Internacional

Nuevos bríos para la añorada paz en Colombia

Con Cuba y Noruega como países garantes, Bogotá y las FARC comienzan diálogos para poner fina cinco décadas de violencia

BOGOTÁ, COLOMBIA (15/OCT/2012).- Terminar con cinco décadas de conflicto armado bien vale un undécimo intento.

La añorada paz que exige el pueblo colombiano sentará en la mesa de las negociaciones al Gobierno y a la guerrilla de las FARC, este semana en Oslo, capital de Noruega.

Si en los anteriores 10 diálogos con distintos células de alzados no se pudo acabar por completo con la violencia que representan los grupos armados, esta vez hay circunstancias que hacen suponer que la paz no está tan lejos.

El 26 de septiembre en la 67a. Asamblea General de la ONU, Juan Manuel Santos, mandatario de Colombia, presentó el proceso de pacificación con las FARC, y confió en regresar en un año con un acuerdo.

Este “nuevo y especial momento” que mencionó Santos ante delegados de más de 180 países, tiene su basamento en la debilidad de los rebeldes, lo que puede vislumbrar el fin de la época de las grandes guerrillas en América Latina.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fueron fundadas en 1964 por un puñado de campesinos liberales, que se adhirieron al marxismo bajo el liderazgo de Pedro Antonio Marín, más conocido como “Manuel Marulanda Vélez” o “Tirofijo”.

En la década de 1980, llegaron a tener hasta 20 mil guerrilleros en 108 frentes desplegados en casi todo el país, incluso a las afueras de Bogotá.

Pero actualmente esta guerrilla se encuentra reducida a unos nueve mil 200  combatientes, confinados en las zonas rurales más apartadas, luego de haber sido combatida frontalmente durante la última década por el Gobierno colombiano, que ha contado para ello con la ayuda de Estados Unidos a través del Plan Colombia, al calor de la “guerra contra el terrorismo” lanzada por Washington tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Para el politólogo León Valencia, director de la Corporación Nuevo Arco Iris, especializada en el conflicto armado, las FARC, que durante años marcaron la política colombiana, son hoy en día “la expresión de una fuerza marginal”.

Las FARC son actualmente “un ejército de origen campesino que se ha aislado de la sociedad colombiana y mantiene un fuerte vínculo con el narcotráfico. Se trata de un ejército golpeado y debilitado que sabe que necesita la mesa de diálogo”, dijo Javier Ciurlizza, director regional del instituto de análisis de conflictos Crisis Group

Las FARC ya no cuentan con el liderazgo de “Marulanda”, fallecido en 2008 por causas naturales, ni con su primer sustituto, “Alfonso Cano”, reconocido por el presidente Juan Manuel Santos como el impulsor de los diálogos.

Cano falleció hace casi un año en un bombardeo militar y fue relevado por Timoleón Jiménez, “Timochenko”, quien mantuvo los contactos secretos con el Gobierno.

Gobierno y guerrilla convinieron durante meses de conversaciones secretas en La Habana una agenda de cinco puntos a discutir: política de desarrollo rural, participación política, drogas ilícitas, fin del conflicto y víctimas.

El equipo negociador actual muestra a unos comandantes guerrilleros ya entre los 50 y 60 años de edad, con planteamientos mucho más moderados que en los tres anteriores intentos de paz, el último de ellos fracasado hace una década cuando se encontraban en su momento de mayor fortaleza.

Las negociaciones de Oslo son un buen principio para que los colombianos sueñen en recobrar la paz quebrantada por 50 años.

¿Y el ELN?


A juicio de sectores políticos, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla activa en Colombia, es un actor importante del conflicto armado interno que debería ser incluido en los diálogos de paz entre el Gobierno y las FARC.

La Corporación Arco Iris, cree que en este momento se está “cocinando otra mesa de negociación” entre el gobierno del presidente Santos y el ELN, liderado por el jefe guerrillero Nicolás Gabino, alias “Gabino”.

El ELN nació como fuerza irregular en 1964, cuando un grupo de 16 hombres, liderados por Fabio Vásquez Castaño, comenzaron a actuar en una zona rural ubicada entre los municipios nororientales de San Vicente y Carmen de Chucurí.

Con información de Reuters/AFP/EFE

CRONOLOGÍA

1981


El Gobierno del ex presidente liberal Julio César Turbay creó una comisión de paz para iniciar conversaciones con la guerrilla. El ex presidente Carlos Lleras Restrepo, quien tenía la misión de liderar el proceso, renunció con el argumento de que no lo dejaron establecer contactos con la insurgencia.

1982

El entonces presidente conservador Belisario Betancur inició una negociación de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

1984

El Gobierno de Betancur y las FARC firmaron el Acuerdo de La Uribe, que incluyó el cese bilateral del fuego, la suspensión del secuestro y la apertura de espacios políticos para la guerrilla. El proceso fracasó y se rompió en 1987.

1988

El presidente liberal Virgilio Barco comienza acercamientos de paz con las FARC, pero el exterminio a manos de paramilitares de ultraderecha de miles de militantes del partido izquierdista Unión Patriótica, vinculado con esa guerrilla, impide avanzar.

Barco también inicia diálogos con la guerrilla del M-19 y expide una ley de amnistía.

1990

El Gobierno de Barco firma un acuerdo de paz con el M-19 que entrega las armas, se reintegra a la vida civil y se convierte en una fuerza política.

1991

El entonces presidente César Gaviria inicia conversaciones con las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la capital de Venezuela que luego se trasladan a Tlaxcala, en México. En 1992 se rompe el proceso por el asesinato de un ex ministro secuestrado por la guerrilla.

Ese mismo año se desmovilizan las guerrillas del Ejército Popular de Liberación (EPL), el grupo indigenista Quintín Lame y el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) después de acuerdos de paz.

1993

Durante el Gobierno de Gaviria se reintegran a la vida civil y entregan las armas los integrantes de la Corriente de Renovación Socialista, una disidencia del ELN.

1998


El Gobierno del presidente Ernesto Samper concede el estatus político al ELN en un esfuerzo por lograr un acuerdo de paz. También hubo encuentros con ese grupo rebelde en España y Alemania que no prosperaron.

El candidato conservador Andrés Pastrana gana la presidencia de Colombia con la promesa de iniciar un diálogo de paz con las FARC para poner fin al conflicto interno. El entonces mandatario retira las Fuerzas Militares y de Policía de una zona de 42 mil kilómetros cuadrados —dos veces el tamaño de El Salvador— para que sirva de sede a la negociación.

1999

Se inicia el proceso con las FARC, el tercer intento formal para lograr la paz con esa guerrilla. Los diálogos se realizaron en medio de la confrontación y se rompieron en febrero de 2002.

Durante el gobierno de Pastrana también se mantuvieron aproximaciones con el ELN, sin lograr avances concretos.

2002

Durante el gobierno del presidente Álvaro Uribe, quien lanzó una ofensiva militar contra la guerrilla con el apoyo de Estados Unidos, se inician diálogos con el ELN en Cuba.

Entre el 2004 y el 2005 hubo facilitación de México y en el 2007 se intentó restablecer el proceso con ese grupo rebelde en Venezuela con la mediación del presidente Hugo Chávez, pero una vez más las aproximaciones fracasaron.

LA OTRA LUCHA
Reclaman a sus desaparecidos


BOGOTÁ.- Miles de víctimas indirectas de guerrilla siguen en la búsqueda de sus seres queridos.

Ayer se reunieron en Bogotá para aportar todas las pruebas que documentan los casos de secuestros, desapariciones y reclutamiento forzado restantes que esa guerrilla no ha reconocido, de cara a los diálogos de paz con el Gobierno colombiano.

En poder de la guerrilla permanecen 405 secuestrados, según la organización no gubernamental País Libre.

Después de que a finales de agosto el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaran que tras unas “conversaciones exploratorias” habían firmado un acuerdo para negociar la paz, la guerrilla fue contundente al asegurar que no quedaba ningún rehén en su poder.

“Este es el primer encuentro de víctimas que se hace en Colombia”, afirmó uno de sus convocantes, el periodista Herbin Hoyos, conocido por su programa radial “Las Voces del secuestro” y por su lucha contra ese flagelo.

La reunión de ayer fue una respuesta a la “actitud que asumió la guerrilla frente a los diálogos, negando tener secuestrados, negando los hechos de desapariciones y reclutamiento forzado”.

Con información de EFE

FRENTE A FRENTE

El Ejecutivo


El gobierno del presidente Juan Manuel Santos rechazó cesar las acciones contra la guerrilla mientras se efectúan los diálogos por la paz, tanto en Noruega como luego en Cuba.

Bogotá logró la aprobación por parte del Congreso de importantes reformas para devolver las tierras a los campesinos desplazados por la violencia e indemnizar a las víctimas del conflicto.

Los rebeldes

Los alzados de las FARC, que según información de inteligencia tienen cerca de 10 mil combatientes, propondrán como primer punto en la mesa de Oslo el cese al fuego.

Ante la eventualidad de convertirse en una fuerza política, rebeldes que forman parte del grupo negociador temen correr la misma suerte que la Unión Patriótica, que fue exterminado en ataques selectivos de paramilitares.

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