Internacional

Otto Pérez: Hacia el Sur, guerra contra la droga

El presidente guatemalteco afirma que en los últimos 50 años no se han visto resultados en la lucha contra los enervantes

MADRID, ESPAÑA (17/FEB/2013).- El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, sugiere despenalizar las drogas para enfrentar de manera efectiva la lucha contra el narcotráfico, los cárteles y la violencia que generan. Su propuesta provoca rechazo en Estados Unidos, al que él atribuye responsabilidad en la inseguridad que el flagelo causa en países de la región latinoamericana.

“Oímos de cárteles en Colombia, en México, en Centroamérica, pero no oímos de cárteles en Estados Unidos. Y la droga llega a la frontera de Estados Unidos y se distribuye allí. Ahí tiene que haber una gran red para poder hacer esa gran distribución”.

“Sin embargo, la guerra la han llevado de la Frontera de Estados Unidos hacia el Sur, ahí es donde ellos han sido capaces de trasladar esa guerra”, dice en Madrid, donde inició una visita oficial de dos días a España con un encuentro con el rey Juan Carlos y otro con el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy.

Pérez Molina asegura que el último medio siglo demuestra que la prohibición del consumo de drogas no ha dado resultados en la lucha contra el narcotráfico. “Del prohibicionismo se deriva la guerra contra las drogas”.

“El gran consumo está en Estados Unidos”, destaca, por lo que la cuestión es: “¿Cómo hacemos para que ese consumo disminuya? ¿Para que no sigan bajando las armas de Estados Unidos hacia Guatemala, hacia Centroamérica? ¿Para que no sigan llegando los dólares y toda esa corrupción y ese debilitamiento de las instituciones?”.

“La fórmula que encontramos es la regulación”, se responde él mismo. “Poder discutir alrededor de esta propuesta que estamos haciendo y que esto nos permita bajar los niveles de violencia y ser más efectivos en la lucha contra las drogas”.

Pérez Molina, un general retirado de ahora 62 años y fundador del conservador Partido Patriota (PP), asumió como presidente de Guatemala en enero de 2012. Es el primer militar en acceder al poder desde el regreso de la democracia, en 1985.

Llegó con una promesa de mayor seguridad en un país en el que el crimen organizado, las maras y la delincuencia común causan estragos y en el que la violencia y la inseguridad son unos de los temas que más afligen a los ciudadanos. En su primer año de Gobierno logró reducir los índices, pero siguen siendo altos.

Apuesta en aumentar efectivos para reducir la delincuencia

Su apuesta está en aumentar los efectivos de la Policía Nacional Civil durante su mandato, para que de los 23 mil que había en el país de 15 millones de habitantes cuando él llegó a la presidencia haya cerca de 38 mil cuando termine su mandato, en 2016. Entretanto, y con algunas críticas, decidió utilizar al Ejército para apoyar a la Policía en la lucha contra la delincuencia y la inseguridad.

“Pero no lo utilizamos al estilo de lo que hizo México de sacar al Ejército a la lucha y a la guerra frontal contra las drogas”, dice. “La gran diferencia es que el ex presidente Felipe Calderón utilizó al Ejército en forma frontal contra el narcotráfico. Yo no empleé al Ejército para luchar contra el narcotráfico”. “El Ejército está en funciones de ayuda y de soporte a la Policía Nacional Civil”.

Su intención es retirarlo una vez la Policía alcance el nivel de efectivos que considera deseable.

En el tema de la seguridad de Guatemala ha influido también lo que ocurre en el vecino México. Pérez Molina habla de una repercusión de la política del ex presidente Calderón, que combatió a los cárteles del crimen organizado con un amplio despliegue militar y policial.

“La presión que el ex presidente Calderón puso, lo que hizo es que algunos de los cárteles se desplazaran a Guatemala. No los cárteles completos, pero sí unidades de ellos se desplazaron a Guatemala”.

Ahora, con la llegada de Enrique Peña Nieto a la Presidencia mexicana, confía en que esto pueda cambiar.

“Si esto es así, incluso mejoraría la seguridad en nuestro país”.

DPA

FRASES

''Vamos a ir desenganchando las unidades del Ejército que están apoyando a las unidades de la Policía Nacional Civil, en los próximos tres años''.

''Nosotros esperamos que la política que va a utilizar el Presidente Peña Nieto sea  capaz de controlar a los cárteles  que hay en México''.

Otto Pérez Molina, presidente de Guatemala.

PERFIL

De la milicia a la Presidencia

Otto Pérez Molina nació el 1 de diciembre de 1950 en Ciudad de Guatemala.

En 1966 dio comienzo a su carrera militar como caballero cadete de la Escuela Politécnica de las Américas y después en el Colegio Interamericano de Defensa con sede en Washington, D.C.

Cursó estudios superiores de Defensa Continental y en el INCAE/Escuela de Negocios de Harvard, en Costa Rica. Cursó un master en Relaciones Internacionales en la Universidad “Francisco Marroquín”.

En los años ochenta, durante la guerra interna que padeció Guatemala entre 1960 y 1996, Pérez Molina estuvo destacado en el área Ixil, una las regiones indígenas más conflictivas del país, donde se registraron cientos de violaciones a los derechos humanos. En 1982, como oficial del Ejército, apoyó el golpe de Estado del ministro de la defensa, Óscar Mejía, y fue clave para el relevo del general golpista José Efraín Ríos Montt, al que se le atribuyen múltiples matanzas en esa zona del Departamento de Quiché. Fue jefe del Estado Mayor Presidencial entre 1993 y 1995 e impulsor de la Secretaria de Análisis Estratégicos (SAE).

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