Internacional
Firman Irán, Brasil y Turquía acuerdo para resolver crisis nuclear iraní
El canciller turco consideró que ya no hay necesidad de sanciones contra Irán tras la firma del acuerdo
TEHERÁN, IRÁN (17/MAY/2010).- Irán, en un acuerdo con Turquía y Brasil, aceptó un canje en el extranjero de parte de su uranio levemente enriquecido a cambio de combustible, pero Estados Unidos dijo que esta propuesta no detendrá su intención de endurecer las sanciones contra Teherán.
El anuncio del acuerdo tiene lugar en momentos en que los occidentales buscan que la ONU adopte sanciones reforzadas contra Irán, país sospechoso, a pesar de sus desmentidos, de querer conseguir el arma atómica.
Este acuerdo, fruto de una mediación brasileña y turca, fue firmado por los ministros de Relaciones Exteriores de los tres países en presencia de los presidentes de Irán, Mahmud Ahmadinejad, de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan.
Este proyecto prevé fundamentalmente el envío a Turquía por Irán de mil 200 kilos de su uranio débilmente enriquecido (3.5%), donde será cambiado en el plazo máximo de un año contra 120 kilos de combustible enriquecido a 20% necesario para el reactor de investigación nuclear de Teherán, señaló el portavoz de la cancillería iraní, Ramin Mehmanparast.
Pero Irán, que dejó la pelota en el campo de los occidentales y de Rusia, se mostró determinado a seguir con su programa de enriquecimiento de uranio, una actividad por la que fue sancionado tres veces por el Consejo de Seguridad.
De acuerdo con la agencia de noticias oficial IRNA, Mehmanparast precisó que "Irán continuará enriqueciendo uranio a 20% en su territorio".
En febrero pasado, Irán lanzó la producción de uranio enriquecido a 20%, lo que aceleró la movilización del Grupo de los Seis (EEUU, China, Francia, Gran Bretaña, Rusia, Alemania) y de Rusia para hacer adoptar nuevas sanciones por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Sin rechazar en forma categórica el acuerdo, la Casa Blanca afirmó que "no cambia los pasos que estamos dando para determinar las responsabilidades de Irán por sus obligaciones, que incluye las sanciones". El Departamento de Estado evocó "progresos importantes" en la busca de una resolución.
También señaló que este acuerdo no detendrá su intención de endurecer las sanciones contra Irán por su programa nuclear.
"Tomamos nota de los esfuerzos realizados por Turquía y Brasil", indicó el portavoz de la presidencia estadounidense, Robert Gibbs, subrayando sin embargo que el acuerdo anunciado en Teherán deberá ser "sometido a la AIEA (Agencia Internacional de Energía Atómica) antes de que pueda ser evaluado por la comunidad internacional".
Estados Unidos y sus aliados "aún mantienen graves inquietudes" respecto al expediente nuclear iraní, advirtió este lunes la Casa Blanca.
Rusia saludó el acuerdo, pero consideró necesarias otras consultas antes de responder a las preguntas en suspenso.
Londres consideró que Teherán seguía siendo una "fuente de preocupación", y la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton, dijo que el acuerdo "responde en parte" a lo requerido por la AIEA.
Israel, enemigo jurado de Irán, denunció inmediatamente las "maniobras" de las autoridades iraníes.
Pero para los dos padrinos del acuerdo, el diálogo sigue siendo la única vía para resolver la crisis.
El canciller turco consideró, luego de este acuerdo, que "ya no hay necesidad de sanciones" contra Irán.
El ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Celso Amorim, sostuvo que la propuesta demuestra que "todavía priman la diplomacia y la negociación", destacando que este acuerdo "reconoce el derecho de Irán de utilizar con fines pacíficos la tecnología nuclear y el enriquecimiento de uranio".
El anuncio del acuerdo tiene lugar en momentos en que los occidentales buscan que la ONU adopte sanciones reforzadas contra Irán, país sospechoso, a pesar de sus desmentidos, de querer conseguir el arma atómica.
Este acuerdo, fruto de una mediación brasileña y turca, fue firmado por los ministros de Relaciones Exteriores de los tres países en presencia de los presidentes de Irán, Mahmud Ahmadinejad, de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan.
Este proyecto prevé fundamentalmente el envío a Turquía por Irán de mil 200 kilos de su uranio débilmente enriquecido (3.5%), donde será cambiado en el plazo máximo de un año contra 120 kilos de combustible enriquecido a 20% necesario para el reactor de investigación nuclear de Teherán, señaló el portavoz de la cancillería iraní, Ramin Mehmanparast.
Pero Irán, que dejó la pelota en el campo de los occidentales y de Rusia, se mostró determinado a seguir con su programa de enriquecimiento de uranio, una actividad por la que fue sancionado tres veces por el Consejo de Seguridad.
De acuerdo con la agencia de noticias oficial IRNA, Mehmanparast precisó que "Irán continuará enriqueciendo uranio a 20% en su territorio".
En febrero pasado, Irán lanzó la producción de uranio enriquecido a 20%, lo que aceleró la movilización del Grupo de los Seis (EEUU, China, Francia, Gran Bretaña, Rusia, Alemania) y de Rusia para hacer adoptar nuevas sanciones por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Sin rechazar en forma categórica el acuerdo, la Casa Blanca afirmó que "no cambia los pasos que estamos dando para determinar las responsabilidades de Irán por sus obligaciones, que incluye las sanciones". El Departamento de Estado evocó "progresos importantes" en la busca de una resolución.
También señaló que este acuerdo no detendrá su intención de endurecer las sanciones contra Irán por su programa nuclear.
"Tomamos nota de los esfuerzos realizados por Turquía y Brasil", indicó el portavoz de la presidencia estadounidense, Robert Gibbs, subrayando sin embargo que el acuerdo anunciado en Teherán deberá ser "sometido a la AIEA (Agencia Internacional de Energía Atómica) antes de que pueda ser evaluado por la comunidad internacional".
Estados Unidos y sus aliados "aún mantienen graves inquietudes" respecto al expediente nuclear iraní, advirtió este lunes la Casa Blanca.
Rusia saludó el acuerdo, pero consideró necesarias otras consultas antes de responder a las preguntas en suspenso.
Londres consideró que Teherán seguía siendo una "fuente de preocupación", y la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton, dijo que el acuerdo "responde en parte" a lo requerido por la AIEA.
Israel, enemigo jurado de Irán, denunció inmediatamente las "maniobras" de las autoridades iraníes.
Pero para los dos padrinos del acuerdo, el diálogo sigue siendo la única vía para resolver la crisis.
El canciller turco consideró, luego de este acuerdo, que "ya no hay necesidad de sanciones" contra Irán.
El ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Celso Amorim, sostuvo que la propuesta demuestra que "todavía priman la diplomacia y la negociación", destacando que este acuerdo "reconoce el derecho de Irán de utilizar con fines pacíficos la tecnología nuclear y el enriquecimiento de uranio".