Internacional
Fernando Lugo releva a la cúpula militar de Paraguay
Ordenó la remodelación militar después de rechazar la existencia de planes contra el proceso democrático
ASUNCIÓN, PARAGUAY.- Los comandantes de las Fuerzas Armadas de Paraguay asumieron sus puestos un día después de que el jefe de Estado, el ex obispo Fernando Lugo, relevara a la cúpula militar, a pesar de su desmentido de un supuesto plan golpista.
Los generales Bartolomé Pineda (Ejército) y Hugo Gilberto Aranda (Fuerza Aérea) y el contraalmirante Egberto Emérito Orué (Armada) son los nuevos hombres fuertes de la milicia, después del comandante de las Fuerzas Militares, el contraalmirante Cíbar Benítez.
Lugo ordenó la nueva remodelación militar un día después de rechazar la existencia de presuntos planes para atentar contra el proceso democrático, aunque reconoció que pueden haber “pequeños bolsones (grupos)” de militares que podrían “ser utilizados por la clase política”.
“Institucionalmente las Fuerzas Armadas no se prestarán a ningún tipo de intentona golpista”, aseguró el gobernante, quien se reunió el miércoles con la cúpula militar antes de dar a conocer su decisión.
La sorpresiva destitución fue una respuesta a sus opositores, que amenazaban con provocar su caída como ocurrió con Manuel Zelaya en Honduras, dijeron analistas.
“Se instaló el tema de la conspiración y la respuesta a los que lo quieren llevar (a Lugo) a un callejón sin salida fue ésta.
Definitivamente Lugo no quiere seguir los pasos del presidente Zelaya”, afirmó el analista militar Horacio Galeano.
El senador opositor Juan Carlos Galaverna (Partido Colorado) consideró que Lugo hizo los cambios sorpresivos para llevar adelante un plan para copar las Fuerzas Armadas con los mandos medios y convertirlas en una “guardia presidencial al estilo (del presidente venezolano Hugo) Chávez”.
Los generales Bartolomé Pineda (Ejército) y Hugo Gilberto Aranda (Fuerza Aérea) y el contraalmirante Egberto Emérito Orué (Armada) son los nuevos hombres fuertes de la milicia, después del comandante de las Fuerzas Militares, el contraalmirante Cíbar Benítez.
Lugo ordenó la nueva remodelación militar un día después de rechazar la existencia de presuntos planes para atentar contra el proceso democrático, aunque reconoció que pueden haber “pequeños bolsones (grupos)” de militares que podrían “ser utilizados por la clase política”.
“Institucionalmente las Fuerzas Armadas no se prestarán a ningún tipo de intentona golpista”, aseguró el gobernante, quien se reunió el miércoles con la cúpula militar antes de dar a conocer su decisión.
La sorpresiva destitución fue una respuesta a sus opositores, que amenazaban con provocar su caída como ocurrió con Manuel Zelaya en Honduras, dijeron analistas.
“Se instaló el tema de la conspiración y la respuesta a los que lo quieren llevar (a Lugo) a un callejón sin salida fue ésta.
Definitivamente Lugo no quiere seguir los pasos del presidente Zelaya”, afirmó el analista militar Horacio Galeano.
El senador opositor Juan Carlos Galaverna (Partido Colorado) consideró que Lugo hizo los cambios sorpresivos para llevar adelante un plan para copar las Fuerzas Armadas con los mandos medios y convertirlas en una “guardia presidencial al estilo (del presidente venezolano Hugo) Chávez”.