Internacional
Pyongyang aviva alerta bélica con el vecino Seúl
China, el único aliado de Corea del Norte, recibe presión al abstenerse de condenar el ataque a la isla surcoreana
SEÚL, COREA DEL SUR (24/NOV/2010).- Corea del Norte disparó decenas de obuses contra una isla de Corea del Sur provocando la muerte de dos surcoreanos, en el incidente más serio desde la guerra de Corea de 1950-1953 y que provocó la condena internacional.
Las fuerzas armadas surcoreanas se declararon en alerta roja y respondieron con 80 disparos al ataque contra la isla cerca de la disputada frontera del Mar Amarillo, que fue considerado por Seúl como una “atrocidad contra la población civil”.
El presidente surcoreano Lee Myung-Bak advirtió que “contraatacará duramente” si hay nuevas provocaciones de los norcoreanos.
El comando supremo de Corea del Norte acusó a Corea del Sur de haber disparado primero y amenazó con “seguir sin vacilar sus ataques militares si el enemigo surcoreano se atreve a invadir nuestro territorio, aunque sea en 0.001 milímetros”.
Estados Unidos, que posee 28 mil 500 efectivos en Corea del Sur condenó la acción militar, lo mismo que Rusia, Japón, países de Europa occidental y de América Latina.
El presidente Barack Obama reiteró su apoyo “inquebrantable” a Seúl durante una reunión con altos funcionarios de seguridad y Defensa en la Casa Blanca.
Entretanto, los ministros de Defensa de Seúl y Washington mantendrán estrechas consultas tendientes a dar una respuesta coordinada al ataque norcoreano, dijo el portavoz del Pentágono, Geoff Morrell. “Aún estamos monitoreando la situación y conversando con nuestros aliados”, indicó el vocero del Pentágono, Coronel Dave Lapan.
China —el único aliado importante de Corea del Norte y puntal económico— también pidió compostura aunque sin condenar el ataque, al tiempo que bregó por la reanudación de las conversaciones de las seis naciones que procuraban desmantelar el plan nuclear de Pyongyang.
Estados Unidos y China están de acuerdo en que la "moderación debe imperar" en la península coreana, aseguró en Pekín el enviado especial estadounidense Stephen Bosworth tras conversar con responsables chinos.
En ese sentido, varios legisladores estadounidenses reclamaron más presión sobre Beijing para que a su vez ejerza su influencia sobre el régimen comunista.
Sucesión y programa nuclear
El bombardeo ocurre poco después de la revelación de la existencia de una presunta planta de enriquecimiento de uranio en Corea del Norte, que provocó fuerte alarma en Estados Unidos y sus aliados.
También ocurre en momentos en que Corea del Norte se prepara para una eventual sucesión dinástica de Kim Jong-Il hacia su hijo menor Kim Jong-Un. La transición está alimentando la especulación sobre el destino del régimen militar y sus intenciones nucleares.
Unos 50 obuses cayeron en la Isla Yeonpyeong cerca de la tensa frontera del Mar Amarillo, destrozando docenas de casas y provocando densas columnas de humo.
Dos marineros surcoreanos murieron en el ataque. Otros 15 marineros fueron heridos junto a tres civiles, agregaron los funcionarios militares. Desde Yeonpyeong, las fuerzas surcoreanas respondieron con 80 disparos de obuses.
En el inicio, el Ejército de Corea del Norte afirmó que respondió con “resueltas medidas militares” el fuego de artillería que le disparó Corea del Sur.
Yeonpyeong está ubicada justo en el Sur de la frontera declarada por la ONU luego de la guerra que culminó en 1953, pero al norte de la frontera marítima establecida por Pyongyang. El Mar Amarillo fue escenario de cruentos enfrentamientos navales en 1999, 2002 y en noviembre de 2009.
ENEMIGOS COMUNES
Claves del conflicto
1 En los últimos años, Pyongyang lanzó dos pruebas nucleares, varios ensayos de misiles y hundió el barco de guerra surcoreano “Cheonan” en marzo, que cobró la vida de 46 marineros.
Pyongyang no tiene intención de entrar en una guerra que seguramente perdería ante la superioridad militar de Corea del Sur y Estados Unidos. Sin embargo, Seúl tampoco tiene deseos de sumirse en un conflicto serio y su reacción ha sido muy moderada, al igual que luego del hundimiento del barco “Cheonan”.
2 Corea del Sur ha estado realizando ejercicios militares en el área y admitió que estaba conduciendo pruebas. Esto pudo haber llevado a Corea del Norte a pensar que estaba siendo atacado, por lo cual actuó en represalia.
Pyongyang ve con preocupación las actividades militares de su vecino y teme que sus maniobras sean un intento encubierto de lanzar un ataque real. En los últimos años, reaccionó airadamente a los ejercicios surcoreanos, sobre todo cuando estuvo involucrado el Ejército estadounidense.
3 El mayor peligro es que la transición en Corea del Norte y los problemas económicos hagan que los líderes tomen medidas riesgosas que vayan más allá de las provocaciones del pasado y que los eventos se salgan de control.
Otro riesgo importante para Corea del Sur es qué pasaría si el régimen norcoreano finalmente colapsa. Esa perspectiva es muy temida debido a los enormes costos económicos que podría implicar una repentina y caótica reunificación de las dos Coreas para la región.
REACCIONES
Rechazo internacional
México
El Gobierno mexicano deploró y condenó el ataque norcoreano contra la isla surcoreana y pidió el cese “inmediato” de las hostilidades.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) demanda al Gobierno de la República Popular Democrática de Corea, “en consonancia con el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas”, el abandono del programa nuclear norcoreano con fines bélicos e insta a ambas Coreas.
Naciones Unidas
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llamó a los gobiernos de Corea del Sur y del Norte a la “contención inmediata”.
Ban condenó el ataque a la Isla Yeongpyeong y manifestó su “máxima preocupación” por el incidente al presidente del Consejo de Seguridad, único órgano internacional que podría establecer sanciones al Gobierno de Pyonyang.
Japón
El Gobierno japonés calificó la agresión de “intolerable”, y expresó su respaldo a Corea del Sur en esta crisis. El ministro portavoz nipón, Yoshito Sengoku, dijo que Japón apoya la posición de su aliado surcoreano en este incidente.
El jefe del Gobierno japonés, Naoto Kan, pidió a sus ministros que busquen información y que estén preparados para una “situación inesperada”.
Rusia
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, dijo que la última escalada en las tensiones en la Península coreana representa un “peligro colosal”.
“Lo que ha ocurrido es condenable. Los que lo comenzaron y dispararon contra la isla surcoreana en la zona de la llamada ‘línea divisoria’ asumen sin duda una enorme responsabilidad”.
Las fuerzas armadas surcoreanas se declararon en alerta roja y respondieron con 80 disparos al ataque contra la isla cerca de la disputada frontera del Mar Amarillo, que fue considerado por Seúl como una “atrocidad contra la población civil”.
El presidente surcoreano Lee Myung-Bak advirtió que “contraatacará duramente” si hay nuevas provocaciones de los norcoreanos.
El comando supremo de Corea del Norte acusó a Corea del Sur de haber disparado primero y amenazó con “seguir sin vacilar sus ataques militares si el enemigo surcoreano se atreve a invadir nuestro territorio, aunque sea en 0.001 milímetros”.
Estados Unidos, que posee 28 mil 500 efectivos en Corea del Sur condenó la acción militar, lo mismo que Rusia, Japón, países de Europa occidental y de América Latina.
El presidente Barack Obama reiteró su apoyo “inquebrantable” a Seúl durante una reunión con altos funcionarios de seguridad y Defensa en la Casa Blanca.
Entretanto, los ministros de Defensa de Seúl y Washington mantendrán estrechas consultas tendientes a dar una respuesta coordinada al ataque norcoreano, dijo el portavoz del Pentágono, Geoff Morrell. “Aún estamos monitoreando la situación y conversando con nuestros aliados”, indicó el vocero del Pentágono, Coronel Dave Lapan.
China —el único aliado importante de Corea del Norte y puntal económico— también pidió compostura aunque sin condenar el ataque, al tiempo que bregó por la reanudación de las conversaciones de las seis naciones que procuraban desmantelar el plan nuclear de Pyongyang.
Estados Unidos y China están de acuerdo en que la "moderación debe imperar" en la península coreana, aseguró en Pekín el enviado especial estadounidense Stephen Bosworth tras conversar con responsables chinos.
En ese sentido, varios legisladores estadounidenses reclamaron más presión sobre Beijing para que a su vez ejerza su influencia sobre el régimen comunista.
Sucesión y programa nuclear
El bombardeo ocurre poco después de la revelación de la existencia de una presunta planta de enriquecimiento de uranio en Corea del Norte, que provocó fuerte alarma en Estados Unidos y sus aliados.
También ocurre en momentos en que Corea del Norte se prepara para una eventual sucesión dinástica de Kim Jong-Il hacia su hijo menor Kim Jong-Un. La transición está alimentando la especulación sobre el destino del régimen militar y sus intenciones nucleares.
Unos 50 obuses cayeron en la Isla Yeonpyeong cerca de la tensa frontera del Mar Amarillo, destrozando docenas de casas y provocando densas columnas de humo.
Dos marineros surcoreanos murieron en el ataque. Otros 15 marineros fueron heridos junto a tres civiles, agregaron los funcionarios militares. Desde Yeonpyeong, las fuerzas surcoreanas respondieron con 80 disparos de obuses.
En el inicio, el Ejército de Corea del Norte afirmó que respondió con “resueltas medidas militares” el fuego de artillería que le disparó Corea del Sur.
Yeonpyeong está ubicada justo en el Sur de la frontera declarada por la ONU luego de la guerra que culminó en 1953, pero al norte de la frontera marítima establecida por Pyongyang. El Mar Amarillo fue escenario de cruentos enfrentamientos navales en 1999, 2002 y en noviembre de 2009.
ENEMIGOS COMUNES
Claves del conflicto
1 En los últimos años, Pyongyang lanzó dos pruebas nucleares, varios ensayos de misiles y hundió el barco de guerra surcoreano “Cheonan” en marzo, que cobró la vida de 46 marineros.
Pyongyang no tiene intención de entrar en una guerra que seguramente perdería ante la superioridad militar de Corea del Sur y Estados Unidos. Sin embargo, Seúl tampoco tiene deseos de sumirse en un conflicto serio y su reacción ha sido muy moderada, al igual que luego del hundimiento del barco “Cheonan”.
2 Corea del Sur ha estado realizando ejercicios militares en el área y admitió que estaba conduciendo pruebas. Esto pudo haber llevado a Corea del Norte a pensar que estaba siendo atacado, por lo cual actuó en represalia.
Pyongyang ve con preocupación las actividades militares de su vecino y teme que sus maniobras sean un intento encubierto de lanzar un ataque real. En los últimos años, reaccionó airadamente a los ejercicios surcoreanos, sobre todo cuando estuvo involucrado el Ejército estadounidense.
3 El mayor peligro es que la transición en Corea del Norte y los problemas económicos hagan que los líderes tomen medidas riesgosas que vayan más allá de las provocaciones del pasado y que los eventos se salgan de control.
Otro riesgo importante para Corea del Sur es qué pasaría si el régimen norcoreano finalmente colapsa. Esa perspectiva es muy temida debido a los enormes costos económicos que podría implicar una repentina y caótica reunificación de las dos Coreas para la región.
REACCIONES
Rechazo internacional
México
El Gobierno mexicano deploró y condenó el ataque norcoreano contra la isla surcoreana y pidió el cese “inmediato” de las hostilidades.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) demanda al Gobierno de la República Popular Democrática de Corea, “en consonancia con el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas”, el abandono del programa nuclear norcoreano con fines bélicos e insta a ambas Coreas.
Naciones Unidas
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llamó a los gobiernos de Corea del Sur y del Norte a la “contención inmediata”.
Ban condenó el ataque a la Isla Yeongpyeong y manifestó su “máxima preocupación” por el incidente al presidente del Consejo de Seguridad, único órgano internacional que podría establecer sanciones al Gobierno de Pyonyang.
Japón
El Gobierno japonés calificó la agresión de “intolerable”, y expresó su respaldo a Corea del Sur en esta crisis. El ministro portavoz nipón, Yoshito Sengoku, dijo que Japón apoya la posición de su aliado surcoreano en este incidente.
El jefe del Gobierno japonés, Naoto Kan, pidió a sus ministros que busquen información y que estén preparados para una “situación inesperada”.
Rusia
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, dijo que la última escalada en las tensiones en la Península coreana representa un “peligro colosal”.
“Lo que ha ocurrido es condenable. Los que lo comenzaron y dispararon contra la isla surcoreana en la zona de la llamada ‘línea divisoria’ asumen sin duda una enorme responsabilidad”.