Internacional

Cuba y EU sellan reconciliación; el embargo se mantiene

La Isla pide compensación por los daños económicos de las políticas estadounidenses durante décadas

WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (20/JUL/2015).- Con la develación de una placa, Estados Unidos (EU) y Cuba formalizan hoy el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas, en la reapertura de embajadas en Washington y La Habana, un paso definitivo que deja atrás más de medio siglo de ruptura y desconfianza.

Por primera vez desde 1961, cuando los países vecinos rompieron relaciones, la bandera cubana ondeará en la mansión de piedra caliza que ahora alberga la Sección de Intereses de Cuba en Washington.

Pero para el Gobierno de La Habana no puede haber relaciones normales con el de Washington mientras se mantenga el embargo su contra, un “bloqueo”, según la Isla, que se aplica con todo rigor, “provoca daños y carencias al pueblo cubano, es el obstáculo principal al desarrollo de nuestra economía y constituye una violación del Derecho Internacional”.

A pesar de la normalización de relaciones que inician otro capítulo con la reapertura de embajadas hoy, el Gobierno cubano también considera “indispensable” la devolución del territorio “ilegalmente ocupado” por la Base Naval de Guantánamo, en el extremo oriental del país caribeño.

Cuba insiste, además, en exigir a Estados Unidos que “cesen las transmisiones radiales y televisivas” hacia la Isla que considera son “violatorias” de las normas internacionales y “lesivas” a su soberanía, así como que se “eliminen” los programas para promover la subversión y la desestabilización internas.

Otro de los reclamos en el proceso de normalización es que “se compense” al pueblo cubano por los daños humanos y económicos provocados por las políticas estadounidenses durante las últimas cinco décadas.

Ondearán banderas

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, oficiará la ceremonia en Washington, a la que deberán asistir alrededor de 500 personas.

Rodríguez, el primer canciller cubano en Washington desde 1959, se reunirá luego con su par estadounidense, John Kerry, en la sede del Departamento de Estado, donde también se izará el pabellón cubano.

Mientras tanto en La Habana, el macizo edificio de hormigón que aloja la representación estadounidense le espera una callada transformación a embajada, sin actos oficiales previstos.

Los actos deberán esperar a John Kerry, quien se prevé que “pronto” viaje a La Habana, según el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby.

PRIMERA FASE

El acercamiento es producto de “este nuevo ánimo pragmático que moldea el ambiente” entre los dos países, explicó Ted Piccone, especialista en Cuba del Brookings Institute.

De hecho, la reapertura de embajadas es el primer avance concreto desde que los dos países anunciaran el 17 de diciembre el descongelamiento de las relaciones, al que le siguieron meses de negociaciones.

La semana pasada, el presidente cubano, Raúl Castro, lo definió como la conclusión de “la primera fase” del proceso de “normalización”, que tiene como principal escollo el embargo comercial contra la isla, vigente desde 1962.

Hoy “comenzará entonces una nueva etapa, larga y compleja, en el camino hacia la normalización de las relaciones, que requerirá voluntad para encontrar soluciones a los problemas que se han acumulado en más de cinco décadas y afectan los vínculos entre nuestros países y pueblos”, dijo Castro.

La agenda bilateral que sigue es amplia: aviación civil, ambiente, narcotráfico, acceso de empresas al mercado cubano... y los dos países “deberán moverse rápidamente para aprovechar la reapertura”, dijo Piccone.

RESTRICTIVO, PERO MÁS LIBRE

Recorridos sin permiso


El cambio de estatus diplomático, aunque no eliminará todas las restricciones para la embajada estadounidense en La Habana, es una mejora, señaló la subsecretaria de Estado de EU para América Latina, Roberta Jacobson.

La rigurosa vigilancia policial será reducida frente al enorme edificio, construido en 1953 en la famosa costanera del Malecón, los visitantes no serán más registrados por los cubanos y la inviolabilidad de la valija diplomática deberá ser respetada, dijo Jacobson.

Algo impensable hace 10 meses, los diplomáticos estadounidenses, como sus contrapartes cubanos en Washington, tendrán libertad de desplazarse por toda la isla y reunirse con diferentes sectores de la sociedad, sin requerir de una autorización del Gobierno. Una ampliación del personal en ambas capitales es esperada.

El respaldo diplomático también generará “confianza” en los empresarios estadounidenses, que ya no tendrán la impresión de estar “en un territorio ajeno”, sin protección legal, según Pedro Freyre, asesor legal de empresas estadounidenses en Cuba.

CUBANOS EN EU

Miles temen deportaciones


A pesar de la reapertura de embajadas, 25 mil cubanos que viven en Estados Unidos temen ser repatriados, pues cuentan con órdenes de deportación pendientes, según Inmigración y Aduanas (ICE). Entre éstos están personas con condenas penales graves o que representan una amenaza para la seguridad nacional y son considerados prioritarios para deportación.

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