Internacional
La paz llegará antes de lo que se piensa
Muhamad Dajani asegura que el Gobierno israelí debe apoyar la petición de los palestinos y así comenzar las negociaciones
JERUSALÉN, ISRAEL (03/OCT/2011).- Mohamad Dajani, catedrático palestino de Ciencias Políticas en la Universidad Al Queds y fundador del movimiento Wasatía que apoya un camino intermedio entre el secularismo y el fundamentalismo islámico, está seguro: “La paz entre israelíes y palestinos llegará antes de lo que pensamos”.
— La Autoridad Nacional Palestina (ANP) decidió ir a la ONU a pedir reconocimiento de un Estado independiente. ¿Cree que algo cambiará en el terreno, en la práctica? ¿Y puede entender las críticas de Israel a esta iniciativa?
— Veo una situación en la que hay una gran desesperación del lado palestino y al liderazgo le preocupa que ese enojo sea expresado contra la Autoridad Palestina y no contra Israel… y por lo tanto quieren canalizar ese enojo hacia “el de afuera”. Así veo yo el trasfondo de este paso. Al comienzo creo que no pensaban que habría reacciones como las que ha habido.
Cuando (el fallecido líder) Yasser Arafat declaró el Estado palestino en noviembre del 88, 122 Estados dieron su reconocimiento. Pero esta vez, Israel aclaró en forma terminante que se opone porque es algo unilateral y que esto debe hacerse a través de negociaciones.
Cuanto más avanzó el Gobierno palestino con la idea y cuanto más se opuso Israel a la misma, más sintió el pueblo la necesidad de apoyar a la Autoridad Palestina, por lo cual ésta ya no podía dar marcha atrás.
— Y no es secreto que el propio primer ministro Salam Fayyad se manifestó abiertamente contra esta iniciativa unilateral
— Así es. Pero la ANP no puede dar marcha atrás, porque si lo hacen el pueblo los criticará y atacará. Creo que del lado israelí tendría que haber un enfoque más abierto, deberían dar más espacio a los palestinos.
Personalmente creo que negociar con un Estado es mucho mejor que hacerlo con la Autoridad (Nacional) Palestina, y más duradero. Mi consejo al Gobierno israelí habría sido apoyar esta iniciativa por un Estado y así iniciar negociaciones con él. Habría sido mucho mejor porque eso evita, por ejemplo, que se negocie con la ANP y luego venga la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) a decir que no está de acuerdo, o salga una instancia a decir que no es representativo... Si se negocia con el Estado, habría otra responsabilidad, también de la comunidad internacional. Por eso yo diría inclusive que los israelíes tendrían que haber tomado la iniciativa de apoyar este paso y eso los habría presentado en forma muy positiva ante el mundo. Pero esto ya está y ahora hay que mirar hacia adelante y ver cómo garantizar que todos ganen de esto.
— ¿Con el movimiento Wasatía?
— Justamente. Hay que encontrar la forma de satisfacer a las dos partes. Creo que en este particular, las preocupaciones de Israel no son justificadas. Israel dice, por ejemplo, que después de la ONU los palestinos van a alegar que son un Estado ocupado, pero el hecho es la ocupación e Israel mismo ha dicho que quiere terminarla y que quiere la fórmula de dos Estados. Es una idea popular, la de los dos Estados, entre los propios israelíes, para solucionar el conflicto. Creo que todos los otros temas pueden ser resueltos si hay buena voluntad de las dos partes.
— ¿Por ejemplo?
— Jerusalén, por ejemplo. Veo dos ciudades: la religiosa y la municipal. La religiosa es la Ciudad Vieja y eso es Jerusalén, para todos. Podemos hacer un status quo especial para esa zona, sea internacional o algo que permita acceso a judíos, musulmanes y cristianos, sin limitación, a los lugares sagrados, con la soberanía en manos de Dios. La parte administrativa puede arreglarse. Lo municipal puede dividirse entre una ciudad israelí y una palestina. De hecho, también hoy está dividida sicológicamente, aunque no haya fronteras que la separen.
— Hay dos temas concretos que causan preocupación en Israel. Uno es la Franja de Gaza gobernada por Hamas —y sabemos que el tema del acuerdo de reconciliación palestina no es exactamente un paso para que Hamas se sume a una política de paz de la ANP—. El otro es algo que el propio líder palestino Mahmud Abbas confirmó hace pocos días: la negativa terminante a reconocer a Israel como Estado judío… ¿Cómo ve usted estos puntos?
— Creo que se puede lidiar con el tema de Hamas promoviendo un mensaje de moderación y trabajando por una opción negociadora.
— ¿Usted cree que la élite, gente como usted, el liderazgo, los intelectuales, comprenden que Israel no podrá volver a las líneas del 67?
— Creo que sí y que se comprende que se negociará unos cambios. O sea, como dijo Obama: “líneas del 67, con cambios. Las cosas cambian... y no estamos en los 60”.
— ¿Realmente ve usted la paz llegando a esta zona?
— Sí, creo que la paz llegará antes de lo que pensamos... ¿Qué queremos? Vivir en paz y seguridad. Como israelí, esto es lo que usted quiere, y como palestino, esto es también lo que yo quiero. Por esto creo que toda esta sicología del temor desaparecerá. Sé que los radicales quieren que creamos que la paz es imposible, que la única opción es o ustedes o nosotros.
FRASE
''Estoy seguro de que la opción posible para el conflicto no es ‘o’, sino ‘y’. Ustedes ‘y’ nosotros, en paz. De lo contrario, sería inmoral ''
''Israel nunca imaginó que la Autoridad Nacional Palestina tendría tanto apoyo en la ONU, por eso debió haber aceptado la solicitud ''
Mohamad Dajani, catedrático palestino.
— La Autoridad Nacional Palestina (ANP) decidió ir a la ONU a pedir reconocimiento de un Estado independiente. ¿Cree que algo cambiará en el terreno, en la práctica? ¿Y puede entender las críticas de Israel a esta iniciativa?
— Veo una situación en la que hay una gran desesperación del lado palestino y al liderazgo le preocupa que ese enojo sea expresado contra la Autoridad Palestina y no contra Israel… y por lo tanto quieren canalizar ese enojo hacia “el de afuera”. Así veo yo el trasfondo de este paso. Al comienzo creo que no pensaban que habría reacciones como las que ha habido.
Cuando (el fallecido líder) Yasser Arafat declaró el Estado palestino en noviembre del 88, 122 Estados dieron su reconocimiento. Pero esta vez, Israel aclaró en forma terminante que se opone porque es algo unilateral y que esto debe hacerse a través de negociaciones.
Cuanto más avanzó el Gobierno palestino con la idea y cuanto más se opuso Israel a la misma, más sintió el pueblo la necesidad de apoyar a la Autoridad Palestina, por lo cual ésta ya no podía dar marcha atrás.
— Y no es secreto que el propio primer ministro Salam Fayyad se manifestó abiertamente contra esta iniciativa unilateral
— Así es. Pero la ANP no puede dar marcha atrás, porque si lo hacen el pueblo los criticará y atacará. Creo que del lado israelí tendría que haber un enfoque más abierto, deberían dar más espacio a los palestinos.
Personalmente creo que negociar con un Estado es mucho mejor que hacerlo con la Autoridad (Nacional) Palestina, y más duradero. Mi consejo al Gobierno israelí habría sido apoyar esta iniciativa por un Estado y así iniciar negociaciones con él. Habría sido mucho mejor porque eso evita, por ejemplo, que se negocie con la ANP y luego venga la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) a decir que no está de acuerdo, o salga una instancia a decir que no es representativo... Si se negocia con el Estado, habría otra responsabilidad, también de la comunidad internacional. Por eso yo diría inclusive que los israelíes tendrían que haber tomado la iniciativa de apoyar este paso y eso los habría presentado en forma muy positiva ante el mundo. Pero esto ya está y ahora hay que mirar hacia adelante y ver cómo garantizar que todos ganen de esto.
— ¿Con el movimiento Wasatía?
— Justamente. Hay que encontrar la forma de satisfacer a las dos partes. Creo que en este particular, las preocupaciones de Israel no son justificadas. Israel dice, por ejemplo, que después de la ONU los palestinos van a alegar que son un Estado ocupado, pero el hecho es la ocupación e Israel mismo ha dicho que quiere terminarla y que quiere la fórmula de dos Estados. Es una idea popular, la de los dos Estados, entre los propios israelíes, para solucionar el conflicto. Creo que todos los otros temas pueden ser resueltos si hay buena voluntad de las dos partes.
— ¿Por ejemplo?
— Jerusalén, por ejemplo. Veo dos ciudades: la religiosa y la municipal. La religiosa es la Ciudad Vieja y eso es Jerusalén, para todos. Podemos hacer un status quo especial para esa zona, sea internacional o algo que permita acceso a judíos, musulmanes y cristianos, sin limitación, a los lugares sagrados, con la soberanía en manos de Dios. La parte administrativa puede arreglarse. Lo municipal puede dividirse entre una ciudad israelí y una palestina. De hecho, también hoy está dividida sicológicamente, aunque no haya fronteras que la separen.
— Hay dos temas concretos que causan preocupación en Israel. Uno es la Franja de Gaza gobernada por Hamas —y sabemos que el tema del acuerdo de reconciliación palestina no es exactamente un paso para que Hamas se sume a una política de paz de la ANP—. El otro es algo que el propio líder palestino Mahmud Abbas confirmó hace pocos días: la negativa terminante a reconocer a Israel como Estado judío… ¿Cómo ve usted estos puntos?
— Creo que se puede lidiar con el tema de Hamas promoviendo un mensaje de moderación y trabajando por una opción negociadora.
— ¿Usted cree que la élite, gente como usted, el liderazgo, los intelectuales, comprenden que Israel no podrá volver a las líneas del 67?
— Creo que sí y que se comprende que se negociará unos cambios. O sea, como dijo Obama: “líneas del 67, con cambios. Las cosas cambian... y no estamos en los 60”.
— ¿Realmente ve usted la paz llegando a esta zona?
— Sí, creo que la paz llegará antes de lo que pensamos... ¿Qué queremos? Vivir en paz y seguridad. Como israelí, esto es lo que usted quiere, y como palestino, esto es también lo que yo quiero. Por esto creo que toda esta sicología del temor desaparecerá. Sé que los radicales quieren que creamos que la paz es imposible, que la única opción es o ustedes o nosotros.
FRASE
''Estoy seguro de que la opción posible para el conflicto no es ‘o’, sino ‘y’. Ustedes ‘y’ nosotros, en paz. De lo contrario, sería inmoral ''
''Israel nunca imaginó que la Autoridad Nacional Palestina tendría tanto apoyo en la ONU, por eso debió haber aceptado la solicitud ''
Mohamad Dajani, catedrático palestino.