Internacional
Obama enviará a la Guardia Nacional a lucha contra marea negra
En casi dos meses el derrame ya afectó el ecosistema de las costas de Lousiana, Mississippi, Alabama y Florida
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (15/JUN/2010).- El presidente estadounidense Barack Obama anunció este martes que autorizó la movilización de 17 mil miembros de la Guardia Nacional para luchar contra la marea negra y llamó a los gobernadores de los estados afectados por el desastre a ponerlos a trabajar enseguida.
Obama expresó también su esperanza de recuperar el 90% de petróleo derramado en el Golfo de México en un esfuerzo coordinado con la empresa British Petroleum (BP) y entidades gubernamentales.
Indicó que científicos y laboratorios nacionales así como otras empresas petroleras también han ofrecido "ideas y consejos" para lograr esa meta.
El mandatario, quien regresó este martes de una visita de dos días al Golfo de México, consideró el derrame como "el peor desastre que jamás ha enfrentado Estados Unidos".
Entre 35 mil y 60 mil barriles de petróleo se derraman a diario del pozo roto que operaba BP en el Golfo de México, según dijeron este martes científicos independientes y de agencias del gobierno federal.
Obama destacó labores de limpieza dirigidas por el almirante de la Guardia Costera, Thad Allen, que ha permitido la movilización de 30 mil trabajadores, miles de barcos y el despliegue de 17 mil soldados de la Guardia Nacional.
Agregó que pese a los esfuerzos, sin considerar lo efectivos que sean, habrá más petróleo y más daños, por lo cual informó que en su reunión de mañana miércoles con el presidente de BP, Carl-Henric Svanberg, le pedirá mayores recursos para esa zona.
'Este fondo no será controlado por BP. A fin de asegurar que todos los reclamos legítimos se paguen de una manera justa y oportuna, la cuenta debe ser administrada por una tercera parte independiente', puntualizó.
La tercera parte del plan 'son los pasos que estamos tomando para asegurar que un desastre como este no ocurra de nuevo', precisó Obama sobre exploraciones petroleras limitadas con la tecnología apropiada y la seguridad requerida.
Con el propósito de que los estadunidenses conozcan más del por qué se llegó a la situación actual, el mandatario indicó que ha establecido una Comisión Nacional para que analice las causas y haga las recomendaciones ambientales y de seguridad.
Con respecto a la moratoria de seis meses para exploraciones en aguas profundas, admitió que ha creado dificultad para los trabajadores del sector, pero indicó que esa medida es necesaria antes de continuar con esas actividades.
Indicó que Estados Unidos consume más del 20 por ciento del petróleo del mundo, tiene menos del dos por ciento de las reservas y envía casi mil millones de dólares en riquezas a otros países por su petróleo.
"La tragedia en nuestra costa es el recordatorio más doloroso y poderoso de que ahora es el tiempo de contar con un futuro de energía limpia", puntualizó Obama, aunque indicó que tomará tiempo la transición para dejar de depender de los combustibles fósiles.
Destacó, por otro lado, la designación de Michael Bromwich como nuevo responsable del Servicio de Administración de Minerales (MMS) para que convierta a esa entidad en un supervisor de la industria petrolera, y no en un 'socio', como ocurría en el pasado.
El derrame de petróleo en el Golfo, que ya casi cumple dos meses desde que estalló la plataforma Deepwater Horizon, ha dejado 11 trabajadores muertos, afectó el ecosistema de las costas de Lousiana, Mississippi, Alabama y Florida, así como la pesca y el turismo.
Obama expresó también su esperanza de recuperar el 90% de petróleo derramado en el Golfo de México en un esfuerzo coordinado con la empresa British Petroleum (BP) y entidades gubernamentales.
Indicó que científicos y laboratorios nacionales así como otras empresas petroleras también han ofrecido "ideas y consejos" para lograr esa meta.
El mandatario, quien regresó este martes de una visita de dos días al Golfo de México, consideró el derrame como "el peor desastre que jamás ha enfrentado Estados Unidos".
Entre 35 mil y 60 mil barriles de petróleo se derraman a diario del pozo roto que operaba BP en el Golfo de México, según dijeron este martes científicos independientes y de agencias del gobierno federal.
Obama destacó labores de limpieza dirigidas por el almirante de la Guardia Costera, Thad Allen, que ha permitido la movilización de 30 mil trabajadores, miles de barcos y el despliegue de 17 mil soldados de la Guardia Nacional.
Agregó que pese a los esfuerzos, sin considerar lo efectivos que sean, habrá más petróleo y más daños, por lo cual informó que en su reunión de mañana miércoles con el presidente de BP, Carl-Henric Svanberg, le pedirá mayores recursos para esa zona.
'Este fondo no será controlado por BP. A fin de asegurar que todos los reclamos legítimos se paguen de una manera justa y oportuna, la cuenta debe ser administrada por una tercera parte independiente', puntualizó.
La tercera parte del plan 'son los pasos que estamos tomando para asegurar que un desastre como este no ocurra de nuevo', precisó Obama sobre exploraciones petroleras limitadas con la tecnología apropiada y la seguridad requerida.
Con el propósito de que los estadunidenses conozcan más del por qué se llegó a la situación actual, el mandatario indicó que ha establecido una Comisión Nacional para que analice las causas y haga las recomendaciones ambientales y de seguridad.
Con respecto a la moratoria de seis meses para exploraciones en aguas profundas, admitió que ha creado dificultad para los trabajadores del sector, pero indicó que esa medida es necesaria antes de continuar con esas actividades.
Indicó que Estados Unidos consume más del 20 por ciento del petróleo del mundo, tiene menos del dos por ciento de las reservas y envía casi mil millones de dólares en riquezas a otros países por su petróleo.
"La tragedia en nuestra costa es el recordatorio más doloroso y poderoso de que ahora es el tiempo de contar con un futuro de energía limpia", puntualizó Obama, aunque indicó que tomará tiempo la transición para dejar de depender de los combustibles fósiles.
Destacó, por otro lado, la designación de Michael Bromwich como nuevo responsable del Servicio de Administración de Minerales (MMS) para que convierta a esa entidad en un supervisor de la industria petrolera, y no en un 'socio', como ocurría en el pasado.
El derrame de petróleo en el Golfo, que ya casi cumple dos meses desde que estalló la plataforma Deepwater Horizon, ha dejado 11 trabajadores muertos, afectó el ecosistema de las costas de Lousiana, Mississippi, Alabama y Florida, así como la pesca y el turismo.