente Juan Manuel Santos agradeciendo el apoyo brindado por el gobierno de Raúl Castro para la concreción del diálogo.
Granma se quejó de que solo más abajo en el cuerpo de las notas se indicó que Rojas dijo que la explicación que se les dió es que las partes dialogantes pidieron al gobierno cubano restringir la entrada de esos grupos al país.
"La idea era que algunas madres pudieran acompañar las mesas para preguntar directamente por la ubicación de sus hijos", dijo Rojas, quien fue secuestrada por las FARC en el 2002 y liberada en 2008.
Los registros de País Libre cifran en 22 las personas que permanecen en poder de las FARC, acusadas de terroristas por Estados Unidos y la Unión Europea.
La policía colombiana sostiene que todavía hay 17 cautivos, y delegados de la guerrilla en La Habana dijeron a reporteros que desde febrero los distintos frentes insurgentes no han vuelto a secuestrar.
Una web colombiana publicó declaraciones de John Pinchao, un ex policía que pasó ocho años y medio secuestrado por los rebeldes, de que las víctimas del conflicto deberían tener voz en el proceso de paz.
Las partes deben sentarse a la mesa el próximo lunes después que esta semana adelantaron aspectos técnicos de la negociación, siempre con el mayor hermetismo y privilegiando información a solo algunos medios de prensa.
Los temas establecidos en el Acuerdo firmado en La Habana el 26 de agosto pasado serán la cuestión de la tierra (el primero), la participación política, fin del conflicto armado interno, salidas al narcotráfico y reparación a las víctimas de la guerra.
El diario oficial Granma criticó este viernes reportes de prensa según los cuales autoridades cubanas negaron la entrada de un grupo de madres de secuestrados y desparecidos colombianos que querían acercarse a la mesa de negociaciones.
Noruega es el otro país garante de las pláticas, segundo intento en 10 años por poner fin al sangriento conflicto en el país sudamericano, mientras Chile y Venezuela oficiarán como acompañantes.
La denuncia contra Cuba la hizo en Bogotá la ex rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Clara Rojas, quien dirige la Fundación País Libre, una de las organizaciones que se encargaban de los trámites del viaje.
"Campaña mediática intenta desacreditar papel de Cuba en proceso de paz colombiano", tituló el periodico isleño, órgano del gobernante Partido Comunista de Cuba.
La réplica cubana apareció un día después que Granma publicó declaraciones del presidente Juan Manuel Santos agradeciendo el apoyo brindado por el gobierno de Raúl Castro para la concreción del diálogo.
Granma se quejó de que solo más abajo en el cuerpo de las notas se indicó que Rojas dijo que la explicación que se les dió es que las partes dialogantes pidieron al gobierno cubano restringir la entrada de esos grupos al país.
"La idea era que algunas madres pudieran acompañar las mesas para preguntar directamente por la ubicación de sus hijos", dijo Rojas, quien fue secuestrada por las FARC en el 2002 y liberada en 2008.
Los registros de País Libre cifran en 22 las personas que permanecen en poder de las FARC, acusadas de terroristas por Estados Unidos y la Unión Europea.
La policía colombiana sostiene que todavía hay 17 cautivos, y delegados de la guerrilla en La Habana dijeron a reporteros que desde febrero los distintos frentes insurgentes no han vuelto a secuestrar.
Una web colombiana publicó declaraciones de John Pinchao, un ex policía que pasó ocho años y medio secuestrado por los rebeldes, de que las víctimas del conflicto deberían tener voz en el proceso de paz.
Las partes deben sentarse a la mesa el próximo lunes después que esta semana adelantaron aspectos técnicos de la negociación, siempre con el mayor hermetismo y privilegiando información a solo algunos medios de prensa.
Los temas establecidos en el Acuerdo firmado en La Habana el 26 de agosto pasado serán la cuestión de la tierra (el primero), la participación política, fin del conflicto armado interno, salidas al narcotráfico y reparación a las víctimas de la guerra.