Internacional
Ministros de Defensa niegan lazos con las FARC
Ministros de Defensa de los dos países se reunieron para dialogar sobre control de cultivos ilícitos de coca en frontera
CUCUTA, COLOMBIA (10/FEB/2012).- Colombia y Venezuela acordaron el viernes un nuevo mecanismo binacional para controlar los cultivos ilícitos de coca en la frontera, en la primera cita en años de los ministros de Defensa de ambas naciones, pero en la que el titular venezolano Henry Rangel aprovechó para desvirtuar los señalamientos de que tiene nexos con las FARC.
Los ministros venezolanos de Defensa, general en jefe Henry Rangel Silva, y de Relaciones Interiores, Tareck El Aissami, catalogaron como una "furiosa campaña" contra el gobierno del presidente Hugo Chávez, las acusaciones según las cuales el jefe de la cartera castrense está vinculado con las guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
A "la mentira no se le puede presentar pruebas porque la mentira no tiene pies", dijo Rangel al ser consultado en una conferencia conjunta con su colega colombiano Juan Carlos Pinzón sobre los supuestos encuentros con jefes rebeldes. Atribuyó tales afirmaciones a "furiosas campaña de injuria y difamación".
Pinzón, quien en consonancia con el gobierno de Juan Manuel Santos ha mantenido silencio frente a esas afirmaciones formuladas incluso por funcionarios del estadounidense Departamento de Estado, respondió con la diplomacia prevaleciente en el gobierno de Bogotá y sostuvo que su interés se centra en los resultados concretos de la interacción entre los gobiernos, pues a través de éstos que se construye la confianza.
Fue Pinzón quien dijo que era "francamente... un hecho sin precedentes" el acuerdo alcanzado en la jornada de tener un sistema en la frontera para monitorear cultivos ilícitos.
Colombia cuenta con unas 62 mil hectáreas de coca, un arbusto del cual se extrae cocaína al someterlo a un proceso especial, según datos de las Naciones Unidas para el 2010. De esa área, al menos mil 800 hectáreas están en Norte de Santander y otras 247 en Arauca, dos departamentos fronterizos con Venezuela, según la ONU.
El Aissami dijo que a Venezuela le interesa evitar que esos cultivos migren hacia su territorio, que hasta ahora ha permanecido libre de los mismos, siempre según el informe de la ONU sobre la materia.
"En razón de los grandes avances y de los resultados eficientes que han tenido las autoridades de Colombia (en la reducción de los cultivos) sabemos que eso puede tener (como) consecuencia... (el) desplazamiento de estas organizaciones criminales hacia otros territorios y queremos desde ya dar las acciones tempranas para evitar" que entren a Venezuela, dijo El Aissami.
Ninguno de los funcionarios precisó a partir de cuándo operará el sistema y si se basará en el colombiano, que usa fotos satelitales, o si Venezuela creará uno aparte.
En cuando al protocolo sobre secuestros, Rangel y Pinzón dijeron que se trata de que los dos países estén informados sobre a quién y dónde alertar en caso de que se produzca un plagio.
También dijeron que siguen trabajando en una base de datos binacional sobre criminales.
El ministro venezolano de relaciones interiores agradeció la captura de un ciudadano venezolano identificado como Miguel Antonio Partidas, de 28 años, que estaba prófugo desde el 2008 por el asesinato de un fiscal antidrogas y cuya captura en Maicao, en el norteño departamento colombiano de La Guajira, limítrofe con Venezuela, fue informada en la jornada por la policía local.
También anunciaron un intercambio entre delegaciones que irán viajarán a inicios de marzo para conocer los programas de prevención y tratamiento de adictos a las drogas correspondientes a cada país.
Tras el encuentro en Cúcuta, capital de Norte de Santander, los dos ministros sostuvieron una segunda reunión en la ciudad venezolana de san Cristóbal en horas de la tarde.
"Ha sido una jornada de mucho importancia, hemos revisado todos los acuerdos de cooperación para la lucha contra el trafico ilícito de drogas, (los cuales) poco a poco han venido arrojando resultados que redundan en la paz", dijo El Aissami a la prensa en San Cristóbal. "En el último año de trabajo hemos obtenido resultados como nunca antes".
Pinzón destacó que los acuerdos buscan cerrarle el paso a los grupos delictivos y evitar que usen la frontera como refugio.
Se mostró satisfecho por los resultados iniciales y destacó la necesidad que se afinen y se fortalezcan las labores de coordinación entre los cuerpos de seguridad de ambos países.
La captura y desarticulación de grupos criminales ocurridos en meses recientes "demuestra que en la medida que se le cierra el paso al crimen, en la medida que los gobiernos vamos estableciendo vínculos de confianza, vínculos de coordinación, estos redundan en resultados"
Al ser preguntado si la coordinación binacional incluía combatir a los grupos rebeldes colombianos, El Aissami expresó que "cualquier grupo que esté al margen de la ley. Cualquier información que nos han dado de grupos irregulares, de organizaciones del narcotráfico, de bandas criminales, las hemos atendido, como en efecto lo hemos demostrado".
Vicente Torrijos, politólogo y profesor de la Universidad del Rosario, estimó que la cita solo tiene un valor simbólico porque subsisten problemas de fondo, como la actividad del narcotráfico en Venezuela.
Torrijos citó como ejemplo que desde el año pasado los dos países tienen convenios firmados para combatir el tráfico de narcóticos, pese a lo cual, grupos no gubernamentales en Estados Unidos como el Centro para Política Internacional y la Oficina en Washington para América Latina destacan que desde 2007 la mayoría de los vuelos ilegales cargados de drogas salen desde Venezuela y no de Colombia.
Según Torrijos, las capturas de colombianos realizadas en Venezuela son para "consolidar esa percepción en la sociedad que sí hay colaboración" pero en realidad en los sectores oficiales de Venezuela simpatizan y colaboran con las guerrillas, algo que las autoridades de Caracas rechazan.
Los ministros venezolanos de Defensa, general en jefe Henry Rangel Silva, y de Relaciones Interiores, Tareck El Aissami, catalogaron como una "furiosa campaña" contra el gobierno del presidente Hugo Chávez, las acusaciones según las cuales el jefe de la cartera castrense está vinculado con las guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
A "la mentira no se le puede presentar pruebas porque la mentira no tiene pies", dijo Rangel al ser consultado en una conferencia conjunta con su colega colombiano Juan Carlos Pinzón sobre los supuestos encuentros con jefes rebeldes. Atribuyó tales afirmaciones a "furiosas campaña de injuria y difamación".
Pinzón, quien en consonancia con el gobierno de Juan Manuel Santos ha mantenido silencio frente a esas afirmaciones formuladas incluso por funcionarios del estadounidense Departamento de Estado, respondió con la diplomacia prevaleciente en el gobierno de Bogotá y sostuvo que su interés se centra en los resultados concretos de la interacción entre los gobiernos, pues a través de éstos que se construye la confianza.
Fue Pinzón quien dijo que era "francamente... un hecho sin precedentes" el acuerdo alcanzado en la jornada de tener un sistema en la frontera para monitorear cultivos ilícitos.
Colombia cuenta con unas 62 mil hectáreas de coca, un arbusto del cual se extrae cocaína al someterlo a un proceso especial, según datos de las Naciones Unidas para el 2010. De esa área, al menos mil 800 hectáreas están en Norte de Santander y otras 247 en Arauca, dos departamentos fronterizos con Venezuela, según la ONU.
El Aissami dijo que a Venezuela le interesa evitar que esos cultivos migren hacia su territorio, que hasta ahora ha permanecido libre de los mismos, siempre según el informe de la ONU sobre la materia.
"En razón de los grandes avances y de los resultados eficientes que han tenido las autoridades de Colombia (en la reducción de los cultivos) sabemos que eso puede tener (como) consecuencia... (el) desplazamiento de estas organizaciones criminales hacia otros territorios y queremos desde ya dar las acciones tempranas para evitar" que entren a Venezuela, dijo El Aissami.
Ninguno de los funcionarios precisó a partir de cuándo operará el sistema y si se basará en el colombiano, que usa fotos satelitales, o si Venezuela creará uno aparte.
En cuando al protocolo sobre secuestros, Rangel y Pinzón dijeron que se trata de que los dos países estén informados sobre a quién y dónde alertar en caso de que se produzca un plagio.
También dijeron que siguen trabajando en una base de datos binacional sobre criminales.
El ministro venezolano de relaciones interiores agradeció la captura de un ciudadano venezolano identificado como Miguel Antonio Partidas, de 28 años, que estaba prófugo desde el 2008 por el asesinato de un fiscal antidrogas y cuya captura en Maicao, en el norteño departamento colombiano de La Guajira, limítrofe con Venezuela, fue informada en la jornada por la policía local.
También anunciaron un intercambio entre delegaciones que irán viajarán a inicios de marzo para conocer los programas de prevención y tratamiento de adictos a las drogas correspondientes a cada país.
Tras el encuentro en Cúcuta, capital de Norte de Santander, los dos ministros sostuvieron una segunda reunión en la ciudad venezolana de san Cristóbal en horas de la tarde.
"Ha sido una jornada de mucho importancia, hemos revisado todos los acuerdos de cooperación para la lucha contra el trafico ilícito de drogas, (los cuales) poco a poco han venido arrojando resultados que redundan en la paz", dijo El Aissami a la prensa en San Cristóbal. "En el último año de trabajo hemos obtenido resultados como nunca antes".
Pinzón destacó que los acuerdos buscan cerrarle el paso a los grupos delictivos y evitar que usen la frontera como refugio.
Se mostró satisfecho por los resultados iniciales y destacó la necesidad que se afinen y se fortalezcan las labores de coordinación entre los cuerpos de seguridad de ambos países.
La captura y desarticulación de grupos criminales ocurridos en meses recientes "demuestra que en la medida que se le cierra el paso al crimen, en la medida que los gobiernos vamos estableciendo vínculos de confianza, vínculos de coordinación, estos redundan en resultados"
Al ser preguntado si la coordinación binacional incluía combatir a los grupos rebeldes colombianos, El Aissami expresó que "cualquier grupo que esté al margen de la ley. Cualquier información que nos han dado de grupos irregulares, de organizaciones del narcotráfico, de bandas criminales, las hemos atendido, como en efecto lo hemos demostrado".
Vicente Torrijos, politólogo y profesor de la Universidad del Rosario, estimó que la cita solo tiene un valor simbólico porque subsisten problemas de fondo, como la actividad del narcotráfico en Venezuela.
Torrijos citó como ejemplo que desde el año pasado los dos países tienen convenios firmados para combatir el tráfico de narcóticos, pese a lo cual, grupos no gubernamentales en Estados Unidos como el Centro para Política Internacional y la Oficina en Washington para América Latina destacan que desde 2007 la mayoría de los vuelos ilegales cargados de drogas salen desde Venezuela y no de Colombia.
Según Torrijos, las capturas de colombianos realizadas en Venezuela son para "consolidar esa percepción en la sociedad que sí hay colaboración" pero en realidad en los sectores oficiales de Venezuela simpatizan y colaboran con las guerrillas, algo que las autoridades de Caracas rechazan.