Internacional
Italia busca esclarecer el avionazo de Ustica
Roma pide apoyo a Estados Unidos y Francia para investigar el caso del avión que explotó hace 30 años
ROMA, ITALIA (28/JUN/2010).- A 30 años del misterioso accidente de un avión, que costó la vida a 81 personas frente a la isla italiana de Ustica, la fiscalía de Roma pidió a Estados Unidos y Francia apoyo judicial para esclarecer una de las incógnitas de la Guerra Fría.
“Las investigaciones y los procesos hasta ahora celebrados no han permitido aclarar la dinámica del dramático evento, ni de dar con los responsables”, reconoció el presidente italiano, Giorgio Napolitano, en un mensaje a la Asociación de Familiares de las Víctimas de Ustica.
El 27 de junio de 1980 un avión de pasajeros DC-9 de la aerolínea Italvia, que cubría la ruta Bolonia-Palermo, explotó misteriosamente en los aires y desapareció en el mar, entre las islas de Ponza y Ustica, cobrando la vida de 81 personas, 13 de ellas niños.
Para aclarar el caso “Ustica”, la magistratura italiana dedicó la mayor cantidad de recursos financieros de toda la historia judicial del país europeo, ya que a tres décadas de distancia son cuatro las hipótesis sobre el desastre.
La primera y considerada más probable es que el DC-9 fue derribado por un misil, presuntamente disparado por un caza francés, mientras en la zona se desarrollaba una batalla aérea entre aeronaves de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y libias.
La segunda hipótesis habla de una colisión con otro avión, la tercera se refiere a un “derrumbe estructural” y la cuarta a la explosión de una bomba en uno de los baños de la aeronave.
En 2007, el ex presidente Francesco Cossiga, al frente del Gobierno el día de los hechos, reconoció que el avión fue abatido por error por un misil “a resonancia y no a impacto”, disparado por un caza francés, escondido bajo el DC-9 para evitar ser detectado por los radares.
“Las investigaciones y los procesos hasta ahora celebrados no han permitido aclarar la dinámica del dramático evento, ni de dar con los responsables”, reconoció el presidente italiano, Giorgio Napolitano, en un mensaje a la Asociación de Familiares de las Víctimas de Ustica.
El 27 de junio de 1980 un avión de pasajeros DC-9 de la aerolínea Italvia, que cubría la ruta Bolonia-Palermo, explotó misteriosamente en los aires y desapareció en el mar, entre las islas de Ponza y Ustica, cobrando la vida de 81 personas, 13 de ellas niños.
Para aclarar el caso “Ustica”, la magistratura italiana dedicó la mayor cantidad de recursos financieros de toda la historia judicial del país europeo, ya que a tres décadas de distancia son cuatro las hipótesis sobre el desastre.
La primera y considerada más probable es que el DC-9 fue derribado por un misil, presuntamente disparado por un caza francés, mientras en la zona se desarrollaba una batalla aérea entre aeronaves de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y libias.
La segunda hipótesis habla de una colisión con otro avión, la tercera se refiere a un “derrumbe estructural” y la cuarta a la explosión de una bomba en uno de los baños de la aeronave.
En 2007, el ex presidente Francesco Cossiga, al frente del Gobierno el día de los hechos, reconoció que el avión fue abatido por error por un misil “a resonancia y no a impacto”, disparado por un caza francés, escondido bajo el DC-9 para evitar ser detectado por los radares.