Internacional
La joven paraguaya Dalia Scappini continúa desaparecida
Dalis Scappini, quien fue secuestrada mientras se dirigía a su trabajo, continúa como desaparecida; sus captores, se rumora, piden un millón de dólares por su liberación
ASUNCIÓN, PARAGUAY (03/SEP/2011).- A cuatro días de su secuestro, aún se desconoce el paradero de la joven paraguaya Dalia Scappini, de 31 años, cuyos captores habrían pedido una elevada suma de dólares por su liberación.
La Policía Nacional y la Fiscalía Antisecuestro de Paraguay mantienen hermetismo sobre las investigaciones que realizan, al margen de las negociaciones de los familiares, quienes solicitaron a ambas instituciones apartarse del caso, a pedido de los secuestradores.
Scappini es una contadora empleada de una transnacional.
La Fiscalía no mantiene comunicación alguna con la familia Scappini y las investigaciones se realizan en forma independiente a lo que hagan los allegados de Dalia, postura que fue asumida desde un comienzo por el fiscal adjunto antisecuestro, Alejo Vera.
La prioridad, dijo, es "respetar el pedido de la familia, de que la Fiscalía y la Policía se aparten del caso, pero a la vez seguimos investigando sin molestar a los afectados".
Indicó que "la Fiscalía está obligada a seguir con la investigación, pues es un hecho de acción penal pública y nosotros estamos obligados a hacer un seguimiento de este hecho".
El secuestro es atribuido a una banda delictiva, sin relación con el grupo armado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
Durante los dos últimos días se han sucedido manifestaciones organizadas por familiares, amigos y personas deseosas de que Scappini aparezca sana y salva, y que las autoridades extremen esfuerzos para aclarar el plagio.
La noche del viernes, un millar de personas con playeras alusivas a Scappini, velas encendidas y cintas blancas se congregaron frente a la Catedral Metropolitana de Asunción.
Numerosos oradores coincidieron en el anhelo de una pronta liberación de la joven, que desapareció el pasado martes mientras se dirigía a su trabajo.
Pese a que nadie quiere citar cifras, medios de prensa locales publicaron que los delincuentes exigen cerca de un millón de dólares, suma que fuentes familiares dijeron no poseer.
La Policía Nacional y la Fiscalía Antisecuestro de Paraguay mantienen hermetismo sobre las investigaciones que realizan, al margen de las negociaciones de los familiares, quienes solicitaron a ambas instituciones apartarse del caso, a pedido de los secuestradores.
Scappini es una contadora empleada de una transnacional.
La Fiscalía no mantiene comunicación alguna con la familia Scappini y las investigaciones se realizan en forma independiente a lo que hagan los allegados de Dalia, postura que fue asumida desde un comienzo por el fiscal adjunto antisecuestro, Alejo Vera.
La prioridad, dijo, es "respetar el pedido de la familia, de que la Fiscalía y la Policía se aparten del caso, pero a la vez seguimos investigando sin molestar a los afectados".
Indicó que "la Fiscalía está obligada a seguir con la investigación, pues es un hecho de acción penal pública y nosotros estamos obligados a hacer un seguimiento de este hecho".
El secuestro es atribuido a una banda delictiva, sin relación con el grupo armado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
Durante los dos últimos días se han sucedido manifestaciones organizadas por familiares, amigos y personas deseosas de que Scappini aparezca sana y salva, y que las autoridades extremen esfuerzos para aclarar el plagio.
La noche del viernes, un millar de personas con playeras alusivas a Scappini, velas encendidas y cintas blancas se congregaron frente a la Catedral Metropolitana de Asunción.
Numerosos oradores coincidieron en el anhelo de una pronta liberación de la joven, que desapareció el pasado martes mientras se dirigía a su trabajo.
Pese a que nadie quiere citar cifras, medios de prensa locales publicaron que los delincuentes exigen cerca de un millón de dólares, suma que fuentes familiares dijeron no poseer.