Internacional
Reportan muerte de siete policías y 25 rebeldes en combates Colombia
El vehículo en el que se desplazaban los policías fue atacado con explosivos y ráfagas de fusil
BOGOTA, COLOMBIA.- Siete policías y 25 rebeldes de las FARC murieron el lunes en combates que se registraron en una zona montañosa del suroeste de Colombia, informaron autoridades.
El general Gustavo Adolfo Ricaurte, comandante de la Policía Metropolitana de Cali, dijo que la muerte de los efectivos se produjo en un ataque de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia ( FARC) en zona rural del municipio de Buenos Aires, en el departamento del Cauca.
Los policías salían de la región en una caravana tras una operación en la que la Fuerza Aérea bombardeó un campamento de la guerrilla, en la que de acuerdo con el oficial murieron 25 rebeldes.
"La policía fue atacada con armamento pesado cuando hacía el repliegue. Los campesinos manifiestan que vieron evacuar más de 25 cadáveres a lomo de mula hacia la parte alta de la cordillera", aseguró el oficial.
El vehículo en el que se desplazaban los policías fue atacado con explosivos y ráfagas de fusil y ametralladora.
Después del ataque a la policía, tropas del Ejército fueron enviadas a la zona para perseguir a los guerrilleros que se replegaron hacia una zona montañosa.
En el campamento bombardeado se refugiaba Juan Carlos Uzuga, alias "El Enano", un jefe de las FARC acusado de tres recientes ataques con carros bombas en la ciudad de Cali, la tercera más poblada de Colombia y capital del departamento del Valle.
El Gobierno del presidente Alvaro Uribe ofrece una recompensa de más de 700 mil dólares por información que permita la captura de Uzuga, quien habría muerto en el bombardeo, de acuerdo con Ricaurte.
Las FARC, que llegaron a tener unos 17.000 combatientes, han sido diezmadas por una ofensiva militar ordenada por el Gobierno y que las obligó a replegarse a apartadas zonas montañosas y selváticas.
Sin embargo, mantienen presencia en apartadas zonas rurales, la mayoría en regiones estratégicas para la producción y el tráfico de cocaína, la principal fuente de financiación del grupo rebelde, según el Gobierno.
La ofensiva del Gobierno ha incluido aumento del gasto militar, del número de efectivos y el pago de recompensas, principalmente.
El año pasado, 373 efectivos de las Fuerzas Armadas murieron en combates y 1.692 resultaron heridos, mientras que se registró la muerte de 1.184 guerrilleros, la mayoría de las FARC, de acuerdo con estadísticas oficiales.
Algunos analistas han advertido sobre un incremento de los ataques y las hostilidades en los próximos meses como parte de una estrategia de la guerrilla para ganar protagonismo en medio de la campaña para las elecciones legislativas y presidencial del 2010.
El general Gustavo Adolfo Ricaurte, comandante de la Policía Metropolitana de Cali, dijo que la muerte de los efectivos se produjo en un ataque de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia ( FARC) en zona rural del municipio de Buenos Aires, en el departamento del Cauca.
Los policías salían de la región en una caravana tras una operación en la que la Fuerza Aérea bombardeó un campamento de la guerrilla, en la que de acuerdo con el oficial murieron 25 rebeldes.
"La policía fue atacada con armamento pesado cuando hacía el repliegue. Los campesinos manifiestan que vieron evacuar más de 25 cadáveres a lomo de mula hacia la parte alta de la cordillera", aseguró el oficial.
El vehículo en el que se desplazaban los policías fue atacado con explosivos y ráfagas de fusil y ametralladora.
Después del ataque a la policía, tropas del Ejército fueron enviadas a la zona para perseguir a los guerrilleros que se replegaron hacia una zona montañosa.
En el campamento bombardeado se refugiaba Juan Carlos Uzuga, alias "El Enano", un jefe de las FARC acusado de tres recientes ataques con carros bombas en la ciudad de Cali, la tercera más poblada de Colombia y capital del departamento del Valle.
El Gobierno del presidente Alvaro Uribe ofrece una recompensa de más de 700 mil dólares por información que permita la captura de Uzuga, quien habría muerto en el bombardeo, de acuerdo con Ricaurte.
Las FARC, que llegaron a tener unos 17.000 combatientes, han sido diezmadas por una ofensiva militar ordenada por el Gobierno y que las obligó a replegarse a apartadas zonas montañosas y selváticas.
Sin embargo, mantienen presencia en apartadas zonas rurales, la mayoría en regiones estratégicas para la producción y el tráfico de cocaína, la principal fuente de financiación del grupo rebelde, según el Gobierno.
La ofensiva del Gobierno ha incluido aumento del gasto militar, del número de efectivos y el pago de recompensas, principalmente.
El año pasado, 373 efectivos de las Fuerzas Armadas murieron en combates y 1.692 resultaron heridos, mientras que se registró la muerte de 1.184 guerrilleros, la mayoría de las FARC, de acuerdo con estadísticas oficiales.
Algunos analistas han advertido sobre un incremento de los ataques y las hostilidades en los próximos meses como parte de una estrategia de la guerrilla para ganar protagonismo en medio de la campaña para las elecciones legislativas y presidencial del 2010.