Internacional
Guerrilla colombiana condiciona libertad de periodista
Las FARC liberarán al francés sólo si se abre un debate sobre el papel de la prensa en el conflicto armado
BOGOTÁ, COLOMBIA (08/MAY/2012).- El Ejército de Colombia suspendió sus operaciones contra el frente de las FARC que mantiene cautivo al periodista francés Roméo Langlois, mientras la guerrilla puso ayer una condición para su liberación: abrir un debate sobre el papel de la prensa en el conflicto armado.
“Las operaciones ofensivas sobre el frente 15, ahora sabiendo que ellos lo tienen, están suspendidas, pero no sobre los otros frentes”, dijo a Caracol Radio el comandante de la División de Asalto Aéreo, general Javier Enrique Rey, un día después de que ese grupo confirmara que tiene a Langlois desde el 28 de abril.
El reportero fue retenido por las Fuerzas Armadas Revolucionaras de Colombia (FARC) en medio de un combate entre guerrilleros con policías y militares, a los que Langlois acompañaba para filmar un operativo de destrucción de laboratorios de drogas.
Los hechos ocurrieron en el área rural de La Montañita, en el selvático y sureño departamento de Caquetá, donde hay una importante presencia histórica de las FARC.
“Él estaba acompañándonos en una interdicción y desapareció a raíz de los combates”, explicó el general, al destacar la disposición del Gobierno de encontrarlo y contribuir a su liberación.
“No les vamos a atacar porque no sabemos donde lo tienen”, agregó, al adelantar que buscan “dar libertad a las acciones de las organizaciones internacionales, como la Cruz Roja Internacional, para que lo atiendan, y facilitar que lo puedan liberar”.
La suspensión de las acciones militares coincidió con un nuevo anuncio de la guerrilla, en el que impuso una condición para la liberación del corresponsal de France 24 y Le Figaro, un día después de que informará a través de twitter que ésta se produciría “pronto”.
Las FARC exigieron un debate sobre el rol que debe cumplir la prensa en Colombia al informar sobre el conflicto, en un comunicado divulgado por la agencia Anncol y fechado el 3 de mayo.
“Rómeo Langlois vestía prendas militares del Ejército regular en medio de un combate. Creemos que lo mínimo que puede esperarse para la recuperación de su plena movilidad es la apertura de un amplio debate nacional e internacional sobre la libertad de informar”, expuso la guerrilla.
Y es que para el grupo armado, los periodistas que acompañan al Ejército “no cumplen el propósito imparcial de informar sobre la realidad, sino el de manipular”, por eso se preguntó qué pasaría si un periodista, “con sano criterio informativo”, estuviera con la guerrilla y resultara capturado por el Ejército tras un combate.
Trabajo voluntario
En relación a los hechos que rodearon el secuestro de Langlois, el comandante de las Fuerzas Militares, el general Alejandro Navas, dejó claro que el periodista estaba haciendo un trabajo voluntario y que, antes de participar en la operación, “firmó un documento en donde exonera al Ejército de cualquier responsabilidad”.
Navas remarcó que “no estaba uniformado”, tan sólo portaba un casco y un chaleco antibalas.
Pero el procurador general, Alejandro Ordóñez, profirió hoy un auto “para que se inicien las indagaciones correspondientes y averiguar quién autorizó (la presencia del periodista) y si es cierto que portaba prendas militares”.
“Las operaciones ofensivas sobre el frente 15, ahora sabiendo que ellos lo tienen, están suspendidas, pero no sobre los otros frentes”, dijo a Caracol Radio el comandante de la División de Asalto Aéreo, general Javier Enrique Rey, un día después de que ese grupo confirmara que tiene a Langlois desde el 28 de abril.
El reportero fue retenido por las Fuerzas Armadas Revolucionaras de Colombia (FARC) en medio de un combate entre guerrilleros con policías y militares, a los que Langlois acompañaba para filmar un operativo de destrucción de laboratorios de drogas.
Los hechos ocurrieron en el área rural de La Montañita, en el selvático y sureño departamento de Caquetá, donde hay una importante presencia histórica de las FARC.
“Él estaba acompañándonos en una interdicción y desapareció a raíz de los combates”, explicó el general, al destacar la disposición del Gobierno de encontrarlo y contribuir a su liberación.
“No les vamos a atacar porque no sabemos donde lo tienen”, agregó, al adelantar que buscan “dar libertad a las acciones de las organizaciones internacionales, como la Cruz Roja Internacional, para que lo atiendan, y facilitar que lo puedan liberar”.
La suspensión de las acciones militares coincidió con un nuevo anuncio de la guerrilla, en el que impuso una condición para la liberación del corresponsal de France 24 y Le Figaro, un día después de que informará a través de twitter que ésta se produciría “pronto”.
Las FARC exigieron un debate sobre el rol que debe cumplir la prensa en Colombia al informar sobre el conflicto, en un comunicado divulgado por la agencia Anncol y fechado el 3 de mayo.
“Rómeo Langlois vestía prendas militares del Ejército regular en medio de un combate. Creemos que lo mínimo que puede esperarse para la recuperación de su plena movilidad es la apertura de un amplio debate nacional e internacional sobre la libertad de informar”, expuso la guerrilla.
Y es que para el grupo armado, los periodistas que acompañan al Ejército “no cumplen el propósito imparcial de informar sobre la realidad, sino el de manipular”, por eso se preguntó qué pasaría si un periodista, “con sano criterio informativo”, estuviera con la guerrilla y resultara capturado por el Ejército tras un combate.
Trabajo voluntario
En relación a los hechos que rodearon el secuestro de Langlois, el comandante de las Fuerzas Militares, el general Alejandro Navas, dejó claro que el periodista estaba haciendo un trabajo voluntario y que, antes de participar en la operación, “firmó un documento en donde exonera al Ejército de cualquier responsabilidad”.
Navas remarcó que “no estaba uniformado”, tan sólo portaba un casco y un chaleco antibalas.
Pero el procurador general, Alejandro Ordóñez, profirió hoy un auto “para que se inicien las indagaciones correspondientes y averiguar quién autorizó (la presencia del periodista) y si es cierto que portaba prendas militares”.