Internacional
Nuevo pozo de alivio en el Golfo estaría listo a mediados de agosto
Perforar de costado hasta el revestimiento del pozo original requiere taladrar a través de más de tres 960 metros de roca
NUEVA ORLEANS, ESTADOS UNIDOS (25/JUN/2010).- La petrolera aseguró que sus planes para completar un pozo de alivio, la mayor esperanza para detener el derrame de crudo en el Golfo de México, marchan bien y que posiblemente sea concluido durante la primera mitad de agosto.
A pesar de ello, las acciones de British Petroleum perdieron terreno por los crecientes costos del desastre y la incapacidad de la compañía para detener la fuga con más prontitud.
Simultáneamente, se formó en el Caribe la primera depresión tropical de la temporada del Atlántico, acentuando las preocupaciones de qué podría ocurrir a los esfuerzos por contener el petróleo si el mal clima obliga a BP a abandonarlos. Aún es muy pronto para determinar exactamente cuál podría ser la ruta de la tormenta y cómo podría afectar al petróleo en la superficie y las profundidades del Golfo de México.
El equipo que ha estado perforando el pozo de alivio desde principios de mayo efectuó una prueba para confirmar que va en el camino correcto, empleando una herramienta que detecta el campo magnético alrededor de la tubería de revestimiento del pozo original que explotó.
"La traducción para el lego es: 'Estamos donde pensábamos que estábamos''', dijo Bill Salvin, portavoz de BP.
Se requiere efectuar varias pruebas de ese tipo, ya que el perforar de costado hasta el revestimiento del pozo original requiere taladrar a través de más de tres 960 metros de roca para alcanzar un blanco de 22 centímetrosde diámetro, aproximadamente del tamaño de un plato extendido.
Una vez que el nuevo pozo llegue hasta el que está roto, BP tiene pensado inyectar lodo para perforaciones pesadas con el fin de detener el flujo de petróleo y sellarlo con cemento.
A pesar de las noticias alentadoras, las acciones de la empresa retrocedieron el viernes el 6% en Nueva York a su nivel más bajo en 14 años al darse a conocer que la compañía ya ha gastado dos mil 350 millones de dólares en enfrentar el desastre.
BP ha perdido más de 100 mil millones de dólares en valor de mercado desde que explotó su plataforma petrolera Deepwater Horizon el 20 de abril, y ahora sus acciones valen menos de la mitad de los aproximadamente 60 dólares en que se vendían el día de la explosión.
Mientras tanto, los meteorólogos y la compañía mantenían un ojo en la depresión tropical con vientos de hasta 56 kilómetros por hora en el Atlántico. Los meteorólogos pronosticaron que se fortalecería hasta convertirse en una tormenta tropical y llegaría a la península de Yucatán en México para el sábado en la noche.
Las playas de la Florida presentaban más manchas espesas del enorme derrame, como si los habitantes de las costas necesitaran que se les recuerde su frustración por los esfuerzos fallidos para detener el flujo de crudo.
Las autoridades cerraron el jueves un tramo en la playa de Pensacola, no lejos de la frontera con Alabama, debido a que las manchas de petróleo llegaron a la costa. Una gran mancha de crudo entró a la sonda de Misisipí, un estado que hasta entonces se había salvado de las repercusiones del derrame.
Mientras tanto, el embudo que recupera el petróleo del pozo fue colocado de nuevo luego de que el miércoles tuvieron que retirarlo tras el choque de un robot submarino contra él.
Aun antes de este contratiempo, las peores estimaciones del gobierno sugerían que el embudo y otros equipos estaban capturando menos de la mitad del petróleo que se fuga por el lecho marino.
Los pronunciamientos de BP acerca de cuán pronto podría recolectar más del crudo "carecen de toda credibilidad'', dijo John Young, concejal del distrito de Jefferson. El último incidente muestra que "en verdad no están a la altura de la tarea y tenemos más noticias malas que buenas''.
Los directivos de la empresa dijeron que compartían ese sentir y que planeaban hacer más.
"Para BP, la intención es restaurar el Golfo a como estaba antes de que esto ocurriera'', declaró en Washington el director gerente de BP PLC, Bob Dudley, a cargo de las operaciones de la empresa sobre el derrame.
A pesar de ello, las acciones de British Petroleum perdieron terreno por los crecientes costos del desastre y la incapacidad de la compañía para detener la fuga con más prontitud.
Simultáneamente, se formó en el Caribe la primera depresión tropical de la temporada del Atlántico, acentuando las preocupaciones de qué podría ocurrir a los esfuerzos por contener el petróleo si el mal clima obliga a BP a abandonarlos. Aún es muy pronto para determinar exactamente cuál podría ser la ruta de la tormenta y cómo podría afectar al petróleo en la superficie y las profundidades del Golfo de México.
El equipo que ha estado perforando el pozo de alivio desde principios de mayo efectuó una prueba para confirmar que va en el camino correcto, empleando una herramienta que detecta el campo magnético alrededor de la tubería de revestimiento del pozo original que explotó.
"La traducción para el lego es: 'Estamos donde pensábamos que estábamos''', dijo Bill Salvin, portavoz de BP.
Se requiere efectuar varias pruebas de ese tipo, ya que el perforar de costado hasta el revestimiento del pozo original requiere taladrar a través de más de tres 960 metros de roca para alcanzar un blanco de 22 centímetrosde diámetro, aproximadamente del tamaño de un plato extendido.
Una vez que el nuevo pozo llegue hasta el que está roto, BP tiene pensado inyectar lodo para perforaciones pesadas con el fin de detener el flujo de petróleo y sellarlo con cemento.
A pesar de las noticias alentadoras, las acciones de la empresa retrocedieron el viernes el 6% en Nueva York a su nivel más bajo en 14 años al darse a conocer que la compañía ya ha gastado dos mil 350 millones de dólares en enfrentar el desastre.
BP ha perdido más de 100 mil millones de dólares en valor de mercado desde que explotó su plataforma petrolera Deepwater Horizon el 20 de abril, y ahora sus acciones valen menos de la mitad de los aproximadamente 60 dólares en que se vendían el día de la explosión.
Mientras tanto, los meteorólogos y la compañía mantenían un ojo en la depresión tropical con vientos de hasta 56 kilómetros por hora en el Atlántico. Los meteorólogos pronosticaron que se fortalecería hasta convertirse en una tormenta tropical y llegaría a la península de Yucatán en México para el sábado en la noche.
Las playas de la Florida presentaban más manchas espesas del enorme derrame, como si los habitantes de las costas necesitaran que se les recuerde su frustración por los esfuerzos fallidos para detener el flujo de crudo.
Las autoridades cerraron el jueves un tramo en la playa de Pensacola, no lejos de la frontera con Alabama, debido a que las manchas de petróleo llegaron a la costa. Una gran mancha de crudo entró a la sonda de Misisipí, un estado que hasta entonces se había salvado de las repercusiones del derrame.
Mientras tanto, el embudo que recupera el petróleo del pozo fue colocado de nuevo luego de que el miércoles tuvieron que retirarlo tras el choque de un robot submarino contra él.
Aun antes de este contratiempo, las peores estimaciones del gobierno sugerían que el embudo y otros equipos estaban capturando menos de la mitad del petróleo que se fuga por el lecho marino.
Los pronunciamientos de BP acerca de cuán pronto podría recolectar más del crudo "carecen de toda credibilidad'', dijo John Young, concejal del distrito de Jefferson. El último incidente muestra que "en verdad no están a la altura de la tarea y tenemos más noticias malas que buenas''.
Los directivos de la empresa dijeron que compartían ese sentir y que planeaban hacer más.
"Para BP, la intención es restaurar el Golfo a como estaba antes de que esto ocurriera'', declaró en Washington el director gerente de BP PLC, Bob Dudley, a cargo de las operaciones de la empresa sobre el derrame.