Internacional
El Papa preside el Vía Crucis en Roma
Benedicto XVI presidió en el Coliseo de Roma el Vía Crucis
ROMA.- Benedicto XVI presidió en el Coliseo de Roma el Vía Crucis, en el que dijo que el rostro de Cristo se refleja en las personas humilladas y ofendidas, enfermas, solas, abandonadas y despreciadas y en el que reiteró su solidaridad con los afectados por el terremoto que ha sacudido Italia.
“Rezo con todos los que sufren por el terremoto de L'Aquila, rezo para que en esta noche oscura aparezca la estrella de la esperanza, la luz del Resucitado”.
Como en años anteriores y para no fatigarle más, el Papa no llevó la cruz durante las 14 estaciones, presidiendo la ceremonia desde la Colina del Palatino, frente al Coliseo, donde pronunció un discurso en el que subrayó que Cristo ha cambiado el mundo “no matando a otros, sino dejando que lo mataran clavado en una cruz”.
“Cristo murió en la cruz por amor”, afirmó el Pontífice, que añadió que el rostro del “Varón de Dolores que cargó sobre sí todas las angustias mortales” se refleja hoy “en el de cada persona humillada y ofendida, enferma o que sufre, sola, abandonada y despreciada”.
El Vía Crucis discurrió por el interior del Coliseo, el famoso anfiteatro “Flavio”, que recuerda los sufrimientos de los primeros cristianos.
En esta ocasión, las meditaciones de las estaciones fueron escritas por el arzobispo indio Thomas Menamparampil, quien denunció las persecuciones contra los cristianos, la desacralizacion de la vida pública, la opresión de la mujer y los numerosos “pilatos” que sigue habiendo en el mundo. (Agencias)
“Rezo con todos los que sufren por el terremoto de L'Aquila, rezo para que en esta noche oscura aparezca la estrella de la esperanza, la luz del Resucitado”.
Como en años anteriores y para no fatigarle más, el Papa no llevó la cruz durante las 14 estaciones, presidiendo la ceremonia desde la Colina del Palatino, frente al Coliseo, donde pronunció un discurso en el que subrayó que Cristo ha cambiado el mundo “no matando a otros, sino dejando que lo mataran clavado en una cruz”.
“Cristo murió en la cruz por amor”, afirmó el Pontífice, que añadió que el rostro del “Varón de Dolores que cargó sobre sí todas las angustias mortales” se refleja hoy “en el de cada persona humillada y ofendida, enferma o que sufre, sola, abandonada y despreciada”.
El Vía Crucis discurrió por el interior del Coliseo, el famoso anfiteatro “Flavio”, que recuerda los sufrimientos de los primeros cristianos.
En esta ocasión, las meditaciones de las estaciones fueron escritas por el arzobispo indio Thomas Menamparampil, quien denunció las persecuciones contra los cristianos, la desacralizacion de la vida pública, la opresión de la mujer y los numerosos “pilatos” que sigue habiendo en el mundo. (Agencias)