Internacional
Obama y familia visitan la región afectada del Golfo
El presidente se reunió con autoridades de Florida, como el gobernador del estado, alcaldes y gerentes de hoteles
PANAMA CITY BEACH, ESTADOS UNIDOS (14/AGO/2010).- El presidente
Barack Obama prometió el sábado a los residentes de las costas del Golfo de México que el gobierno federal no los abandonará después que concluyan los esfuerzos para contener el derrame petrolero.
“Estoy aquí para decirles que nuestra tarea no está terminada y que no nos vamos a ir a ningún lado hasta cumplirlo”, afirmó Obama en una estación de la Guardia Costera en esta ciudad en la saliente de la Florida.
El presidente, la primera dama, su hija Sasha y el perro familiar Bo llegaron el estado de la Florida para una visita de fin de semana caracterizada en parte como vacaciones familiares y en parte promoción presidencial. Su otra hija Malia está en un campamento de verano.
En una tarde calurosa y húmeda, Obama dijo que había traído su familia a la Florida “para hacer saber a nuestros compatriotas estadounidenses que deberían venir aquí. Es espectacular. Y no solamente para apoyar a la región, sino también porque es un lugar hermoso para visitar”.
Fue su quinto viaje a la región desde que el 20 de abril estalló una plataforma submarina de la firma BP que causó el derrame petrolero y mató a once trabajadores. Obama dijo saber que los residentes se han visto frustrados por la lentitud en el pago de reclamaciones por parte de un fondo de 20 mil millones de dólares de BP para los damnificados, y se comprometió a resolverlo.
“Toda demora, ya sea por parte de BP o por quienes manejan el nuevo fondo, es inaceptable, y seguiré presionando para acelerar esas reclamaciones”, afirmó.
Quizás la cuestión más interesante era precisar si durante su visita de 27 horas el presidente se bañará en las costas del Golfo.
El presidente y la primera dama fueron acompañados en una mesa redonda por el gobernador de la Florida Charlie Crist, el secretario de la armada Ray Mabus, un ex gobernador de Misisipí designado por Obama para desarrollar un plan de restauración regional de largo plazo, los alcaldes de Panama City y Panama City Beach, el gerente general de una cadena de tres hoteles que tuvo mil cancelaciones debido al derrame, el propietario de una empresa de botes de alquiler, y el copropietario de un restaurante y dos botes pesqueros.
El viaje dará al presidente la oportunidad de “conversar con los que han sido afectados por el daño causado por BP... acerca de lo que debe hacerse para contrarrestar, económica y ambientalmente, el daño infligido”, dijo el viernes el vocero de la Casa Blanca, Robert Gibbs.
“Estoy aquí para decirles que nuestra tarea no está terminada y que no nos vamos a ir a ningún lado hasta cumplirlo”, afirmó Obama en una estación de la Guardia Costera en esta ciudad en la saliente de la Florida.
El presidente, la primera dama, su hija Sasha y el perro familiar Bo llegaron el estado de la Florida para una visita de fin de semana caracterizada en parte como vacaciones familiares y en parte promoción presidencial. Su otra hija Malia está en un campamento de verano.
En una tarde calurosa y húmeda, Obama dijo que había traído su familia a la Florida “para hacer saber a nuestros compatriotas estadounidenses que deberían venir aquí. Es espectacular. Y no solamente para apoyar a la región, sino también porque es un lugar hermoso para visitar”.
Fue su quinto viaje a la región desde que el 20 de abril estalló una plataforma submarina de la firma BP que causó el derrame petrolero y mató a once trabajadores. Obama dijo saber que los residentes se han visto frustrados por la lentitud en el pago de reclamaciones por parte de un fondo de 20 mil millones de dólares de BP para los damnificados, y se comprometió a resolverlo.
“Toda demora, ya sea por parte de BP o por quienes manejan el nuevo fondo, es inaceptable, y seguiré presionando para acelerar esas reclamaciones”, afirmó.
Quizás la cuestión más interesante era precisar si durante su visita de 27 horas el presidente se bañará en las costas del Golfo.
El presidente y la primera dama fueron acompañados en una mesa redonda por el gobernador de la Florida Charlie Crist, el secretario de la armada Ray Mabus, un ex gobernador de Misisipí designado por Obama para desarrollar un plan de restauración regional de largo plazo, los alcaldes de Panama City y Panama City Beach, el gerente general de una cadena de tres hoteles que tuvo mil cancelaciones debido al derrame, el propietario de una empresa de botes de alquiler, y el copropietario de un restaurante y dos botes pesqueros.
El viaje dará al presidente la oportunidad de “conversar con los que han sido afectados por el daño causado por BP... acerca de lo que debe hacerse para contrarrestar, económica y ambientalmente, el daño infligido”, dijo el viernes el vocero de la Casa Blanca, Robert Gibbs.