Internacional
Palestinos preparan semana de protestas para apoyar ingreso a la ONU
Los ciudadanos se alistan para apoyar al presidente Mahmoud Abbas, quien presentará el próximo viernes ante la ONU una solicitud para ingresar como Estado al organismo
RAMALA, PALESTINA (18/SEP/2011).- En un ambiente casi de fiesta, miles de palestinos se preparan hoy para salir a las calles y apoyar al presidente Mahmoud Abbas, quien el viernes presentará a las Naciones Unidas (ONU) una solicitud para ingresar como Estado al organismo.
Los preparativos incluyen manifestaciones por todos los rincones de Cisjordania y aunque Abbas ha pedido que no se rompa el orden y que las expresiones de solidaridad sean pacíficas, en Israel se teme que conduzcan a una nueva ola de violencia como la de 2000.
“No queremos violencia, no somos un pueblo violento, queremos únicamente el final de la ocupación”, indicó Nidal, un joven activista que este fin de semana repartía banderitas a la población en un céntrico cruce de Ramalá.
“Nosotros lo único que pedimos es un Estado, nuestros derechos legítimos, y sólo iremos con banderas y pancartas”, añadió.
Las banderitas, confeccionadas de dos modelos, quieren teñir Cisjordania con los colores de Palestina de cara a la histórica ocasión en la ONU, que tendrá lugar el viernes al mediodía después de un discurso de Abbas ante el pleno de la Asamblea General.
En su discurso, el presidente palestino explicará su decisión a la comunidad de naciones y les pedirá poner fin a la injusticia que sufren los palestinos desde 1948, cuando la ONU resolvió la creación de dos Estados, uno árabe y otro judío.
Los palestinos y los países vecinos repudiaron entonces la resolución y lanzaron una guerra contra Israel, y su victoria en la contienda llevó a la creación del problema palestino, que no ha tenido solución y se ha agravado por la colonización israelí de esas tierras.
Esta semana, los palestinos piden a la ONU dar marcha atrás a las ruedas de la historia en una campaña que recuerda la resolución 194 de diciembre de 1948, y en la que piden implementar el contenido de esa resolución.
En las banderitas que son repartidas destacan las palabras 'UN 194' y 'Estado palestino', que recuerdan a la ONU su promesa de darles un Estado y las fronteras que deberían tener, la conocida como frontera de 1967, cuando Israel ocupó Cisjordania y otros territorios árabes.
Con muchos edificios ya engalanados con grandes banderas y un ambiente de fiesta, las marchas de apoyo comenzarán el próximo miércoles con concentraciones en Ramalá, la principal ciudad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), aunque ya ayer hubo una en el sur.
Cientos de mujeres palestinas e israelíes se reunieron la víspera en el paso fronterizo de Qalandia, cada parte de su lado, para pedir la paz, cerrando la carretera al paso de vehículos y provocando largas filas y horas de espera en ambas direcciones.
Portavoces del Ejército israelí dijeron que el paso no estuvo cerrado en ningún momento, pero confirmaron que desde hace días las revisiones son más estrictas y la vigilancia más intensa para garantizar la seguridad.
Israel intensificó su seguridad en las zonas limítrofes y en torno a los asentamientos, en previsión de que manifestantes crucen a su territorio, como ocurrió en mayo y junio pasados en la conmemoración de la Nakba, que recuerdan las guerras de 1948 y 1967.
Otras concentraciones tuvieron lugar este sábado en los accesos a Belén, Hawuara y Nablus.
“Estamos preparados y no vamos a dejar que nadie resulte lesionado”, comentó a Notimex un oficial de la policía palestina, quien en un pobre inglés explicó que 'sólo quieren festejar la Independencia.
“Todos estamos muy contentos y queremos festejar, no hay nada de malo”, indicó.
El oficial no supo decir si las fuerzas israelíes y palestinas están colaborando para evitar un temido derramamiento de sangre, pero medios israelíes informaron esta semana que hay reuniones periódicas y que se permitió a la ANP adquirir material antidisturbios.
La campaña 'Palestina 194', que coordina la acción popular con vistas al discurso de Abbas, hace alusión al número de miembros que tendría la ONU después de su admisión, que por el momento se ve amenazada por el veto de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad.
“Los aliados de mi enemigo, son mis enemigos”, se podía leer en el cartel de una de las manifestaciones, en una señal de rechazo a Washington.
Yaser Abed Rabo, que coordina la campaña de apoyo popular, declaró en su lanzamiento que esperaba sacar a la calle a millones de personas, porque “la petición a la ONU es una batalla de todos los palestinos y necesitaremos a millones de ellos en las calles”.
Como adelanto de lo que quisieran que ocurra en el Consejo de Seguridad, estudiantes de la Universidad de Birzet realizaron un simulacro de votación de la propuesta palestina, en la que, de forma nada sorprendente, obtuvo un apoyo masivo.
Organizada por el movimiento Fatah, que preside Abbas, en el simulacro representantes de 12 países dieron su voto a favor al Estado palestino, mientras que Estados Unidos, Alemania y Colombia se abstuvieron. Sin duda, una muestra del optimismo que inunda en la ANP.
Los preparativos incluyen manifestaciones por todos los rincones de Cisjordania y aunque Abbas ha pedido que no se rompa el orden y que las expresiones de solidaridad sean pacíficas, en Israel se teme que conduzcan a una nueva ola de violencia como la de 2000.
“No queremos violencia, no somos un pueblo violento, queremos únicamente el final de la ocupación”, indicó Nidal, un joven activista que este fin de semana repartía banderitas a la población en un céntrico cruce de Ramalá.
“Nosotros lo único que pedimos es un Estado, nuestros derechos legítimos, y sólo iremos con banderas y pancartas”, añadió.
Las banderitas, confeccionadas de dos modelos, quieren teñir Cisjordania con los colores de Palestina de cara a la histórica ocasión en la ONU, que tendrá lugar el viernes al mediodía después de un discurso de Abbas ante el pleno de la Asamblea General.
En su discurso, el presidente palestino explicará su decisión a la comunidad de naciones y les pedirá poner fin a la injusticia que sufren los palestinos desde 1948, cuando la ONU resolvió la creación de dos Estados, uno árabe y otro judío.
Los palestinos y los países vecinos repudiaron entonces la resolución y lanzaron una guerra contra Israel, y su victoria en la contienda llevó a la creación del problema palestino, que no ha tenido solución y se ha agravado por la colonización israelí de esas tierras.
Esta semana, los palestinos piden a la ONU dar marcha atrás a las ruedas de la historia en una campaña que recuerda la resolución 194 de diciembre de 1948, y en la que piden implementar el contenido de esa resolución.
En las banderitas que son repartidas destacan las palabras 'UN 194' y 'Estado palestino', que recuerdan a la ONU su promesa de darles un Estado y las fronteras que deberían tener, la conocida como frontera de 1967, cuando Israel ocupó Cisjordania y otros territorios árabes.
Con muchos edificios ya engalanados con grandes banderas y un ambiente de fiesta, las marchas de apoyo comenzarán el próximo miércoles con concentraciones en Ramalá, la principal ciudad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), aunque ya ayer hubo una en el sur.
Cientos de mujeres palestinas e israelíes se reunieron la víspera en el paso fronterizo de Qalandia, cada parte de su lado, para pedir la paz, cerrando la carretera al paso de vehículos y provocando largas filas y horas de espera en ambas direcciones.
Portavoces del Ejército israelí dijeron que el paso no estuvo cerrado en ningún momento, pero confirmaron que desde hace días las revisiones son más estrictas y la vigilancia más intensa para garantizar la seguridad.
Israel intensificó su seguridad en las zonas limítrofes y en torno a los asentamientos, en previsión de que manifestantes crucen a su territorio, como ocurrió en mayo y junio pasados en la conmemoración de la Nakba, que recuerdan las guerras de 1948 y 1967.
Otras concentraciones tuvieron lugar este sábado en los accesos a Belén, Hawuara y Nablus.
“Estamos preparados y no vamos a dejar que nadie resulte lesionado”, comentó a Notimex un oficial de la policía palestina, quien en un pobre inglés explicó que 'sólo quieren festejar la Independencia.
“Todos estamos muy contentos y queremos festejar, no hay nada de malo”, indicó.
El oficial no supo decir si las fuerzas israelíes y palestinas están colaborando para evitar un temido derramamiento de sangre, pero medios israelíes informaron esta semana que hay reuniones periódicas y que se permitió a la ANP adquirir material antidisturbios.
La campaña 'Palestina 194', que coordina la acción popular con vistas al discurso de Abbas, hace alusión al número de miembros que tendría la ONU después de su admisión, que por el momento se ve amenazada por el veto de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad.
“Los aliados de mi enemigo, son mis enemigos”, se podía leer en el cartel de una de las manifestaciones, en una señal de rechazo a Washington.
Yaser Abed Rabo, que coordina la campaña de apoyo popular, declaró en su lanzamiento que esperaba sacar a la calle a millones de personas, porque “la petición a la ONU es una batalla de todos los palestinos y necesitaremos a millones de ellos en las calles”.
Como adelanto de lo que quisieran que ocurra en el Consejo de Seguridad, estudiantes de la Universidad de Birzet realizaron un simulacro de votación de la propuesta palestina, en la que, de forma nada sorprendente, obtuvo un apoyo masivo.
Organizada por el movimiento Fatah, que preside Abbas, en el simulacro representantes de 12 países dieron su voto a favor al Estado palestino, mientras que Estados Unidos, Alemania y Colombia se abstuvieron. Sin duda, una muestra del optimismo que inunda en la ANP.