Internacional
Formula EU disposición a negociar con Irán y Corea
El diálogo se desarrollaría en el contexto de una negociación multilateral
WASHINGTON, E.U.- El Gobierno de Estados Unidos anunció su disposición a reanudar con Irán y Corea del Norte las negociaciones sobre los programas nucleares de ambos países. El diálogo se desarrollaría en el contexto de una negociación multilateral y su continuidad dependerá de la postura que adopten los Gobiernos de Teherán y Pyongyang respecto a las peticiones de los países negociadores.
Con respecto a Corea del Norte, el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley aseguró que su país está dispuesto a “entrar en una discusión bilateral con Corea del Norte” y que “es importante definirla apropiadamente”. Crowley ha insistido en que la intención de Estados Unidos es que sea una discusión bilateral “en el contexto de las negociaciones a seis bandas” en un intento porque Corea del Norte vuelva a la mesa de negociaciones para conseguir la desnuclearización del país. Según Crowley, el anuncio no supone un “cambio de política” por que las negociaciones se llevarán a cabo dentro del proceso multilateral.
Con Irán el proceso podría ser un poco más complicado ya que aunque el Gobierno de Washington y los otros negociadores internacionales abordarán el asunto nuclear en su próxima reunión, el Gobierno de Teherán ya ha anunciado que no quiere hablar con ellos al respecto.
En otro frente Estados Unidos prepara una resolución, que presentará al Consejo de Seguridad de la ONU, en la que hace un llamamiento al desarme nuclear de todos los países. El texto convoca a los países firmantes del Tratado de No Proliferación Nuclear de 1970 a reanudar las conversaciones para la reducción de los arsenales y a negociar con vistas a lograr “un tratado sobre el desarme general y completo bajo un control internacional estricto y efectivo”.
Washington espera que el consejo debata el borrador el 24 de septiembre, coincidiendo con el encuentro anual de la Asamblea General, cuando Obama hará su primera aparición en el foro de Naciones Unidas, a la que acudirá el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad. Estados Unidos presidirá el consejo de seguridad durante el mes de septiembre.
Negativa de Teherán
En su última propuesta, el Gobierno iraní se negó a parar de enriquecer uranio y a abrir negociaciones sobre su programa nuclear, pero aceptó sentarse a dialogar sobre “desafíos globales”, como la cooperación económica, la seguridad y la energía nuclear. El Gobierno de Teherán insiste en que su programa atómico tiene fines estrictamente civiles.
El presidente estadounidense, Barack Obama, ha fijado mediados de este mes como el plazo para determinar si Irán acepta su oferta de diálogo y da pasos para cumplir sus obligaciones internacionales. Si concluye que Irán no ha hecho lo suficiente, presionará a favor de un endurecimiento de las sanciones internacionales contra ese país.
Renuencia de Pyongyang
En septiembre de 2005, Corea del Norte aceptó abandonar su programa nuclear a cambio de ayuda internacional en un acuerdo con Corea del Sur, China, Japón, Rusia y Estados Unidos, que comenzó el proceso de negociación a seis bandas. Un proceso del que Pyongyang se desmarcó en abril pasado tras las sanciones del Consejo de Seguridad por su lanzamiento de un cohete de largo alcance. La postura de Washington hasta ahora era que estaba dispuesto a dialogar con Corea del Norte si el régimen comunista se comprometía a volver a las negociaciones a seis bandas y siempre en el marco de estas.
Con respecto a Corea del Norte, el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley aseguró que su país está dispuesto a “entrar en una discusión bilateral con Corea del Norte” y que “es importante definirla apropiadamente”. Crowley ha insistido en que la intención de Estados Unidos es que sea una discusión bilateral “en el contexto de las negociaciones a seis bandas” en un intento porque Corea del Norte vuelva a la mesa de negociaciones para conseguir la desnuclearización del país. Según Crowley, el anuncio no supone un “cambio de política” por que las negociaciones se llevarán a cabo dentro del proceso multilateral.
Con Irán el proceso podría ser un poco más complicado ya que aunque el Gobierno de Washington y los otros negociadores internacionales abordarán el asunto nuclear en su próxima reunión, el Gobierno de Teherán ya ha anunciado que no quiere hablar con ellos al respecto.
En otro frente Estados Unidos prepara una resolución, que presentará al Consejo de Seguridad de la ONU, en la que hace un llamamiento al desarme nuclear de todos los países. El texto convoca a los países firmantes del Tratado de No Proliferación Nuclear de 1970 a reanudar las conversaciones para la reducción de los arsenales y a negociar con vistas a lograr “un tratado sobre el desarme general y completo bajo un control internacional estricto y efectivo”.
Washington espera que el consejo debata el borrador el 24 de septiembre, coincidiendo con el encuentro anual de la Asamblea General, cuando Obama hará su primera aparición en el foro de Naciones Unidas, a la que acudirá el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad. Estados Unidos presidirá el consejo de seguridad durante el mes de septiembre.
Negativa de Teherán
En su última propuesta, el Gobierno iraní se negó a parar de enriquecer uranio y a abrir negociaciones sobre su programa nuclear, pero aceptó sentarse a dialogar sobre “desafíos globales”, como la cooperación económica, la seguridad y la energía nuclear. El Gobierno de Teherán insiste en que su programa atómico tiene fines estrictamente civiles.
El presidente estadounidense, Barack Obama, ha fijado mediados de este mes como el plazo para determinar si Irán acepta su oferta de diálogo y da pasos para cumplir sus obligaciones internacionales. Si concluye que Irán no ha hecho lo suficiente, presionará a favor de un endurecimiento de las sanciones internacionales contra ese país.
Renuencia de Pyongyang
En septiembre de 2005, Corea del Norte aceptó abandonar su programa nuclear a cambio de ayuda internacional en un acuerdo con Corea del Sur, China, Japón, Rusia y Estados Unidos, que comenzó el proceso de negociación a seis bandas. Un proceso del que Pyongyang se desmarcó en abril pasado tras las sanciones del Consejo de Seguridad por su lanzamiento de un cohete de largo alcance. La postura de Washington hasta ahora era que estaba dispuesto a dialogar con Corea del Norte si el régimen comunista se comprometía a volver a las negociaciones a seis bandas y siempre en el marco de estas.