Internacional
Evitará Capriles confrontar con Chávez durante su campaña
Algunos analistas plantean que Capriles podría dar la batalla electoral más dura que haya enfrentado Chávez
CARACAS, VENEZUELA (13/FEB/2012).- El candidato presidencial de la oposición venezolana, Henrique Capriles, afirmó hoy que evitará radicalizar la contienda, por lo cual rechazó confrontar con el actual mandatario Hugo Chávez durante la campaña electoral.
''No soy un mesías ni pretendo serlo, soy un servidor público con un compromiso absoluto con nuestro país y un compromiso con todos'', dijo Capriles en entrevista al canal Venevisión, la primera tras ganar las primaras opositoras del domingo pasado.
Capriles, quien fue electo candidato único de la oposición con el 62 por ciento de los votos, señaló que apostará por el diálogo en su contienda contra Chávez, quien cuenta con el 50 por ciento de preferencias para los comicios presidenciales de octubre próximo.
''La inmensa mayoría de los venezolanos quiere paz. Los sectores radicales en este país están condenados, no sólo a ser cada vez más pequeños, sino también a desaparecer… los de la oposición y del gobierno'', aseveró el abanderado presidencial.
Aclaró que ''aquí no venimos a gobernar para un sector, yo no quiero ser el presidente de un grupo de partidos, yo quiero ser el presidente de todos los venezolanos y voy a trabajar muy duro para ganarme la confianza de todos los venezolanos''.
''El gobierno tiene una fijación permanente en dejarnos ahí anclados en el pasado como para no poder permitirnos ver el futuro... es una referencia para que lo negativo no se repita, lo positivo fortalece más'', precisó.
Tras advertir que ''al gobierno le encanta la palabra revolución'', Capriles sugirió ''por qué no le quitamos la ‘r’ y la convertimos en ‘evolución’', porque los venezolanos queremos evolucionar, pero la evolución tiene que ser ahora'.
''El discurso del gobierno. Oye como que hubiese llegado ayer al ejercicio del poder, ya son 13 años y van para 14 años... lo que (Chávez) no hizo en 14, no lo va a hacer en los próximos seis'', agregó el candidato.
Algunos analistas plantean que Capriles podría dar la batalla electoral más dura que haya enfrentado Chávez, en momentos en que el país se debate entre severas problemáticas que incluyen la inseguridad, el desempleo y la crisis de los servicios de salud.
''No soy un mesías ni pretendo serlo, soy un servidor público con un compromiso absoluto con nuestro país y un compromiso con todos'', dijo Capriles en entrevista al canal Venevisión, la primera tras ganar las primaras opositoras del domingo pasado.
Capriles, quien fue electo candidato único de la oposición con el 62 por ciento de los votos, señaló que apostará por el diálogo en su contienda contra Chávez, quien cuenta con el 50 por ciento de preferencias para los comicios presidenciales de octubre próximo.
''La inmensa mayoría de los venezolanos quiere paz. Los sectores radicales en este país están condenados, no sólo a ser cada vez más pequeños, sino también a desaparecer… los de la oposición y del gobierno'', aseveró el abanderado presidencial.
Aclaró que ''aquí no venimos a gobernar para un sector, yo no quiero ser el presidente de un grupo de partidos, yo quiero ser el presidente de todos los venezolanos y voy a trabajar muy duro para ganarme la confianza de todos los venezolanos''.
''El gobierno tiene una fijación permanente en dejarnos ahí anclados en el pasado como para no poder permitirnos ver el futuro... es una referencia para que lo negativo no se repita, lo positivo fortalece más'', precisó.
Tras advertir que ''al gobierno le encanta la palabra revolución'', Capriles sugirió ''por qué no le quitamos la ‘r’ y la convertimos en ‘evolución’', porque los venezolanos queremos evolucionar, pero la evolución tiene que ser ahora'.
''El discurso del gobierno. Oye como que hubiese llegado ayer al ejercicio del poder, ya son 13 años y van para 14 años... lo que (Chávez) no hizo en 14, no lo va a hacer en los próximos seis'', agregó el candidato.
Algunos analistas plantean que Capriles podría dar la batalla electoral más dura que haya enfrentado Chávez, en momentos en que el país se debate entre severas problemáticas que incluyen la inseguridad, el desempleo y la crisis de los servicios de salud.