Internacional
Dimite enviado de la ONU para el caso Rosenberg
El jurista español denuncia vínculos entre el procurador general guatemalteco y el crimen organizado, así como desprestigio a su vida personal
GUATEMALA (08/JUN/2010).- El jefe de una comisión de Naciones Unidas contra las mafias en Guatemala, Carlos Castresana, renunció ante los incumplimientos del Estado en la lucha contra el crimen organizado y por una campaña en su contra.
“Nada de lo que se prometió (por el Estado) se está cumpliendo... a nivel personal siento que no puedo hacer más por Guatemala, sirvo más fuera que dentro”, dijo el juez español en una rueda de prensa.
Aseguró que entre los motivos para su dimisión está el reciente nombramiento del Fiscal General de la República, Conrado Reyes, quien, aseguró, “tiene historial de corrupción y vínculos con organizaciones ilícitas”.
Agregó que el nombramiento de Reyes es producto de pactos entre despachos de abogados dedicados a adopciones ilegales y defensa de narcotraficantes.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, “ha aceptado la renuncia del comisionado... ha dado inicio al proceso de selección del nuevo comisionado o comisionada”, cuyo nombramiento será “muy pronto”, dijo el representante de la ONU, René Mauricio Valdez.
Castresana aludió a una campaña de información pública en su contra que habría comenzado después de la captura del ex presidente Alfonso Portillo a finales de enero. La campaña “encargada a profesionales de información y marketing atribuyen conductas impropias de mi vida privada y desautorizan las investigaciones”.
La semana pasada un programa de radio local mencionó supuestos amoríos de Castresana con una miembro de su equipo de trabajo. El comisionado no aludió directamente estos señalamientos pero negó que fueran ciertas dichas “conductas impropias”.
El jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) pidió al presidente Álvaro Colom la destitución de Reyes pues “no es la persona que Guatemala se merece... ha dado entrada a personas y estructuras que había sido posible erradicar y desmanteló el equipo de profesionales que en 2009 dio la esperanza de un cambio en el Ministerio Público”.
Afirmó que los grupos del crimen organizado también “están dispuestos a sabotear la transferencia de capacidades” de la Comisión al congelar los proyectos de ley que facilitarán el combate al hampa, retirar el financiamiento al sistema de seguridad y justicia y la no ejecución de compromisos pendientes.
Castresana deja el cargo con el éxito del esclarecimiento del asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg, perpetrado el 10 de mayo de 2009, quien en un video póstumo acusó al presidente de su muerte desatando una severa crisis política.
La investigación determinó que el mismo Rosenberg, aquejado de depresión, planificó su propio crimen.
Larga carrera contra la corrupción
Carlos Castresana
Encabezó desde septiembre de 2007 y hasta ayer la lucha contra la corrupción y la impunidad en Guatemala, una tarea a la que se ha abocado a lo largo de su carrera tanto en su país natal como dónde se lo pidió la ONU.
El jurista español Carlos Castresana, nacido en 1957 en Madrid, ha ocupado a lo largo de su carrera diferentes responsabilidades en la persecución de la corrupción tanto en su país, como en el extranjero.
Sin embargo, el caso que tuvo una mayor repercusión internacional fue la acusación presentada en marzo de 1996 en nombre de la Unión Progresista de Fiscales ante la Audiencia Nacional de España contra el difunto general chileno Augusto Pinochet.
Castresana acusó de genocidio, tortura y terrorismo a Pinochet, así como a los militares que gobernaron Argentina desde 1976, en lo que dio origen al juicio que desembocó en la detención del militar y presidente “de facto” chileno (1973-1990).
Ha sido galardonado con el Premio Derechos Humanos 1997, concedido por la Asociación Pro Derechos Humanos, por su acción al promover los procesos contra los responsables de la detención ilegal y la desaparición de personas durante las dictaduras militares de Argentina y Chile.
Además, es doctor “honoris causa” por la Universidad de Guadalajara.
“Nada de lo que se prometió (por el Estado) se está cumpliendo... a nivel personal siento que no puedo hacer más por Guatemala, sirvo más fuera que dentro”, dijo el juez español en una rueda de prensa.
Aseguró que entre los motivos para su dimisión está el reciente nombramiento del Fiscal General de la República, Conrado Reyes, quien, aseguró, “tiene historial de corrupción y vínculos con organizaciones ilícitas”.
Agregó que el nombramiento de Reyes es producto de pactos entre despachos de abogados dedicados a adopciones ilegales y defensa de narcotraficantes.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, “ha aceptado la renuncia del comisionado... ha dado inicio al proceso de selección del nuevo comisionado o comisionada”, cuyo nombramiento será “muy pronto”, dijo el representante de la ONU, René Mauricio Valdez.
Castresana aludió a una campaña de información pública en su contra que habría comenzado después de la captura del ex presidente Alfonso Portillo a finales de enero. La campaña “encargada a profesionales de información y marketing atribuyen conductas impropias de mi vida privada y desautorizan las investigaciones”.
La semana pasada un programa de radio local mencionó supuestos amoríos de Castresana con una miembro de su equipo de trabajo. El comisionado no aludió directamente estos señalamientos pero negó que fueran ciertas dichas “conductas impropias”.
El jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) pidió al presidente Álvaro Colom la destitución de Reyes pues “no es la persona que Guatemala se merece... ha dado entrada a personas y estructuras que había sido posible erradicar y desmanteló el equipo de profesionales que en 2009 dio la esperanza de un cambio en el Ministerio Público”.
Afirmó que los grupos del crimen organizado también “están dispuestos a sabotear la transferencia de capacidades” de la Comisión al congelar los proyectos de ley que facilitarán el combate al hampa, retirar el financiamiento al sistema de seguridad y justicia y la no ejecución de compromisos pendientes.
Castresana deja el cargo con el éxito del esclarecimiento del asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg, perpetrado el 10 de mayo de 2009, quien en un video póstumo acusó al presidente de su muerte desatando una severa crisis política.
La investigación determinó que el mismo Rosenberg, aquejado de depresión, planificó su propio crimen.
Larga carrera contra la corrupción
Carlos Castresana
Encabezó desde septiembre de 2007 y hasta ayer la lucha contra la corrupción y la impunidad en Guatemala, una tarea a la que se ha abocado a lo largo de su carrera tanto en su país natal como dónde se lo pidió la ONU.
El jurista español Carlos Castresana, nacido en 1957 en Madrid, ha ocupado a lo largo de su carrera diferentes responsabilidades en la persecución de la corrupción tanto en su país, como en el extranjero.
Sin embargo, el caso que tuvo una mayor repercusión internacional fue la acusación presentada en marzo de 1996 en nombre de la Unión Progresista de Fiscales ante la Audiencia Nacional de España contra el difunto general chileno Augusto Pinochet.
Castresana acusó de genocidio, tortura y terrorismo a Pinochet, así como a los militares que gobernaron Argentina desde 1976, en lo que dio origen al juicio que desembocó en la detención del militar y presidente “de facto” chileno (1973-1990).
Ha sido galardonado con el Premio Derechos Humanos 1997, concedido por la Asociación Pro Derechos Humanos, por su acción al promover los procesos contra los responsables de la detención ilegal y la desaparición de personas durante las dictaduras militares de Argentina y Chile.
Además, es doctor “honoris causa” por la Universidad de Guadalajara.