Internacional
Ex dictador Ríos Montt enfrenta nuevo juicio por genocidio
El tribunal autoriza que el guatemalteco declare desde su residencia por su avanzada edad
GUATEMALA, GUATEMALA (23/JUL/2015).- El ex dictador guatemalteco Efraín Ríos Montt enfrenta este jueves un nuevo juicio por genocidio, del que fueron víctima comunidades indígenas durante su sangriento régimen militar de 17 meses, entre marzo de 1982 y agosto de 1983.
La titular del Tribunal B de Mayor Riesgo, María Eugenia Castellanos, abrió la audiencia previo al debate oral y público donde la defensa del ex jefe de facto pidió suspender el proceso, pero fue rechazado por la judicatura que mantuvo en firme el inicio del juicio.
No obstante, la apertura del juicio se atrasó por problemas técnicos para la transmisión de las declaraciones del anciano general por videoconferencia desde su residencia, donde guarda prisión domiciliaria.
El tribunal autorizó que Ríos Montt, de 89 años, declare desde su residencia debido a su avanzada edad y por un informe del instituto forense (Inacif) que lo declaró mentalmente incompetente para enfrentar el proceso.
Junto a Ríos Montt será procesado su ex jefe de inteligencia, José Rodríguez, quien llegó a la sala de audiencias en silla de ruedas debido a que fue operado de la rodilla izquierda.
El ex dictador debe volver a comparecer ante la justicia luego de que la Corte de Constitucionalidad (CC), la máxima instancia legal del país, anulara una sentencia a 80 años de prisión impuesta el 10 de mayo de 2013 alegando errores procesales y ordenó repetirlo.
El pasado 5 de enero se intentó realizar el debate, pero la defensa del militar pidió separar del caso a la jueza Jeannette Valdez, integrante del tribunal, por haber opinado sobre el genocidio en una tesis académica en 2004.
Ríos Montt y Rodríguez, quien fue absuelto en el primer juicio, son acusados por la matanza de mil 771 indígenas mayas ixiles en el norte del país durante la dictadura que gobernó el país entre 1982 y 1983.
El régimen de Ríos Montt es considerado el más sangriento del conflicto armado que dejó en Guatemala 200 mil muertos y desaparecidos entre 1960 y 1996, según un informe de la ONU.
La salud mental de Ríos Montt
La fiscalía pidió al tribunal internar a Ríos Montt en un hospital mental para nuevos exámenes médicos, al plantear dudas sobre el informe forense que lo declara incompetente para enfrentar el juicio.
"Lo que estamos solicitando es que se evalúe nuevamente al procesado porque consideramos que la evaluación que se realizó fue inadecuada, porque (Ríos Montt) estaba sedado por el medicamento aplicado", dijo la fiscal Hilda Pineda.
Ante ello, "solicitamos (al Tribunal) que se autorice el internamiento del señor Ríos Montt en el hospital mental y se pueda realizar, por médico siquiatras y psicólogos, las evaluaciones y los informes respectivos", precisó Pineda.
A su vez, el abogado del querellante Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos (Caldh), Héctor Reyes, consideró necesario realizar otros exámenes mentales antes de decidir suspender el juicio.
"Definitivamente no hay otra opción para determinar lo que adolece real y objetivamente a Ríos Montt que efectuar la evaluación en el hospital de salud mental, aunque esto significa suspender el inicio del debate", consideró Reyes.
En tanto, Luis Rosales, uno de los abogados defensores de Ríos Montt, criticó la petición al indicar que los otros exámenes deben hacerse en la residencia del ex mandatario de facto, no en el hospital.
"La solicitud no tiene ningún fundamento legal ni lógico. Aquí lo hay que ver es el cumplimiento de la ley y el informe del Inacif es el que debe de prevalecer", agregó.
Según Rosales, la ley que creó el Inacif establece que esa institución tiene como función "dirimir estas dudas y emitir dictámenes médicos científicos que están por encima de cualquier otro documento".
Para el abogado defensor, internar a Ríos Montt en el instituto de salud mental es "absolutamente imposible porque es contrario a la ley y contrario al derecho humano, la dignidad y su vida".
Sin embargo, ahora la apertura del juicio dependerá de la decisión de los jueces, quienes se retiraron a deliberar sobre la petición de la fiscalía de internar al anciano militar en el hospital mental y realizar nuevos estudios psiquiátricos.
Si aceptan la nueva evaluación, el inicio del juicio podría retrasarse varios días.
La titular del Tribunal B de Mayor Riesgo, María Eugenia Castellanos, abrió la audiencia previo al debate oral y público donde la defensa del ex jefe de facto pidió suspender el proceso, pero fue rechazado por la judicatura que mantuvo en firme el inicio del juicio.
No obstante, la apertura del juicio se atrasó por problemas técnicos para la transmisión de las declaraciones del anciano general por videoconferencia desde su residencia, donde guarda prisión domiciliaria.
El tribunal autorizó que Ríos Montt, de 89 años, declare desde su residencia debido a su avanzada edad y por un informe del instituto forense (Inacif) que lo declaró mentalmente incompetente para enfrentar el proceso.
Junto a Ríos Montt será procesado su ex jefe de inteligencia, José Rodríguez, quien llegó a la sala de audiencias en silla de ruedas debido a que fue operado de la rodilla izquierda.
El ex dictador debe volver a comparecer ante la justicia luego de que la Corte de Constitucionalidad (CC), la máxima instancia legal del país, anulara una sentencia a 80 años de prisión impuesta el 10 de mayo de 2013 alegando errores procesales y ordenó repetirlo.
El pasado 5 de enero se intentó realizar el debate, pero la defensa del militar pidió separar del caso a la jueza Jeannette Valdez, integrante del tribunal, por haber opinado sobre el genocidio en una tesis académica en 2004.
Ríos Montt y Rodríguez, quien fue absuelto en el primer juicio, son acusados por la matanza de mil 771 indígenas mayas ixiles en el norte del país durante la dictadura que gobernó el país entre 1982 y 1983.
El régimen de Ríos Montt es considerado el más sangriento del conflicto armado que dejó en Guatemala 200 mil muertos y desaparecidos entre 1960 y 1996, según un informe de la ONU.
La salud mental de Ríos Montt
La fiscalía pidió al tribunal internar a Ríos Montt en un hospital mental para nuevos exámenes médicos, al plantear dudas sobre el informe forense que lo declara incompetente para enfrentar el juicio.
"Lo que estamos solicitando es que se evalúe nuevamente al procesado porque consideramos que la evaluación que se realizó fue inadecuada, porque (Ríos Montt) estaba sedado por el medicamento aplicado", dijo la fiscal Hilda Pineda.
Ante ello, "solicitamos (al Tribunal) que se autorice el internamiento del señor Ríos Montt en el hospital mental y se pueda realizar, por médico siquiatras y psicólogos, las evaluaciones y los informes respectivos", precisó Pineda.
A su vez, el abogado del querellante Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos (Caldh), Héctor Reyes, consideró necesario realizar otros exámenes mentales antes de decidir suspender el juicio.
"Definitivamente no hay otra opción para determinar lo que adolece real y objetivamente a Ríos Montt que efectuar la evaluación en el hospital de salud mental, aunque esto significa suspender el inicio del debate", consideró Reyes.
En tanto, Luis Rosales, uno de los abogados defensores de Ríos Montt, criticó la petición al indicar que los otros exámenes deben hacerse en la residencia del ex mandatario de facto, no en el hospital.
"La solicitud no tiene ningún fundamento legal ni lógico. Aquí lo hay que ver es el cumplimiento de la ley y el informe del Inacif es el que debe de prevalecer", agregó.
Según Rosales, la ley que creó el Inacif establece que esa institución tiene como función "dirimir estas dudas y emitir dictámenes médicos científicos que están por encima de cualquier otro documento".
Para el abogado defensor, internar a Ríos Montt en el instituto de salud mental es "absolutamente imposible porque es contrario a la ley y contrario al derecho humano, la dignidad y su vida".
Sin embargo, ahora la apertura del juicio dependerá de la decisión de los jueces, quienes se retiraron a deliberar sobre la petición de la fiscalía de internar al anciano militar en el hospital mental y realizar nuevos estudios psiquiátricos.
Si aceptan la nueva evaluación, el inicio del juicio podría retrasarse varios días.