Internacional

Recuerdan en Guatemala a víctimas de incendio en Embajada de España

Organizaciones defensoras de los derechos humanos y pro justicia se dieron cita en el antiguo edificio que ocupó la Embajada de España

GUATEMALA, GUATEMALA.- La premio Nobel de la Paz 1992, la indígena guatemalteca Rigoberta Menchú, encabezó hoy un acto popular en memoria de las 37 víctimas fatales en un incendio de la Embajada de España hace 30 años.  

Organizaciones defensoras de los derechos humanos y pro justicia se dieron cita en el antiguo edificio que ocupó la Embajada de España, en la zona nueve de la ciudad de Guatemala, para conmemorar los sucesos ocurridos el 31 de enero de 1980.  

La entonces sede diplomática era ocupada de manera pacífica por un grupo de campesinos y estudiantes que denunciaban la violencia en el norteño departamento de Quiche, a manos del Ejército que combatía a la guerrilla.  
El hecho se sumó a las masacres en aldeas y poblaciones de civiles a manos del Ejército con el pretexto de la lucha contrainsurgente de la pasada guerra interna no declarada en Guatemala que se extendió de 1960 a 1996.  

El 29 de diciembre de 1996 el gobierno y la guerrilla guatemalteca firmaron un acuerdo de paz “firme y duradera”, avalado por las Naciones Unidas, que finalizó el conflicto armado interno que en 36 años dejó 200 mil muertos y miles de desaparecidos.  

Las fuerzas del orden asaltaron la sede diplomática, con el objetivo de desalojar a los campesinos, y se desató un incendio que causó 37 muertos, incluidos diplomáticos españoles y el padre de Rigoberta, el dirigente indígena Vicente Menchú.  

La policía rodeó la sede diplomática y en una irrupción violenta, con bombas incendiarias y armas de grueso calibre, tomó el lugar a la fuerza, se descontroló el operativo de desalojo y se provocó un incendio.  

Dirigentes campesinos y diplomáticos como el cónsul español Jaime Ruiz del Árbol, el ex vicepresidente Eduardo Cáceres, y el ex canciller guatemalteco, Adolfo Molina, se contaron entre los que perecieron calcinados. El embajador Máximo Cajal logró salir con vida.  

El siniestro de la Embajada de España en Guatemala, durante el gobierno del general Romeo Lucas García (1978-82) -en uno de los períodos de mayor represión a cargo de las fuerzas armadas- llevó al rompimiento de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.  

Menchú y otros representantes de instituciones defensoras de los derechos humanos y de fomento de la justicia coincidieron en exigir el esclarecimiento de los hechos y el cese de la impunidad, que ha cobijado a los autores del hecho en la embajada española.  

Para recordar a las víctimas se organizó una serie de actividades entre el sábado y este domingo, como una exposición fotográfica, un concierto en la plaza central de la ciudad y mesas redondas de debate político y social, además de una vigilia y un plantón en el lugar de los hechos.  
 

Temas

Sigue navegando