Internacional
El yerno del rey de España hace frente al escándalo de corrupción
A petición de la policía, fue autorizado 'de manera excepcional' y 'por estrictas razones de seguridad', a trasladarse en un vehículo
PALMA DE MALLORCA, ESPAÑA (24/FEB/2012).- El yerno del rey de España, Iñaki Urdangarin, llegó el viernes en la noche a Palma de Mallorca, Baleares, donde debe declarar el sábado ante el juez que investiga un caso de corrupción que da un aire de escándalo inédito a la familia real española.
El duque de Palma, que llegó el martes a Madrid desde Washington donde reside, llegó a las islas Baleares en compañía de su esposa, la infanta Cristina.
La pareja llegó en automóvil al Palacio de Marivent, residencia de verano de la familia real, según un fotógrafo de la AFP en el lugar.
A petición de la policía, fue autorizado "de manera excepcional" y "por estrictas razones de seguridad", a trasladarse en un vehículo, y no a pie, hasta la entrada del Palacio de justicia, anunció el viernes el tribunal.
Ex campeón olímpico de balonmano y hombre de negocios, Iñaki Urdangarin, de 44 años, fue imputado en una investigación por corrupción en la que está implicado el Instituto Noos, una sociedad de mecenazgo y sin fines de lucro que presidió entre 2004 y 2006.
El duque es sospechoso de haber desviado --con varios de sus socios-- varios millones de euros de dinero público hacia el Instituto Noos pagados por autoridades regionales de Baleares y Valencia para organizar acontecimientos deportivos.
Urdangarin, que se proclamó inocente, será escuchado el sábado a partir de las 09H00 (08H00 GMT) por el juez de instrucción José Castro Aragón, que lo interrogará sobre la utilización de esos fondos.
Este hombre alto y elegante, dos veces medalla olímpica en 1997 y 2000, que se casó en 1997 con la infanta Cristina, la menor del rey Juan Carlos, se encuentra en el centro de un escándalo sin precedentes en la familia real española, habitualmente muy discreta.
A finales de 2011, Urdangarin fue descartado en las apariciones oficiales de la familia y la Casa Real lamentó que su comportamiento "no fue ejemplar".
Por primera vez en la historia de la democracia, la Casa Real publicó sus cuentas en diciembre, una decisión interpretada como un gesto de transparencia en respuesta del caso Urdangarin.
El duque de Palma, que llegó el martes a Madrid desde Washington donde reside, llegó a las islas Baleares en compañía de su esposa, la infanta Cristina.
La pareja llegó en automóvil al Palacio de Marivent, residencia de verano de la familia real, según un fotógrafo de la AFP en el lugar.
A petición de la policía, fue autorizado "de manera excepcional" y "por estrictas razones de seguridad", a trasladarse en un vehículo, y no a pie, hasta la entrada del Palacio de justicia, anunció el viernes el tribunal.
Ex campeón olímpico de balonmano y hombre de negocios, Iñaki Urdangarin, de 44 años, fue imputado en una investigación por corrupción en la que está implicado el Instituto Noos, una sociedad de mecenazgo y sin fines de lucro que presidió entre 2004 y 2006.
El duque es sospechoso de haber desviado --con varios de sus socios-- varios millones de euros de dinero público hacia el Instituto Noos pagados por autoridades regionales de Baleares y Valencia para organizar acontecimientos deportivos.
Urdangarin, que se proclamó inocente, será escuchado el sábado a partir de las 09H00 (08H00 GMT) por el juez de instrucción José Castro Aragón, que lo interrogará sobre la utilización de esos fondos.
Este hombre alto y elegante, dos veces medalla olímpica en 1997 y 2000, que se casó en 1997 con la infanta Cristina, la menor del rey Juan Carlos, se encuentra en el centro de un escándalo sin precedentes en la familia real española, habitualmente muy discreta.
A finales de 2011, Urdangarin fue descartado en las apariciones oficiales de la familia y la Casa Real lamentó que su comportamiento "no fue ejemplar".
Por primera vez en la historia de la democracia, la Casa Real publicó sus cuentas en diciembre, una decisión interpretada como un gesto de transparencia en respuesta del caso Urdangarin.